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- Autor, Paula Rosas
- Título del autor, BBC News Mundo
- 29 abril 2026
- Tiempo de lectura: 8 min
Visualiza la luz de mil millones de galaxias, la materia oscura que podría estar impulsando una aceleración en la expansión del universo, y los exoplanetas que posiblemente albergan vida fuera de la Tierra.
Todo esto será investigado por el nuevo telescopio espacial Roman de la NASA, programado para su lanzamiento en septiembre, que proporcionará no solo un atlas renovado del cosmos, sino uno mucho más extenso, gracias a su campo visual, al menos cien veces más grande que el del Hubble.
Además, realizará sus observaciones con una rapidez considerable.
Analizará el cielo hasta mil veces más rápidamente que el telescopio Hubble, manteniendo niveles de sensibilidad y resolución en infrarrojo comparables.
Esta capacidad permitirá profundizar en enigmas como la naturaleza de la energía oscura y la materia oscura, cuya causa aún se desconoce, pero se estima que constituyen el 95% del universo.
Asimismo, Roman examinará la formación y evolución de planetas, estrellas y galaxias a lo largo del tiempo, así como la astrofísica infrarroja y los exoplanetas, mostrando nuestro universo bajo una perspectiva inédita.
Su equipamiento incluye un espejo principal de 2,4 metros, del mismo diámetro que el Hubble, complementado por dos instrumentos clave: un dispositivo de campo amplio y un cronógrafo.
La NASA ha invertido más de una década en su desarrollo. Con un costo superior a US$4.000 millones, el proyecto anticipó su calendario, pues será lanzado por SpaceX a comienzos de septiembre, adelantándose a la fecha inicial prevista para 2027.
Este telescopio lleva el nombre de Nancy Grace Roman, reconocida como la «madre del Hubble», pionera en la astronomía espacial moderna y la primera directora del Departamento de Astronomía de la NASA.
Qué estudiará el Roman
Este telescopio avanzado permitirá a los científicos avanzar en la comprensión de tres ámbitos fundamentales: la energía oscura, la materia oscura y los exoplanetas.
Un importante enigma de la astronomía actual es la razón por la que la expansión del universo está acelerándose.
Según las teorías predominantes, el universo se originó con el Big Bang hace 13.800 millones de años; un evento que duró apenas una fracción de segundo y provocó una expansión rápida del cosmos.

Fuente de la imagen, NASA
Después de aquella explosión inicial, la gravedad desaceleró el universo, hasta que, alrededor de 9.000 millones de años más tarde, la expansión comenzó a aumentar de nuevo, impulsada por una fuerza misteriosa denominada energía oscura.
Aunque su naturaleza sigue siendo desconocida, se sabe que constituye entre el 68,3% y el 70% del cosmos.
Aproximadamente otro 27% del universo está formado por la llamada materia oscura, el «pegamento invisible» que mantiene unido el cosmos, y que los científicos han intentado comprender durante casi un siglo.
Esta materia conforma la mayor parte de la masa de galaxias y cúmulos galácticos, mientras que la materia común —la que compone todo lo visible como este texto, los ojos que lo leen, la tierra o el Sol— representa apenas un 5% del universo.
Aunque la materia oscura posee masa y ocupa lugar, no absorbe ni refleja luz, por lo que su estudio presenta muchos desafíos.
Una exploración más detallada sobre cómo se distribuye la materia oscura, explica la NASA, podrá esclarecer dudas fundamentales sobre la estructura y evolución del universo.
Gracias a su potencia, el Roman también permitirá a los científicos descubrir un panorama más amplio del cosmos. En tiempos recientes, mientras el conocimiento de nuestro Sistema Solar era limitado, hoy se conocen miles de exoplanetas, y los astrónomos buscan identificar aquellos con características aptas para la vida.
La NASA indica que el Roman podrá detectar cerca de 100.000 planetas usando diversas técnicas, sentando además las bases para el futuro Observatorio de Mundos Habitables.
Con qué instrumentos cuenta el Roman
El Roman posee un campo visual que supera en al menos cien veces al del Hubble, y su velocidad para analizar el cielo es hasta mil veces superior a la del icónico telescopio de la NASA lanzado en 1990.
Está equipado con un espejo principal de 2,4 metros de diámetro, junto a un instrumento de campo amplio y un cronógrafo.
Con estos, podrá mapear la estructura y distribución de la materia en todo el universo y medir la expansión cósmica a lo largo del tiempo.

