Le Figaro presenta una entrevista con «el rey maldito de la era contemporánea»

Juan Carlos I expresó críticas directas hacia Pedro Sánchez y reconoció en su entrevista con Le Figaro: «Con el Ejecutivo actual, la situación debe ser muy complicada para mi hijo». El rey Emérito prefirió no profundizar en sus críticas («siempre debo medir mis palabras»), pero sí estableció comparaciones con su relación con Felipe González, admitiendo con cierto dejo de aceptación: «Los tiempos cambian y España evidentemente también ha cambiado».
El rey Emérito, quien en su obra Reconciliación destaca la diferencia entre el espíritu de la transición y la actual polarización en la política española, recuerda en Le Figaro que durante casi cuatro décadas tuvo encuentros semanales con los presidentes del Gobierno: «Hoy esas reuniones son menos habituales. En mi época, el ministro de Asuntos Exteriores siempre debía acompañar al Rey en sus desplazamientos».
En la entrevista concedida tras recibir la semana pasada el galardón literario en la Asamblea Nacional por sus memorias, Juan Carlos I relata cómo Felipe González le repetía con frecuencia: «No soy monárquico, pero si la monarquía beneficia al pueblo, es necesario apoyarla».
El rey emérito recordó que su entendimiento con el líder socialista alcanzó tal nivel que González incluso le solicitó «ayuda» al momento de reconocer el estado de Israel «sin afectar nuestras relaciones con los países árabes». «Contacté con el rey Abdalá y cuatro meses después dio su aprobación», comenta Juan Carlos I.
En sus declaraciones para el diario francés, Juan Carlos I también critica que algunos partidos propongan prohibir la caza y las corridas de toros, «a pesar de ser la fiesta nacional de España». «Fue gratificante recibir aplausos al llegar a Sevilla, a la Maestranza», afirma. «Esto indica que el pueblo español valora la monarquía y lo que representa esta institución».
«La monarquía es positiva para el pueblo, aporta estabilidad», sostiene Juan Carlos I. «No cambiamos de monarcas cada cuatro años. Además, simboliza por encima de todo la unidad. El rey está por encima de los partidos políticos, lo que implica que puede gobernar con cualquier formación política. Actualmente existen once monarquías en Europa, lo cual es significativo».
Solicita mayor protagonismo para Leonor
Juan Carlos I aboga por un papel más destacado para su nieta Leonor, para que asuma «un papel más relevante», al considerar que proyecta «una imagen muy positiva de la monarquía».
«Mi vida estuvo marcada por las demandas de España y del trono», reconoce con cierta resignación en la entrevista. «Otorgué libertad a los españoles al instaurar la democracia, pero nunca pude disfrutar personalmente de esa libertad»
Le Figaro subraya el contraste entre el reconocimiento que Juan Carlos I recibe en Francia y las críticas que enfrenta en España, pese a haber vendido 150.000 copias de su libro, convirtiéndolo en algo así como «el rey maldito de los tiempos modernos» con una «distancia» impuesta por su propio hijo, Felipe VI, y acordada con el Gobierno.

