Las claves
El teniente coronel Antonio Balas resaltó la habilidad de la red de Ábalos para alcanzar altos niveles y reclutar colaboradores en entidades como la Policía y la Guardia Civil.
Balas indicó que la red, encabezada por Víctor de Aldama, José Luis Ábalos y Koldo García, contaba con acceso directo a cargos superiores, incluyendo al presidente Pedro Sánchez y la entonces ministra Nadia Calviño.
Según Balas, aunque Aldama era quien financiaba y dirigía, Ábalos desempeñaba un rol clave, abriendo puertas y posibilitando negocios que sin su intervención no hubieran sido viables.
El fiscal investiga la estructura jerárquica dentro del grupo, señalando que Ábalos era un miembro cualificado y esencial para las operaciones de la organización.
El teniente coronel Antonio Balas, líder de los investigadores de la UCO en el caso Koldo, declaró ante el Tribunal Supremo la gran capacidad de la red integrada por Víctor de Aldama, el exministro José Luis Ábalos y su asistente Koldo García para «infiltrarse en instituciones», desde la Policía y la Guardia Civil, donde reclutaron colaboradores, hasta el «acceso inmediato a otros ámbitos de muy alto nivel».
«Esto se aprecia claramente en el caso de Air Europa», afirmó, refiriéndose a los contactos con la entonces vicepresidenta y ministra de Economía Nadia Calviño, con la Sepi o, en el sector de los hidrocarburos, con distintos Ministerios.
«Ábalos era una persona altamente capacitada y Koldo actuaba con gran soltura en diversos entornos. Tenían un acceso considerable a todos los niveles«, destacó.
Balas comentó en esta parte cómo se organizó el viaje de Delcy [Rodríguez, entonces vicepresidenta de Venezuela] a España.
«El plan del viaje lo preparó Aldama en diciembre de 2019 y, apenas dos minutos después de terminarlo, envió a Koldo la carta que debía remitir Ábalos. Incluso solicitaron el visto bueno del presidente [Pedro Sánchez], y Ábalos le comentó a Koldo: ‘Al menos no me ha dicho que no’, escribió», relató.
El fiscal Luzón preguntó sobre la relación jerárquica entre los tres acusados. Esta cuestión resulta relevante ya que las acusaciones deben demostrar la existencia de una organización criminal con roles distribuidos y una cadena de mando.
Balas explicó que «Aldama se refiere a Ábalos como ‘el jefe’ tanto ante sus socios como entre los acusados. Sin embargo, entendemos que quien realmente ejerce el control, dado que es quien paga, es Aldama«.
«Dentro de esta supuesta organización criminal existen miembros con mayor influencia. En todas las acciones que intentan o finalmente logran, la participación de Ábalos resulta crucial. Sin su intervención, pocas maniobras habrían sido posibles», añadió.
«No obstante, quien financia y quien exige cumplimientos es Aldama. Esto se evidencia en la forma en que impone demandas con firmeza. Por ejemplo, cuando solicita a Koldo salvoconductos para sus allegados, socios venezolanos o entorno. Koldo inicialmente se muestra reticente, pero Aldama le exige que proceda y así sucede. Lo mismo ocurre con la nota de prensa de Air Europa, cuando Aldama le dice a Koldo que ‘a Javier Hidalgo ya no le bastan las palabras, quiere hechos’. Finalmente, Koldo presiona a Ábalos y la nota se publica».
El teniente coronel y un comandante de la UCO dejaron a Ábalos en una posición comprometedora. Ante preguntas del defensor del exministro, Mariano Turiel, quien intentó desligar a su cliente de las acciones de Aldama, Balas afirmó que «el ministro es quien realiza la tarea más importante. Él abre negocios y cuenta con la capacidad de llevar a Aldama y a sus socios a lugares donde ellos no podrían acceder por sí mismos. Por este motivo recibe las compensaciones que recibe y obtiene lo que se le entrega. Cuando impone condiciones, éstas son cumplidas».
«Ábalos es un integrante cualificado de la red», concluyó.

