El Congreso Extraordinario de los socialistas extremeños ha proclamado a Álvaro Sánchez Cotrina como nuevo secretario general de los socialistas en Extremadura y lanzó una advertencia dirigida a María Guardiola: «El PSOE volverá a levantarse».

Se terminó con «los conflictos internos», según las palabras del nuevo líder del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, quien esta tarde fue nombrado oficialmente como secretario general en un congreso extraordinario llevado a cabo en Mérida para cerrar la etapa provisional que experimentó el partido tras la contundente derrota electoral en las elecciones anticipadas de diciembre pasado, que llevaron a la dimisión de Miguel Ángel Gallardo, cuyo legado no fue reconocido en el encuentro de este sábado.
El mensaje inicial que transmitió Cotrina, junto con sus primeras acciones, se orientaron a consolidar la unidad del partido después de la fractura interna reciente. Los cinco precandidatos que comenzaron la contienda para las primarias del PSOE —de los cuales solo dos alcanzaron los avales requeridos— tendrán un lugar en la nueva ejecutiva regional que lidera Álvaro Sánchez Cotrina (39 años), oficialmente proclamado este sábado como secretario general de los socialistas extremeños. La renovada ejecutiva socialista, ratificada con un 88,2% de los votos de los compromisarios, estará integrada por Andrés Tovar Núñez, hijo del ex presidente de la Diputación de Cáceres, como mano derecha de Cotrina y nuevo secretario de organización. En esta comisión ejecutiva también se encuentran Soraya Vega, Ramón Díaz Farias, Blanca Martín y Manuel José González, quien ocupará el cargo de portavoz.
La decisión del nuevo líder extremeño busca remediar uno de los principales problemas recientes del PSOE de Extremadura: la división interna, especialmente entre las provincias de Cáceres y Badajoz. Esta fractura ha afectado negativamente las posibilidades electorales en los últimos años y, más aún, ha generado un alto nivel de tensión dentro del partido. Así, apenas 24 horas después de que María Guardiola asumiera la presidencia de Extremadura, se inicia una nueva etapa tras la dimisión del anterior secretario general, Miguel Ángel Gallardo, luego de los peores resultados electorales autonómicos registrados y cerca —falta un mes— de enfrentarse a un juicio por prevaricación y tráfico de influencias en el caso del hermanísimo.
El ex presidente de la Diputación de Badajoz no tuvo protagonismo en el congreso. Como si no hubiera estado presente. Nadie lo mencionó en los discursos. Durante su liderazgo en el PSOE de Extremadura, más allá de sus problemas judiciales y la polémica sobre su aforamiento exprés en la Asamblea de Extremadura, Gallardo ganó las primarias en dos ocasiones. En ambas obtuvo una victoria contundente en la provincia de Badajoz, pero fue derrotado en Cáceres y no logró, o no quiso según algunos críticos, reconciliar al partido. Con Cotrina, que triunfó en Cáceres y perdió en Badajoz, parece que la situación, al menos en el comienzo, será diferente.
No hubo referencia a Gallardo —aunque sus aliados sí estuvieron presentes y algunos forman parte de la lista de Cotrina— en el XVI Congreso Extraordinario de los socialistas extremeños celebrado en Mérida (donde se rindió un cálido homenaje a Guillermo Fernández Vara). El encuentro confirmó la victoria de Cotrina, alcalde de Salorino (Cáceres), en las recientes primarias del 11 de abril, con un 58,95% de los votos frente al 41,05% de Soraya Vega (Villanueva del Fresno, Badajoz). La ex portavoz del PSOE en la Asamblea pasará a integrar la nueva dirección socialista extremeña como secretaria de Política Autonómica, Coordinación Internacional e Inmigración. «Que Álvaro sea de Salorino o de La Roca, poco importa», advirtió en su intervención el ex presidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien tras los últimos comicios intentó que los socialistas pactaran con María Guardiola para evitar que Vox condicione las políticas en Extremadura. No tuvo éxito, ya que se enfrentó a la oposición de Ferraz y de la Comisión Gestora que dirigió al partido en Extremadura tras la renuncia de Gallardo y hasta las primarias, liderada por el delegado del Gobierno y amigo personal de Pedro Sánchez, José Luis Quintana.
Antes de su proclamación matutina, Sánchez Cotrina manifestó que su meta es «erradicar y acabar con la polarización en Extremadura», algo que, afirmó, será la «marca distintiva» de la nueva dirección del PSOE en la región, con el propósito de «hacer las cosas correctamente, respetar mucho a los extremeños» y también respetarse «entre adversarios políticos».
El flamante secretario general del PSOE extremeño expresó a los militantes «gran pasión, mucha dedicación por nuestra ideología, por nuestro partido, por nuestros símbolos», además de «un gran deseo de hacer las cosas bien». Por ello, declaró que su llegada a la dirección se produce «muy contento y con muchas ganas de vencer a la derecha».
En este marco, afirmó que este congreso de socialistas extremeños también servirá para «lanzar un aviso a María Guardiola y a Vox», indicándoles que el partido «combatirá a la derecha y a la ultraderecha desde una izquierda útil que transformó esta tierra y que va a levantarse nuevamente», aseguró. Finalmente, emitió un mensaje claro: se trata de «un proyecto sólido, emocionante, que pone fin a los conflictos internos y se centra en la unión para cohesionar también a Extremadura».
IBARRA
Juan Carlos Rodríguez Ibarra expresó en su intervención de este sábado su preocupación por que Extremadura, «una región con larga historia de emigrantes», se esté convirtiendo en un lugar donde se expulsa a los emigrantes, algo que calificó como «injusto y contrario a la dignidad».
Simultáneamente, Ibarra intentó zanjar para siempre las disputas internas entre las dos provincias mediante un discurso de integración territorial: «Que Álvaro sea de Salorino o de La Roca, no importa. Es el líder elegido y será quien dirija el partido en los próximos años», indicó Ibarra, añadiendo que en un congreso socialista debería resultar «irrelevante» si alguien proviene de Cáceres o Badajoz. «Si alguien considera esto importante, se equivoca de partido: debería estar con Vox«, enfatizó.
OTROS CARGOS
La nueva ejecutiva socialista contará con Andrés Tovar Núñez, hijo del ex presidente de la Diputación de Cáceres, como mano derecha de Cotrina y secretario de organización. Manuel José González Andrade asumirá, además de la portavocía, la Secretaría de Coordinación Territorial. Blanca Martín Delgado, ex presidenta de la Asamblea de Extremadura y también integrante de la candidatura de Sánchez Cotrina en las primarias, será secretaria de Coordinación Interna Ejecutiva y Planificación Política. Ramón Díaz Farias, alcalde de Villanueva del Fresno (Badajoz), quien no logró los avales para ser candidato, será responsable de política municipal y entidades locales menores.
Marisol Mateos, ex diputada con experiencia en la dirección regional del PSOE bajo Guillermo Fernández Vara, ejercerá como presidenta regional del partido. La Comisión Ejecutiva se compone de 25 miembros, en contraste con los 45 anteriores, y no incluirá vocalías. Asimismo, Lara Garlito, que perdió las primarias frente a Miguel Ángel Gallardo, estará en la dirección, al igual que Francisco Jiménez Araya, alcalde de Villafranca de los Barros y partidario de Soraya Vega en las primarias, así como Dolores María Enrique Jiménez, alcaldesa de Calamonte, quien también apoyó a Vega.

