El reciente ganador de la Copa del Rey con la Real Sociedad mantiene una conexión con esta localidad a través de su padre, quien también fue futbolista.
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Pablo Marín se ha convertido en la sensación del fútbol español. La joven promesa de la Real Sociedad, que pasó de ser recogepelotas en Anoeta a jugador titular del primer equipo y campeón de la Copa del Rey, tiene en su árbol genealógico un lazo especial con La Rioja: la localidad de Arnedo.
Nacido en Logroño, el centrocampista posee raíces directas en este municipio de la Rioja Baja por medio de su padre, Fernando Marín, exjugador del CD Logroñés y oriundo de Arnedo. Bajo esta figura inspiradora, Pablo ha ido forjando su trayectoria en Donosti, siempre manteniendo el nombre de Arnedo presente como símbolo de origen y sencillez.
Arnedo, ubicado en el valle medio del río Cidacos, es actualmente la tercera población más grande de La Rioja, sólo detrás de Logroño y Calahorra, y destaca por su activo entramado social y económico en la parte baja de la comunidad.
Aunque esta localidad no es la capital de la denominación de origen, figura como un punto central en la historia regional.
Entre sus episodios más relevantes está el denominado Tratado de Arnedo, firmado en 1338 por delegados de Francia y Castilla para concretar una alianza ante la guerra contra Inglaterra, evento aún rememorado en la historia local que evidencia la importancia política de Arnedo en la Edad Media.
Unas vistas extraordinarias
El paisaje de Arnedo destaca a simple vista: un conjunto de casas cueva y acantilados rojizos que evocan escenarios de otros territorios mediterráneos, como la Capadocia.
En este marco, se conservan viviendas y bodegas talladas en la roca, abiertas hoy al público como parte del legado turístico del municipio.
El Palacio de la Baronesa, de estilo Art Nouveau y construido en 1901, aporta un matiz histórico ecléctico, mientras que iglesias como San Cosme y San Damián y Santo Tomás albergan retablos y esculturas de siglos pasados, entrelazando la historia religiosa con la identidad comunitaria.
Qué comer en Arnedo
Sin embargo, Arnedo no solo se distingue por su historia y arquitectura, sino también por su gastronomía, estrechamente ligada a la cultura riojana.
El plato emblemático de Arnedo son los fardelejos, pequeñas empanadas de hojaldre rellenas con una mezcla de almendra y azúcar. Este dulce, que se remonta a la época de la Reconquista, se ha consolidado como un símbolo gastronómico del pueblo, presente en sus ferias, celebraciones y en las vitrinas de las pastelerías locales.
Además, la tradición riojana marca la cotidianeidad con vinos de la denominación de origen, caparrones, patatas a la riojana y otros platos típicos de la cocina de interior, compartidos en torno a la mesa familiar.
Dentro de este contexto, la relación de Pablo Marín con Arnedo adquiere un significado especial: la de un futbolista que, desde el estadio de Anoeta, mantiene la mirada puesta en el pueblo de su padre como emblema de identidad regional.

