La tregua en Oriente Medio reduce el precio del petróleo en un 5%, aunque sigue un 25% por encima del nivel previo al conflicto

La caída del crudo se produce tras la reapertura parcial del estrecho de Ormuz, vital para el 20% del suministro global, aunque las tensiones resurgen con nuevas limitaciones iraníes

El presidente francés, Emmanuel Macron, valoró como "alentadores" los eventos recientes, destacando el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos y el acuerdo anunciado en el Líbano.

El precio del petróleo experimentó una reducción en los últimos días, impulsada por las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque la reciente declaración de Teherán sobre la reinstauración de un control riguroso en esta ruta estratégica genera incertidumbres nuevamente. Específicamente, el barril de crudo Brent, referencia en Europa, descendió cerca de un 5% en la última semana, ubicándose en 90,38 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), parámetro de Estados Unidos, retrocedió más del 13%, situándose en 83,85 dólares.

La mayor caída se observó el viernes, cuando el Brent cayó un 9,07% y el WTI un 11,45% tras el anuncio iraní de reabrir temporalmente el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

La trayectoria del crudo durante la semana estuvo determinada por eventos geopolíticos. Inicialmente, los precios se incrementaron considerablemente después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con bloquear el estrecho, provocando temores sobre una posible interrupción en el suministro. Posteriormente, los valores se estabilizaron, aunque el jueves aumentaron otra vez debido a las dudas de los inversores respecto a las negociaciones entre Washington y Teherán. El cambio ocurrió el viernes, cuando el anuncio de reapertura del paso marítimo provocó una fuerte caída en los precios.

Irán restablece un “control estricto” sobre Ormuz

No obstante, esta mejora fue breve. Este sábado, Irán confirmó que ha vuelto a establecer un “control riguroso” sobre el estrecho de Ormuz, lo que implica nuevas restricciones en el tráfico marítimo y reactiva la amenaza de tensiones en uno de los corredores energéticos más importantes a nivel global. Las autoridades iraníes relacionan esta medida con la persistencia del bloqueo estadounidense a sus puertos, advirtiendo que la situación no se estabilizará hasta que se restablezca plenamente la libertad de navegación.

Extracción de petróleo. (Europa Press)

El estrecho de Ormuz es una ruta de tránsito fundamental para el mercado energético mundial, ya que por allí pasa cerca del 20% del petróleo consumido globalmente. Cualquier alteración en su operatividad impacta de forma inmediata en los precios y en las expectativas de suministro.

El crudo sigue siendo un 25% más caro que antes del conflicto

A pesar de la reducción reciente, el petróleo mantiene un aumento cercano al 25% desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero pasado. Durante ese período, el Brent alcanzó un pico de 119,5 dólares el 9 de marzo, mientras que el WTI registró los 117,63 dólares el 7 de abril. Expertos citados por EFE coinciden en que, aunque actualmente el mercado depende menos del petróleo que hace décadas, la prolongación del conflicto podría derivar en mayores presiones inflacionarias, incrementos en las tasas de interés y una desaceleración económica mundial.

Sin embargo, consideran que la disrupción actual podría ser temporal. Señalan que, aunque los precios spot han escalado considerablemente, las cotizaciones a largo plazo apenas han sufrido cambios, reflejando expectativas de normalización a mediano plazo. En este marco, los analistas contemplan distintos escenarios para la evolución del petróleo. En el más desfavorable, el barril podría acercarse a los 120 dólares si persisten las restricciones en Ormuz; en uno intermedio, se mantendría por debajo de los 100 dólares, y en el más optimista, podría descender incluso bajo los 80 dólares.

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