Las claves
El inspector Manuel Morocho testificó en el juicio del caso Kitchen que descubrió una operación policial sobre Luis Bárcenas que carecía de autorización judicial.
Morocho afirmó no haber ordenado nunca vigilancias sobre la familia Bárcenas ni la captación del conductor Sergio Ríos, a pesar de que dichos seguimientos figuran en el sumario.
La investigación Kitchen analiza el presunto espionaje realizado en 2013 con el objetivo de sustraer documentos comprometidos para el PP a Bárcenas, bajo instrucciones del Ministerio del Interior.
Morocho contó que sus superiores le prohibieron mencionar a Mariano Rajoy en los informes relacionados con los papeles de Bárcenas durante la pesquisa del caso Gürtel.
Manuel Morocho, inspector que investigó el caso Gürtel mientras pertenecía a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, compareció este miércoles como testigo en el juicio contra la red Kitchen.
Morocho explicó que, en agosto de 2015, recibió un correo electrónico en su cuenta profesional que le alertaba sobre una operación policial paralela a la que él dirigía, centrada en Luis Bárcenas, ex tesorero del Partido Popular.
«Confirmó lo que ya sospechaba: una operación policial respecto a Bárcenas, sin respaldo judicial y dirigida contra el equipo que, por orden judicial, ya realizaba esa labor», detalló el inspector.
El juicio Kitchen aborda el presunto espionaje organizado en 2013 por el Ministerio del Interior, destinado a sustraer del ex tesorero del PP documentos dañinos para el partido.
Morocho enfatizó que nunca autorizó seguimientos sobre Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, ni sobre su hijo Guillermo (apodado Willy, vocalista del grupo Taburete). Tampoco ordenó la captación de Sergio Ríos, chófer de la familia.
Sin embargo, en el sumario de Kitchen están registrados seguimientos a Iglesias, incluyendo fotografías de su rutina diaria. Ríos se encuentra acusado en este juicio por presuntos cobros de 2.000 euros provenientes de fondos reservados, a cambio de información sobre los Bárcenas para la supuesta red parapolicial.
El correo recibido por Morocho, exhibido durante la sesión de este miércoles, incluye los nombres de Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias y su hijo Guillermo, además de varias direcciones, teléfonos, entidades empresariales y bancarias.
El testigo destacó que «estos nombres ya formaban parte de la investigación [de la UDEF]», que contaba con autorización judicial y se mantenía bajo secreto. «Ya figuraban en el procedimiento [del caso Gürtel], siendo personas sobre las cuales el juez [que instruye la causa] ya había solicitado información», agregó Morocho.
La duplicidad de objetivos entre ambas investigaciones fue advertida por el sistema GATI, una base de datos policial que alerta sobre coincidencias y solapamientos.
Durante su interrogatorio, Morocho confirmó que cierta documentación relacionada con los Bárcenas —que se le mostró— nunca llegó a estar en su posesión.
Rajoy y los ‘papeles de Bárcenas’
Por otra parte, Morocho reiteró que, al investigar la pieza separada del caso Gürtel sobre los llamados papeles de Bárcenas, sus superiores le prohibieron mencionar al entonces presidente Mariano Rajoy en un informe policial.
No pronunció directamente el nombre del exmandatario, pero describió que los integrantes de «la cadena de mando» se mostraban «desfavorables» a la «aparición de cargos públicos» en aquel informe, que analizaba la «verosimilitud» de las anotaciones de Bárcenas sobre la contabilidad paralela del PP.
«Me indicaron que sería una invención de Bárcenas, hechos de él, no relacionados con la contabilidad del PP», rememoró el testigo, quien fue reprendido en varias ocasiones por la presidenta del tribunal, magistrada Teresa Palacios, por extenderse en sus respuestas y mencionar asuntos no vinculados al caso Kitchen.
Asimismo, Morocho mencionó que uno de los acusados en este juicio, el excomisario José Luis Olivera, anterior jefe de la UDEF, le llamaba «para solicitar información» sobre Bárcenas.

