La transformación digital, ecológica, social y geoeconómica impulsa nuevos perfiles profesionales, provoca la desaparición de miles de empleos y convierte la formación continua en esencial para acceder a mejores oportunidades laborales

El mercado laboral global atraviesa una transformación sin precedentes. Las formas tradicionales de empleo están desapareciendo. Los puestos convencionales se dividen en microtareas que pueden automatizarse, subcontratarse o gestionarse mediante sistemas de inteligencia artificial. Paralelamente, el modelo híbrido de trabajo se consolida en las oficinas, mientras surgen entornos digitales inmersivos en los que equipos colaboran con ‘colegas virtuales’ y el aprendizaje se acelera con herramientas gamificadas.
Así lo confirma el informe Tendencias de empleabilidad 2026, publicado por OBS Business School y dirigido por el profesor y secretario general de Pimec (Petita i Mitjana Empresa de Catalunya), Josep Ginesta, que examina hacia dónde se dirige el empleo y las habilidades esenciales que surgirán en los próximos años.
Este nuevo contexto está fomentando un cambio estructural en la manera de trabajar y aprender. Las compañías buscan modelos más ágiles, flexibles y orientados a los datos, mientras que la educación superior se ha vuelto determinante para obtener mejores empleos. Según el informe, los universitarios reciben salarios un 54% superiores a la media, cifra que llega al 83% para quienes poseen másteres o doctorados.
La conclusión es evidente: la formación continua se impone como una necesidad constante y deja de ser una simple opción. No basta con formarse una vez; el reciclaje profesional se integra de manera permanente en el ciclo laboral. La empleabilidad, según el estudio, depende cada vez más de la capacidad para adaptarse que del acumulado de experiencia.
Pep Martorell, físico y doctor en informática, experto en IA y supercomputación, explica cómo están adaptando la inteligencia artificial las empresas españolas y cuáles son los desafíos que esto representa para los trabajadores.
Cuatro grandes tendencias que transformarán todo
El informe señala cuatro fuerzas principales que están redefiniendo el empleo: la transición digital, la verde, la social y la geoeconómica. Todas ellas actúan simultáneamente en un marco global marcado por la escasez de talento, especialmente en economías desarrolladas, donde persiste un desajuste entre habilidades disponibles y demandas empresariales.
Estas transformaciones no solo impactan a los sectores tradicionales, sino que afectan directamente a la creación de nuevos perfiles profesionales. Desde la ingeniería de datos hasta la gestión de sostenibilidad, pasando por la logística internacional y la ciberseguridad, el panorama laboral se está redefiniendo con rapidez.
En este contexto, la transición digital es una de las más disruptivas. La inteligencia artificial ha impulsado la robotización en la llamada Industria 4.0, donde las tareas automatizadas crecen a un ritmo anual del 43% y duplican su capacidad cada 1,9 años. La adopción de la IA aumentó del 55% en 2022 al 88% en 2025, demostrando su rápida expansión.
Pero el avance más significativo llega con la denominada IA agéntica, capaz de tomar decisiones y realizar tareas de manera autónoma. Este desarrollo podría ocasionar la desaparición de 92 millones de empleos a nivel mundial para 2030, aunque se espera la creación simultánea de 170 millones de nuevos puestos relacionados con su desarrollo, gestión y seguridad.
El impacto no será inmediato, sino gradual. Más que eliminar empleos de forma masiva, la IA transformará el contenido del trabajo y exigirá nuevas competencias a los profesionales.
Pep Martorell, físico y doctor en informática, experto en IA y supercomputación, explica cómo están adaptando la inteligencia artificial las empresas españolas y cuáles son los desafíos que esto representa para los trabajadores.
Sostenibilidad, el nuevo eje del empleo
La transición verde también está remodelando el mercado laboral. La sostenibilidad dejó de ser un ámbito aislado y se ha convertido en un criterio transversal que influye en todos los sectores: desde la energía hasta la construcción o la logística. Actualmente, el 20% de los trabajadores de la OCDE desempeña funciones relacionadas con la economía verde.
En España, el 34,38% de las empresas ha implementado políticas de sostenibilidad en el último año. Sin embargo, el informe advierte sobre una brecha relevante: la demanda de talento verde aumentó un 22% entre 2022 y 2023, mientras que la capacitación en estas habilidades solo creció un 12%.
Este desajuste está generando una oportunidad clara para perfiles especializados en sostenibilidad, ingeniería, datos y gestión. Además, sectores emergentes como la bioeconomía o la economía azul dependen tanto del avance digital como de la estabilidad geoeconómica.
Envejecimiento y escasez de talento
La transición social incorpora otro desafío vital: el envejecimiento poblacional en economías avanzadas. En España, por cada 100 personas que se jubilan, solo ingresan 73 jóvenes al mercado laboral. Esta disparidad ha convertido la escasez de talento en un problema estructural que afecta a un 76% de las organizaciones.
El estudio resalta el auge de la llamada economía Silver, vinculada al cuidado de personas mayores, que podría generar hasta 4 millones de empleos netos para 2030. Ocupaciones como enfermería, psicología, trabajo social o asistencia domiciliaria serán cada vez más demandadas.
Sin embargo, la falta de profesionales cualificados en el sector sanitario y de cuidados continúa siendo un reto crucial, lo que demanda fortalecer la formación y considerar la movilidad laboral como una solución parcial.

Un mundo más inestable, pero con nuevas oportunidades
La transición geoeconómica representa un cambio profundo en el orden económico global. La eficiencia ya no es el único criterio predominante, y cobran mayor relevancia la seguridad, la resiliencia y la autonomía estratégica.
Las tensiones comerciales, la fragmentación de las cadenas de suministro y los conflictos arancelarios están obligando a las empresas a reorganizar sus modelos productivos. Este entorno podría generar hasta 5 millones de empleos netos en el mundo para 2030, especialmente en áreas como logística, seguridad, estrategia y gestión de riesgos.
El informe concluye que el mercado laboral futuro no será una réplica del actual, sino un ecosistema completamente renovado. La clave, según OBS Business School, estará en la capacidad de adaptación, la formación constante y la combinación de habilidades técnicas y humanas en un escenario cada vez más automatizado, global e incierto.