Fuente de la imagen, NASA/ESA
El instrumento de campo amplio registrará la luz emitida por mil millones de galaxias durante la misión, prevista para cinco años con posibilidad de ampliación por otros cinco.
Esta tarea se llevará a cabo a través de distintas metodologías, incluyendo estudios de supernovas, agrupaciones galácticas y la creación de mapas tridimensionales de la distribución galáctica.
Además, ese instrumento realizará un estudio mediante el efecto microlente —donde una estrella en primer plano enfatiza la luz de una fuente más distante— para examinar planetas alejados.
En consecuencia, el nuevo telescopio monitoreará alrededor de 100 millones de estrellas durante varios meses, y se proyecta que detectará cerca de 2.500 planetas, incluyendo una cantidad considerable de planetas rocosos tanto dentro como fuera de la zona donde podría existir agua en estado líquido.
El desarrollo tecnológico del cronógrafo permitirá obtener imágenes de alto contraste y realizar espectroscopía de exoplanetas cercanos de forma individual.
El cronógrafo en el telescopio Roman tendrá la capacidad de mostrar una demostración tecnológica para capturar imágenes directas de exoplanetas mediante la supresión de la luz de la estrella anfitriona, facilitando así la observación de planetas mucho más tenues, según explica la NASA.
Cómo se complementan el Roman con el Hubble y el James Webb
El nuevo telescopio espacial de la NASA suele compararse con el legendario Hubble, lanzado en 1990, que cambió radicalmente la comprensión del universo. Sin embargo, el Roman enfocará el estudio del cosmos de manera complementaria y original, de acuerdo con la agencia espacial estadounidense.
Su espejo principal, con el cual captará la luz de puntos extremadamente distantes, tiene el mismo diámetro que el del Hubble. La calidad de las imágenes será igual de nítida, pero cada captura abarcará un área al menos 100 veces más extensa del cielo.
Durante los primeros cinco años de observación, Roman obtendrá imágenes de una región celeste más de 50 veces mayor que las que Hubble tomó en tres décadas.
Mientras Hubble está configurado para captar el universo en longitudes de onda ultravioleta, visible e infrarrojo cercano, Roman se centrará en la luz visible y en el infrarrojo.
La cobertura amplia del nuevo telescopio, combinada con observatorios como el James Webb, lanzado en 2021, ofrecerá a los astrónomos la perspectiva más completa del cosmos hasta ahora.
Roman podrá localizar objetos poco comunes en el universo, mientras que Webb, con un campo visual más restringido pero mayor potencia, seguirá esos objetos para realizar observaciones minuciosas.

Fuente de la imagen, NASA/Interim Archives/Getty Images
Roman capturará imágenes con un campo visual 50 veces mayor que el de Webb. Sin embargo, Webb explora el universo a tiempos más remotos y con mejor resolución, gracias a su espejo principal de 6,5 metros, frente a los 2,4 metros del Roman.
Juntos, «estos dos observatorios ofrecerán nuevos datos asombrosos sobre nuestro universo, incluyendo galaxias primitivas, agujeros negros y planetas más allá de nuestro sistema solar», afirma la NASA.
Quién fue Nancy Grace Roman
Nancy Grace Roman, la astrónoma conocida como «la madre del telescopio espacial Hubble», fue clave para que el Congreso de EE.UU. aprobara este emblemático observatorio.
Nacida en Tennessee, EE.UU., en 1925, desde su infancia mostró un profundo interés por la astronomía.
Obtuvo su licenciatura en Astronomía en 1946 y tres años después su doctorado en la Universidad de Chicago. Trabajó allí durante seis años, pero renunció al convencerse de que, como mujer, jamás alcanzaría un puesto como profesora titular.
Seis meses tras la fundación de la NASA en 1959, Roman se unió a su equipo inicial, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar un cargo ejecutivo y en la primera jefa del Departamento de Astronomía. Más adelante desempeñó otros roles en la agencia, incluyendo liderar Astronomía y Física Solar, y Astronomía y Relatividad.
Para Nancy Grace Roman, el hallazgo más significativo del Hubble es la energía oscura, fenómeno que ahora el telescopio que lleva su nombre ayudará a esclarecer.

