Gonzalo Verdú (38), futbolista, comenta sus inversiones: «Cuento con asesores financieros y he invertido parte de mi patrimonio en bienes raíces»

Gonzalo Verdú, durante un partido con el Elche. El murciano, junto con varios de sus compañeros, fue afectado por una estafa piramidal, motivo por el cual adopta un enfoque financiero más cauteloso y organizado

Más información: La vida de Fernando Torres más allá del fútbol: una cadena de gimnasios, hostelería y viviendas de lujo en Madrid

La percepción común del futbolista vinculado a un lujo excesivo y despilfarro económico persiste en la opinión pública. No obstante, Gonzalo Verdú brinda una perspectiva más equilibrada y auténtica sobre la manera en que muchos profesionales del fútbol administran sus finanzas.

En una charla con el canal de YouTube de José Muñoz, el defensa desmintió varios estereotipos y compartió tanto aciertos como errores que ha observado en el vestuario.

«Considero que en términos generales no es correcto», afirmó Verdú ante la pregunta sobre el estigma de derrochadores que suele rodear a los futbolistas.

Aunque admite la existencia de malas gestiones, subraya que el grupo es tan heterogéneo como cualquier otro sector. «Hay quien dilapida sus ingresos y otros que les otorgan el valor real», explicó.

Durante su trayectoria, que incluye etapas fuera de España como su paso por Chipre, Verdú ha podido observar el comportamiento de inversión entre sus colegas. Relató que el mercado inmobiliario destaca como una de las opciones preferentes.

Gonzalo Verdú, en una rueda de prensa.

Gonzalo Verdú, en una rueda de prensa.

«Muchos compañeros ya estaban realizando inversiones inmobiliarias», señaló, mencionando también la creciente popularidad de los fondos de inversión como alternativa habitual.

No obstante, no todas las elecciones financieras resultaron exitosas. El propio jugador admitió que hubo un periodo en el que las criptomonedas atrajeron a varios futbolistas, algunos sin el conocimiento adecuado.

«Se cometieron numerosos errores», reconoció, rememorando situaciones en el vestuario causadas por la falta de información y la excesiva confianza.

Uno de los momentos más impactantes de la conversación fue cuando Verdú confesó haber sido víctima, junto a otros compañeros, de una estafa piramidal. «Nos involucramos atraídos por la promesa de beneficios muy fáciles y al final perdimos mucho dinero», relató.

Esta experiencia evidencia los riesgos a los que muchos deportistas se enfrentan al invertir en oportunidades con poca transparencia.

Sus negocios

En el ámbito personal, Verdú mantiene una estrategia financiera prudente y bien organizada. Gran parte de sus activos están vinculados al sector inmobiliario, donde diversifica su inversión mediante distintas modalidades.

«Una sección la gestiono como prestamista, otra para comprar, mejorar y vender, y una última destinada al alquiler», detalló.

Además, aunque de forma más limitada, posee participaciones en activos financieros, siempre con una visión a largo plazo. «Es un porcentaje reducido, pensando especialmente en el futuro de mis hijas», añadió.

El relato de Gonzalo Verdú revela una realidad menos visible del fútbol profesional: una creciente atención a la educación financiera y a la planificación a largo plazo.

Contrario a la imagen simplificada de despilfarro, cada vez más jugadores buscan asesoramiento especializado y diversifican sus activos para proteger su porvenir tras su carrera deportiva.

Scroll al inicio