La UE es el mayor socio comercial de Israel, con una relación valorada en más de 45 000 millones de euros anuales.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, está determinado y no piensa rendirse.
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El martes, una vez más, presentará formalmente la propuesta para romper el Acuerdo de Asociación de la UE con Israel. Esta iniciativa se ha encontrado con numerosos obstáculos. ¿Logrará avanzar esta vez?
Sánchez ha acusado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de avivar el conflicto en Oriente Medio y ha intensificado sus críticas hacia la guerra en Irán y el enfrentamiento entre Israel y Hezbollah en Líbano.
El Acuerdo de Asociación UE-Israel, establecido en 2000, es la base fundamental de las relaciones económicas y políticas entre ambas partes.
Durante varios meses, España, Irlanda y Eslovenia han demandado una revisión urgente. Además, la propia evaluación interna de la UE ha determinado que Israel incumple el acuerdo, señalando graves violaciones del derecho internacional en Gaza y desalojos violentos de colonos en Cisjordania.
Actualmente, una Iniciativa Ciudadana Europea llamada Justicia para Palestina, con más de un millón de firmas, está impulsando que este tema se sitúe en la agenda política.
Es importante destacar que la suspensión no implicaría una prohibición total del comercio. Aproximadamente el 60% de las exportaciones israelíes a la UE ya cuentan con arancel cero bajo las reglas normales de la OMC.
Sin embargo, el 37% restante depende de un trato especial libre de impuestos otorgado exclusivamente por este acuerdo. Suspenderlo implicaría aplicar aranceles imprevistos a maquinaria israelí, dispositivos médicos y productos farmacéuticos.
La UE representa el mayor mercado comercial de Israel, con una relación valorada en más de 45 000 millones de euros anuales.
La Comisión Europea calcula que esto podría generar un costo adicional de 227 millones de euros anuales en aranceles para las exportaciones israelíes y bloquear millones en fondos bilaterales de la UE destinados a proyectos de cooperación en curso.
Para anular completamente el acuerdo, se requiere el consenso total de sus miembros. No obstante, para suspender solo los privilegios comerciales es suficiente una mayoría cualificada.
Aunque Israel ha perdido uno de sus aliados más firmes, Viktor Orbán y su Hungría, y con Italia adoptando una postura más dura debido a ataques contra lugares cristianos de culto, esta propuesta aún enfrenta una fuerte oposición.
Vea el video de Euronews en el reproductor superior para conocer la historia completa.

