Las claves
Pedro Sánchez anunció en el Congreso su intención de dirigir España hasta 2035, lo que implicaría 17 años consecutivos en La Moncloa si logra mantenerse.
El PP establece un paralelismo entre Sánchez y Viktor Orbán, ex primer ministro húngaro, al llamarlo «el Orbán del Sur» debido a su deseo de permanencia y estilo de ejercer el poder.
Los populares critican a Sánchez por su intento de controlar instituciones y medios, además de gobernar sin mayoría parlamentaria desde hace tres años.
La declaración de Sánchez provocó respuestas de la oposición, incluyendo opiniones de Vox y menciones a las recientes elecciones autonómicas favorables al PP.
Pedro Sánchez tiene un objetivo claro: gobernar España al menos hasta el año 2035.
Así lo afirmó este miércoles en el Congreso, sin evasivas, en respuesta al diputado de UPN Alberto Catalán, quien le había pedido que «se fuera» y «reflexionara».
Sánchez ya ha reflexionado: «Pienso, medito y considero sinceramente que España necesita ocho años más de Gobierno progresista».
Si logra su propósito, serían 17 años continuos en La Moncloa.
Esto lo equipararía en tiempo de mandato a Viktor Orbán, quien ha gobernado Hungría durante 16 años seguidos; eso sí, con una ideología muy distinta.
Para el PP, sin embargo, la semejanza va más allá del tiempo en el poder, reflejándose también en la forma de gobernar. Por eso lo han denominado «el Orbán del Sur» y consideran que esta «fantasía húngara» expresada por Sánchez en el Congreso es una oportunidad para incrementar las críticas contra él.
Precisamente, hace dos semanas, el 13 de abril, Orbán perdió las elecciones tras 16 años en el cargo.
Durante su mandato, creó un sistema ajustado a sus intereses al colocar a aliados en el Tribunal Constitucional, la Fiscalía y el órgano rector de los jueces.
También aumentó el control sobre los medios de comunicación. Según organizaciones como Reporteros Sin Fronteras, cerca del 80% de la prensa húngara estaba bajo la influencia del Gobierno.
Por ello, cuando Orbán perdió, en Bruselas se respiró con alivio. Ahora asumirá el Gobierno Péter Magyar, un conservador moderado vinculado al Partido Popular Europeo.
En el PP tienen absoluta certeza de que cuando los españoles lleven a Alberto Núñez Feijóo a La Moncloa, los líderes europeos celebrarán la caída de Sánchez con más entusiasmo que la de Orbán.
Precisamente es ese espejo el que el PP usa ahora para señalar a Sánchez, respetando las diferencias, y justificar el apelativo «Orbán del Sur».
Su argumento es que Sánchez «carece de un proyecto con el poder más allá de conservarlo», señala en conversación con este medio Alma Ezcurra, vicesecretaria de Organización del PP.
«La silla como único fin. Por ello lo llamamos el Orbán del Sur, porque para mantener el poder cualquier necesidad se transforma en virtud», añade.
Allí la dirigente del PP enumera las «prácticas» que, según ella, acercan a Sánchez al modelo húngaro: «Colonizar instituciones, parasitar la administración, bloquear el Congreso o no presentar nunca los Presupuestos Generales del Estado».
En esta comparación con Orbán hay un detalle importante para recordar. El mandatario húngaro disfrutó de supermayorías de dos tercios durante cuatro legislaturas consecutivas.
Sánchez, en cambio, gobierna desde hace tres años sin mayoría parlamentaria, algo que el PP destaca continuamente como su principal punto débil.
Por estos motivos, los populares exigen que Sánchez deje de proyectarse hasta 2035 y se enfrente cuanto antes a elecciones.
«Si desea esos ocho años más, le invitamos a presentarse a unas elecciones y pedir los primeros cuatro», señala Ezcurra.
Porque en democracia, los plazos «no los determinan los deseos de un presidente, sino la existencia o no de una mayoría parlamentaria», enfatiza.
La falta de mayoría quedó clara este martes, cuando el decreto de vivienda del Gobierno fue rechazado en el Congreso con votos en contra de PP, Vox y Junts, entre otros.
Otra demostración, sostiene Ezcurra, son los resultados de las últimas elecciones autonómicas: «Las fantasías húngaras de Sánchez no se reflejan en lo que votan los españoles».
Se refiere al éxito del PP en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde se impuso el partido.
A este contexto se suma recientemente el ámbito judicial.
Mientras Sánchez «soñaba» en el Congreso con otros ocho años, cerca, en el Tribunal Supremo, declaraba el empresario Víctor de Aldama.
Aldama lo señaló como «el jefe» de la trama del caso Koldo, donde están procesados José Luis Ábalos y Koldo García —»los cómplices en cuyo respaldo se apoyó para ascender al poder», según fuentes del PP—.
También el líder de Vox, Santiago Abascal, se refirió al deseo de Sánchez de extender su mandato otros ocho años.
«Lo que los españoles quieren es… 8 años más, pero en Soto del Real con tu banda», escribió en X.

