El ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, afirma que Europa está «cumpliendo con su responsabilidad» en el Estrecho de Hormuz, pero sostiene que la OTAN «no forma parte del conflicto» en Irán.
Noruega ha respondido a las críticas del presidente estadounidense Donald Trump, quien calificó el apoyo europeo en el conflicto con Irán como “nulo”.
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“La OTAN es una alianza defensiva, no una alianza ofensiva,” declaró Espen Barth Eide al programa matutino Europe Today de Euronews.
Eide explicó que los miembros de la OTAN se enfocan en proteger rutas comerciales globales esenciales, incluyendo el mantenimiento abierto del Estrecho de Hormuz. “Los países de la OTAN están actuando, pero no como parte en el conflicto,” añadió.
Trump ha criticado en varias ocasiones a los aliados de la OTAN por no respaldar a Washington en el enfrentamiento con Irán. Este tema volvió a surgir durante una reunión en la Casa Blanca a principios de este mes con el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte.
Eide argumentó que no hubo preparación ni consenso previo dentro de la alianza, por lo que existe “muy poca predisposición” entre los miembros para involucrarse en la guerra.
Señaló que aunque tanto Estados Unidos como Irán puedan tener motivos para acabar con el conflicto, “las partes están muy alejadas”, y las negociaciones se ven entorpecidas por demandas contrapuestas.
El lunes, Trump anunció que Estados Unidos mantendría el bloqueo a los puertos iraníes hasta que Teherán acepte un acuerdo de paz.
No obstante, Eide destacó señales de “cierto avance”, subrayando el impacto global del conflicto. “Esto no solo afecta a las dos partes directamente involucradas, sino que repercute en toda la economía mundial,” afirmó.
En cuanto al impulso diplomático europeo para establecer un Estado palestino, Eide reafirmó el respaldo a una solución de dos estados basada en principios de las Naciones Unidas que se mantienen desde hace tiempo. Sin embargo, reconoció que esta consecuencia “no está próxima a concretarse”.
Agregó que una solución de dos estados también beneficia a Israel, describiéndola como “la única solución viable para una paz genuina en una región muy conflictiva”.
Noruega, junto con España e Irlanda, reconoció al Estado de Palestina en 2024.

