Precauciones importantes con tatuajes solares este verano: los expertos advierten que la piel recuerda cada quemadura y no son inofensivos

Lejos de ser una simple forma inocua de bronceado, los especialistas alertan que esta práctica conlleva riesgos considerables para la salud de la piel

Los expertos no recomiendan hacerse un tatuaje solar, ya que provoca numerosos problemas para la dermis

Cada temporada, con la llegada del sol intenso y las vacaciones en la playa, resurge una práctica arriesgada: los tatuajes solares. Esta tendencia consiste en crear figuras en la piel usando plantillas o adhesivos durante la exposición solar, explotando el contraste entre las áreas cubiertas y las que quedan expuestas a la radiación ultravioleta. Lejos de ser un método inofensivo de bronceado, los expertos advierten que esta costumbre conlleva riesgos serios para la piel, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes.

La Clínica IDEI señala que los tatuajes solares pueden generar daños tanto inmediatos como a largo plazo en la piel. Conccetta D’Alessandro, dermatóloga de dicha institución, remarca que estas marcas “no son inocuas” y advierte sobre el peligro que implica normalizar una práctica que, debido a su aparente creatividad, puede derivar en problemas médicos severos. “La piel tiene memoria y cada quemadura deja su huella”, enfatiza la especialista.

Popularizada bajo el nombre de ‘Sunburn Art’, esta moda se ha difundido en redes sociales, mostrando el marcado contraste entre zonas quemadas y protegidas, lo que genera un tatuaje temporal visible. Sin embargo, la dermatóloga de IDEI insiste en que “lo que parece un simple juego hoy puede transformarse en un problema grave de salud mañana”. Lo que a primera vista se percibe como un dibujo, en realidad puede producir quemaduras dolorosas, y, en casos de quemaduras repetidas o muy intensas, ocasionar efectos permanentes.

Los expertos no recomiendan hacerse un tatuaje solar, ya que provoca numerosos problemas para la dermis

Los efectos principales de los tatuajes solares

Los daños inmediatos que pueden surgir por esta exposición incluyen quemaduras solares dolorosas, enrojecimiento, inflamación, ampollas y descamación, tal como lo indica IDEI. No obstante, la radiación solar también puede causar daño acumulado en el ADN celular, aumentando el riesgo de desarrollar cáncer de piel, entre ellos el melanoma, la variante más agresiva. Además, son posibles trastornos como hiperpigmentaciones y fotoenvejecimiento, que se manifiestan como arrugas prematuras y pérdida de elasticidad cutánea.

Frente a esta situación, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) advierte que “este tatuaje solar, producido por un daño celular a raíz de una quemadura solar, se origina debido a una cantidad e intensidad de radiación que excede la capacidad del organismo para activar sus mecanismos de defensa”. En otras palabras, las células cutáneas oxidadas sufren daños en su núcleo, una lesión que permanece y que la piel conserva a lo largo del tiempo.

Estas alertas no son recientes. En una entrevista de 2015 con EFE, el dermatólogo canario Agustín Viera ya expresaba sus preocupaciones: “Esperemos que no se transforme en una moda y que prime el sentido común”. Asimismo, Rita Rodrigues, del Grupo Pedro Jaén, indicaba que “la piel recuerda y esa acumulación de exposición solar provoca precánceres cutáneos y cáncer de piel”.

Las áreas más expuestas al daño solar son aquellas con piel más delicada y mayor exposición, como espalda, hombros, brazos, piernas, rostro, cuello y pecho. También se consideran de riesgo elevado las zonas con lunares o pecas, debido a su mayor propensión a sufrir transformaciones malignas.

Qué hacer ante una quemadura grave provocada por un tatuaje solar

En caso de una quemadura severa al realizar un tatuaje solar, los especialistas aconsejan refrescar la zona con agua tibia o compresas frías, aplicar cremas hidratantes con aloe vera o calamina, administrar analgésicos ante dolor o inflamación y proteger la piel afectada evitando la exposición solar. Si aparecen síntomas adversos como fiebre, ampollas o signos de infección, es imprescindible consultar a un dermatólogo cuanto antes.

Los expertos insisten en que la mejor estrategia es la prevención. Desde la AEDV recomiendan proteger la piel con bloqueadores solares de amplio espectro (SPF 50+) que se deben reaplicar cada dos horas, además de utilizar prendas adecuadas, gorras y gafas de sol. También se aconseja evitar la exposición entre las 11:00 y las 17:00 horas, especialmente en verano, cuando la radiación ultravioleta alcanza sus valores máximos.

Por este motivo, para quienes deseen un tono más oscuro que el natural, se sugieren autobronceadores como opción más segura, dado que no dañan la piel. Sin embargo, la AEDV resalta la necesidad de “promover la importancia de evitar las quemaduras solares, fomentando una cultura de fotoprotección y hábitos saludables relacionados con el sol a cualquier edad”. Tal como señalan, “el melanoma es uno de los cánceres de piel más agresivos y puede aparecer en cualquier etapa de la vida”.

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