Sánchez, la apuesta conflictiva de Montero: suspenso de seis de cada diez andaluces y victoria única en Sevilla en 2023

Pedro Sánchez y María Jesús Montero en el mitin de Gibraleón (Huelva) el domingo 19 Las claves

Pedro Sánchez respalda de forma activa la campaña de María Jesús Montero en Andalucía, realizando varios mítines previos al inicio oficial.

Solo un tercio de los habitantes de Andalucía aprueba la gestión de Sánchez, mientras que más del 60% la rechaza; Sevilla es la única provincia donde el PSOE triunfó en 2023.

El desgaste del presidente junto a los escándalos de corrupción han dañado la imagen del PSOE en Andalucía, dificultando la movilización de su electorado de izquierdas.

Juanma Moreno, líder del PP, apuesta por una campaña centrada en la gestión, con el objetivo de atraer a votantes de centro izquierda descontentos con el ‘sanchismo’.

Pedro Sánchez eligió a María Jesús Montero como su principal apoyo en Andalucía. Ella, en estos momentos, confía plenamente en el presidente para superar el desafío que enfrentan los socialistas andaluces ante Juanma Moreno.

El domingo 19, Sánchez dio inicio a su campaña en Andalucía con un mitin en Gibraleón (Huelva). El próximo domingo 26 regresará, esta vez a Córdoba, y es seguro que no será la última visita para respaldar a Montero.

El compromiso del presidente queda patente, con ya dos actos en Andalucía antes de que comience oficialmente la campaña. En el primero, la candidata socialista instó a «activar» el voto a Sánchez en clave regional:

«A todas las personas que confían en el PSOE y que nos apoyaron el 23 de julio de 2023 para hacer presidente a Pedro Sánchez, les pedimos que en estas elecciones se movilicen».

Pero, ¿es Pedro Sánchez un aliado favorable para Montero en este momento? Los datos muestran que Andalucía no es una comunidad especialmente afín al ‘sanchismo’. Más bien, sucede lo contrario.

Analizando los votos, la prueba más reciente no ofrece buenas perspectivas. Las elecciones generales de 2023 significaron una derrota notable para Sánchez en esta región. Menor a lo que pronosticaban las encuestas, pero inequívoca.

El PP logró la victoria en Andalucía con un 36% de los votos frente al 33% del PSOE. Sánchez perdió escaños y apoyo en todas las provincias andaluzas a excepción de Sevilla. En esta provincia, el PSOE ganó un escaño más que el PP, aunque la diferencia en votos fue escasa: menos de 35.000.

En Cádiz, Málaga, Almería y Granada, el PP dirigido por Alberto Núñez Feijóo consiguió más escaños que el PSOE. En las demás, empataron en número de escaños, pero los populares lideraron en votos.

Tres años de desgaste

Sánchez llega a las elecciones andaluzas con el desgaste acumulado tras tres años de gobierno sin presupuestos aprobados y envuelto en casos de corrupción. Durante este periodo, figuras como Ábalos, Koldo y Cerdán han pasado por prisión.

La percepción del presidente ha ido deteriorándose progresivamente desde entonces y su participación en elecciones recientes (Extremadura, Aragón y Castilla y León) no logró evitar el fracaso. Incluso podría considerarse un lastre para las candidaturas regionales.

En el ámbito internacional, la imagen del presidente recibió un impulso. El último sondeo de Sociométrica para EL ESPAÑOL indica un aumento en su popularidad, alcanzando su mejor índice en diez meses, gracias a su posición de ‘oposición’ a Trump e Israel.

La cuestión es si ese repunte podrá ser aprovechado por los socialistas andaluces el 17 de mayo. Si podrán trasladar parte del impulso del Sánchez internacional a la política regional o si, por el contrario, el presidente será un obstáculo adicional para el PSOE-A.

Las encuestas, sin duda, no indican que el ‘sanchismo’ tenga un terreno fácil en Andalucía.

Solo un tercio de los andaluces aprueba la gestión de Pedro Sánchez al mando del Gobierno de España. De acuerdo con el último Barómetro andaluz de la Fundación Centra, un 18,7% valora su gestión como ‘buena’ y un 10,9% como ‘muy buena’.

En contraste, más del 60% de los andaluces califican su gestión como no satisfactoria: un 20% la considera ‘mala’ y un 41,3% la califica de ‘muy mala’.

Incluso el CIS de Tezanos refleja el escaso apoyo andaluz a Pedro Sánchez: apenas un 23% evalúa positivamente su gestión, frente a un 40% que piensa así respecto a Juanma Moreno.

Para María Jesús Montero, representar el ‘sanchismo’ en su tierra, tras ocho años junto al presidente en Moncloa, no garantiza movilizar al electorado andaluz de izquierdas.

Juanma Moreno es consciente de esto y lleva días llamando a los socialistas a unirse a la mayoría absoluta que persigue: «Una parte de votantes de centro izquierda se siente ahora sin representación porque no confía en el sanchismo y tienen una alternativa si desean evitar que Vox ingrese en el Gobierno».

En busca del voto «prestado»

Moreno reconoce que un porcentaje considerable de su apoyo es «prestado» y representa la faceta más neutral del PP, apto para atraer diversas sensibilidades en busca de un candidato confiable.

Por ello ha delineado una campaña similar a la de 2022: centrada en su persona más que en los símbolos del partido, enfocada en la gestión en lugar de la ideología, y sin apariciones de líderes autonómicos.

Se espera además que Alberto Núñez Feijóo, como hace cuatro años, mantenga una agenda independiente en Andalucía, sin coincidir mucho con Moreno.

Por su parte, Montero y Sánchez buscan coincidir en las calles para activar un voto que no les ha sido plenamente otorgado en los últimos años.

En los últimos comicios —europeos de 2024, generales de 2023, municipales de 2023 y autonómicas de 2022—, el PSOE ha salido debilitado. Solo en las generales de 2019 el Partido Socialista y Pedro Sánchez alcanzaron éxito en Andalucía.

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