Una modalidad innovadora de alojamiento en la isla está ganando popularidad entre quienes valoran la naturaleza sin sacrificar comodidad. Esta alternativa redefine la estancia tradicional, ofreciendo una experiencia diseñada para desconectar y disfrutar sin complicaciones.
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El crecimiento del glamping en Ibiza ha promovido una nueva forma de alojamiento en la isla, con iniciativas que intentan fusionar naturaleza, diseño y confort en un solo lugar. En este marco sobresale un complejo que ha elevado esa idea al siguiente nivel, presentando un modelo que se distancia del camping tradicional y se enfoca en brindar una experiencia más elaborada, pensada tanto para quienes buscan calma como para quienes desean complementar su estadía con servicios y actividades. La oferta se centra en alojamientos diseñados para disfrutar del ambiente sin sacrificar comodidades típicas de alojamientos convencionales.
Se trata de Parco Ibiza, reconocido como el primer glamping boutique de Ibiza, edificado sobre lo que fue el antiguo Camping San Antonio, fundado en 1961 y transformado posteriormente por una familia holandesa en un resort que cuenta con 71 unidades distribuidas en siete categorías. Entre ellas se incluyen habitaciones, cabañas, tiendas y pequeñas casas familiares, ofreciendo opciones para parejas y también para adultos con niños. Según la página oficial, muchas de estas unidades disponen de aire acondicionado, colchones de calidad superior, baño privado y terraza o jardín, mientras que el conjunto se configura como una pequeña comunidad rodeada de vegetación y con una estética muy alineada al estilo local.
Piscina, gastronomía y actividades que completan la experiencia
Más allá del descanso, Parco Ibiza estructura su oferta en torno a áreas comunes y servicios pensados para extender la experiencia a lo largo del día. La piscina ocupa un lugar destacado dentro del recinto, equipada con hamacas, tumbonas, música ambiental y servicio de bar, y permanece operativa todos los días. Junto a este espacio se encuentran otras áreas como el lounge, concebido como punto de encuentro y también apto para eventos privados. A esto se añade la propuesta gastronómica, que incluye desayuno buffet cada mañana, restaurante abierto en la noche y pool bar con bebidas, café, cócteles, zumos, ensaladas, bocadillos y platos para el almuerzo.
El complejo también incorpora un componente activo y familiar que fortalece su perfil como alojamiento con actividades en Ibiza. Entre las opciones que aparecen en la información oficial están sesiones de yoga, masajes y diversas alternativas deportivas, desde tenis y pádel en un club cercano hasta instalaciones para tenis de mesa, fútbol, bádminton, petanca o foot volley. También se mencionan eventos organizados, noches de cine al aire libre y actuaciones musicales. Además, el recinto ofrece la posibilidad de reservar espacios para grupos, talleres, capacitaciones o bodas, ampliando así su atractivo como destino para escapadas, celebraciones y estancias que buscan algo más que un simple alojamiento.
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