Sánchez responde a PP y Vox destacando que su prioridad nacional incluye el rechazo a la guerra, junto a pensiones, empleo y servicios públicos

Pedro Sánchez, en Córdoba. Las claves

Pedro Sánchez responde a PP y Vox afirmando que sus prioridades nacionales son el ‘No a la guerra’, las pensiones, el empleo y los servicios públicos.

Sánchez critica que la ‘prioridad nacional’ propuesta por PP y Vox contraviene el principio constitucional de no discriminación.

Defiende la actualización de las pensiones en línea con el IPC y apuesta por una España equitativa que no abandone a nadie.

Sánchez resalta el refortalecimiento del Estado del bienestar y censura los sistemas de sanidad pública gestionados por Ayuso y Juanma Moreno.

La semana dedicada a la «prioridad nacional» planteada por Vox y respaldada por el PP para formar gobierno en Aragón y Extremadura ha sido plenamente adoptada por Pedro Sánchez. Sin embargo, lo ha hecho a su manera.

El PSOE, al respecto, está dispuesto a discutir ampliamente el tema, aunque para ellos esas prioridades se centran en el ‘No a la guerra’, las pensiones, el empleo y los servicios públicos. Sánchez realizó un giro para insertarse por completo en un marco que, según ha reiterado, introducido por PP y Vox, representa una «violación a la Constitución».

«Infringe el principio de ‘no discriminación’, afirmó en Córdoba, escenario de su último acto de precampaña junto a María Jesús Montero, quien lo presentó como «el hombre más valiente» que conoce. También asistieron el ministro de Hacienda, Arcadi España, y el de Agricultura, Luis Planas.

«PP y Vox con la Constitución, predican para mí lo que ellos no practican», ironizó. Pero si es necesario debatir sobre el tema, se hará. «Nosotros, por supuesto, vamos a centrarnos en las prioridades, que son la paz y no la guerra, empleo y no paro, servicios públicos de calidad, sólidos y protegidos, no recortados ni privatizados», destacó.

Es también una «prioridad nacional» que los jubilados reciban «una pensión digna que se actualice conforme al IPC y no permanezca congelada», tal como sucedió durante el Gobierno de Mariano Rajoy, y además «una España justa, digna, que avance sin dejar a nadie atrás y que defienda la paz en el país y en el mundo». «Esas son nuestras prioridades», concluyó.

Su discurso giró en torno a esta idea. También instó a los votantes a sentirse «orgullosos» de ser españoles, apoyándose en los indicadores macroeconómicos recientes, la «reducción del desequilibrio», «a pesar de contar con gobiernos autonómicos opositores».

Ayuso, Moreno y la sanidad

Sánchez enfatizó igualmente la capacidad de Montero para mejorar la sanidad pública si llega a presidir la Junta de Andalucía, tema central en la campaña que la exministra de Hacienda está a punto de lanzar.

Desde ese cargo, señaló que ha demostrado que «es posible fortalecer el Estado del bienestar manteniendo un presupuesto público equilibrado». Ahora, sostiene, podría corregir la sanidad frente al modelo vigente en Madrid o Andalucía.

«Ya sea con insultos como Ayuso o de forma silenciosa como Juanma Moreno. Son estilos diferentes, pero la misma estrategia», que consiste, explica, en permitir que crezcan las listas de espera en la sanidad pública para favorecer la expansión de la privada como alternativa.

«El Gobierno de España ha transferido a las comunidades autónomas 300.000 millones más que durante el mandato de Mariano Rajoy. ¿Cómo es posible que, pese a esta transferencia destinada a reforzar los servicios públicos, los ciudadanos perciban una calidad inferior a la de épocas previas? Esto demuestra que no importa la cantidad de recursos que reciba la derecha. No es un problema financiero, sino un modelo social», argumentó.

No olvidó a Rajoy ni casos judiciales recientes como el de la Kitchen. «La corrupción en el PP es como la energía: ni se crea ni se destruye, solo se transforma», subrayó.

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