Diego Simeone, de 55 años y padre de Giuliano, afirma: «Nunca creí que podría entrenar a uno de mis hijos. Soy su padre, pero no soy ingenuo»

Simeone abrazando a Giuliano. El técnico argentino del Atlético de Madrid se refirió a la experiencia de entrenar a su hijo en el más alto nivel.

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El director técnico del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone, se manifestó acerca de cómo es dirigir a su hijo, Giuliano Simeone, dentro del fútbol profesional, enfrentando todo el ruido mediático que ello implica.

El jugador ha tenido que soportar las críticas que afirmaban que su presencia en el equipo se debía a la relación familiar y no a sus aptitudes como futbolista, algo que logró superar gracias a su dedicación.

No obstante, el entrenador comentó cuál era su postura antes de incorporar a Giuliano al primer equipo y comprobar su desempeño: «Siempre dije que no pensaba que sería posible dirigir a un hijo»

De hecho, el técnico había sido muy reticente a entrenar a cualquiera de sus tres hijos, aunque el caso de Giuliano es distinto porque comenzó en las divisiones inferiores colchoneras: «Es muy diferente haber comprado a un hijo para llevarlo y verlo desarrollarse en la Academia».

Además, la notable actuación que brindó durante su préstamo en el Alavés, donde sumó minutos en primera división y captó la atención tanto de la selección argentina como del Atlético, terminó por convencer al entrenador: «Soy su padre pero no soy ingenuo».

Giuliano Simeone celebra el gol marcado ante el Barça.

Giuliano Simeone festeja el gol anotado contra el Barça. Reuters

Durante los años que Simeone ha estado al mando del conjunto colchonero, ha demostrado contundentemente su competitividad y su voluntad de superar a cualquier adversario. Esto no cambió con su hijo: «Llámese Simeone o Pérez, es lo mismo, mi objetivo es ganar«

A pesar de ello, combinar el ámbito personal con el futbolístico puede provocar dificultades tanto dentro como fuera del campo. Para manejar esta situación, el entrenador adoptó una postura clara: «En el entrenamiento no lo veo como mi hijo, desde que entramos hasta que salimos».

El caso de los Simeone ejemplifica una realidad inusual en el fútbol, ya que la confluencia de la vida personal con el deporte profesional genera debate. Habitualmente, es común que los padres estén en las gradas observando a sus hijos jugar.

Pese a ello, ambos lograron manejar la situación y establecer una dinámica normalizada, manteniendo un alto nivel futbolístico que ha impulsado al Atlético hasta las semifinales de la Champions esta temporada, con la opción de disputar la final del torneo europeo más importante.

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