Las claves
Felipe González manifestó su respaldo a María Corina Machado, subrayando que la lucha por la libertad trasciende colores políticos y valorando su liderazgo dentro de la oposición venezolana.
González cuestionó la falta de progreso democrático en Venezuela, la continuidad de las milicias paramilitares y la parcialidad de la amnistía, demandando un calendario electoral definido.
María Corina Machado defendió la privatización completa de PDVSA y propuso transformar a Venezuela en un centro de energía y tecnología, apostando por la inversión extranjera y el rol regulador del Estado.
Machado destacó la importancia de los venezolanos en el exilio para la reconstrucción del país y comparó la futura caída del chavismo con la demolición del Muro de Berlín.
El ex presidente del Gobierno de España entre 1982 y 1996, Felipe González, apoyó a la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, durante un desayuno informativo en el Nueva Economía Forum, celebrado en Madrid.
“La lucha por la libertad no responde a una afiliación política”, afirmó González, justo en un momento en que el Ejecutivo y varios representantes del PSOE critican a la dirigente del movimiento “Vente Venezuela”.
La postura de González difiere notablemente de la de Sánchez, quien no ha recibido a Machado en La Moncloa durante su visita a España. En cambio, prefirió participar en Barcelona en una cumbre con líderes de la izquierda latinoamericana como Lula da Silva, Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum y Axel Kicillof.
Por ello, González quiso enfatizar que “la lucha por la libertad no pertenece a ninguna ideología, sino a una convicción profunda”, señalando que tales “convicciones se poseen o no se poseen”.
Al mismo tiempo, intentó desvincularse de “las discusiones internas” en España. “Mi preocupación es Venezuela y su libertad”, añadió, al expresar una crítica severa hacia la “robolución” y las “acciones de gobierno de Maduro, Delcy y su hermano favorito”.
También cuestionó el “nuevo tiempo” que la administración estadounidense afirma haber abierto en Venezuela tras la captura de Maduro. González lamentó que las milicias paramilitares permanecen activas, que la amnistía no es total y que “ya se está retrasando” un calendario electoral.
González no ocultó su “admiración” por el “liderazgo” de Machado, describiéndola como “no mercenaria”. “No ha solicitado nada a cambio y lo ha entregado todo”, reiteró varias veces.
El ex presidente y ex secretario general del PSOE subrayó que “mereces este premio Nobel” por su lucha por la libertad en Venezuela, y también envió un afectuoso saludo a Edmundo González, quien formó parte de la dupla electoral de Machado en las últimas elecciones venezolanas y se encuentra enfermo y exiliado en Madrid.
González reveló que el evento de hoy representa un compromiso personal que asumió tras recibir el Nobel.
Machado evitó entrar en controversias con el Gobierno español y prefirió no comentar las recientes críticas del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien la acusó de actuar como “líder ideológica” durante su gira por Madrid.
Sin embargo, expresó su deseo de “que España celebre pronto elecciones limpias y que acompañe la expansión de la libertad en América Latina”.
Esta declaración fue recibida con aplausos por la amplia representación del PP en el evento, encabezada por Alberto Núñez Feijóo, junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y diputados como Cayetana Álvarez de Toledo, situados a pocos metros de su amigo, el líder opositor Leopoldo López.
Machado reconoció que el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero “no facilitó la salida democrática” en Venezuela y defendió su decisión de entregar el diploma del Nobel a Donald Trump.
“Como venezolanos siempre recordaremos al único jefe de Estado que arriesgó la vida de sus ciudadanos por nuestra libertad. Hoy no avanzaríamos hacia la democracia sin Donald Trump”, afirmó.
Además, pronosticó que tras Venezuela caerán otros países como Cuba y Nicaragua, comparándolo con la caída del Muro de Berlín.
Los planes de Machado
Machado hizo un enérgico llamado a la vuelta de la inversión a Venezuela y al papel de su futuro gobierno, una vez se celebren elecciones libres.
“Si ganamos con un 70% pese al fraude, imaginen qué sucederá cuando no haya fraude”, respondió.
Con ideas definidas y un tono vigoroso, Machado planteó que Venezuela pase de ser “un hub delictivo a un centro neurálgico de energía y tecnología en América”.
Esto implica una “privatización total” de la empresa estatal PDVSA y una inversión masiva que permita aumentar la producción de un millón a cinco millones de barriles diarios.
Argumentó esta medida teniendo en cuenta que la deuda del país es de 200 mil millones de dólares y que cada dólar invertido en petróleo resta inversión en salud o educación. En este nuevo escenario, el Estado tendría un rol regulador y de protección ambiental.
Además, destacó como oportunidad que Venezuela sería “el primer país” reconstruido en la era de la Inteligencia Artificial.
Confía en lograrlo con el apoyo de los venezolanos en el exilio y los que permanecen en el país. “Intentaron quebrarnos y, en cambio, nos fortalecieron”, puntualizó.
Incluso mencionó como ejemplo el multitudinario acto en la Puerta del Sol este sábado, que reunió a miles de venezolanos y españoles. “Fue un clamor por la libertad, las elecciones y el regreso a casa”, concluyó.

