La marca CR7 Fitness by Crunch experimentó una reducción notable en su facturación, pasando de superar los 2,3 millones de euros en 2023 a aproximarse a 1,7 millones en 2024

El sector del fitness en España atraviesa un periodo de cambio constante, caracterizado por la competencia entre grandes cadenas y la aparición de nuevos métodos de entrenamiento. En este marco, incluso iniciativas respaldadas por figuras destacadas se ven obligadas a reconsiderar sus planes. Esto ha sucedido con la cadena de gimnasios vinculada a Cristiano Ronaldo, que ha decidido cerrar su ciclo en el país tras varios años con resultados decrecientes.
La marca CR7 Fitness by Crunch, que surgió con una gran aspiración de expansión, ha ido perdiendo terreno con el tiempo. La empresa encargada de gestionar el negocio en España sufrió una caída relevante en sus ingresos, descendiendo de más de 2,3 millones de euros en 2023 a alrededor de 1,7 millones en 2024. Esta tendencia a la baja, junto con un beneficio neto reducido, evidenciaba un modelo progresivamente menos rentable.
La disminución en los ingresos también repercutió directamente en el personal. La plantilla de la empresa se redujo drásticamente en pocos años, pasando de contar con más de cien empleados a poco más de veinte. Este recorte refleja las dificultades que enfrentaba el proyecto, que no logró afianzar su posición en un mercado altamente competitivo y en constante cambio.
La estrategia inicial de expansión se basó en la incorporación de gimnasios ya existentes, en lugar de abrir centros nuevos desde sus inicios. Aunque esta táctica permitió una rápida expansión, produjo una red heterogénea, con variaciones en tamaño, costes y posicionamiento. Esta falta de coherencia dificultó la creación de una identidad clara para la marca y afectó a su modelo de negocio.
Un factor clave adicional fue la dependencia del impacto mediático de Cristiano Ronaldo. Después de su salida de España en 2018, la marca perdió parte de su capacidad para atraer y fidelizar clientes. A esto se sumó el efecto de la pandemia, que paralizó el crecimiento del sector y forzó el cierre de varios locales, reduciendo la red a solo seis centros en el territorio nacional.
Entrevista a Ilia Topuria.
UFC, el nuevo propietario de los gimnasios
Frente a esta situación, el futbolista decidió vender el negocio para iniciar una nueva etapa. Los gimnasios fueron adquiridos por el grupo vinculado a Ultimate Fighting Championship, que comienza así su entrada en el mercado español del fitness con una propuesta renovada y ambiciosa.
Detrás de esta operación está TKO Group Holdings, un coloso del entretenimiento deportivo que también incluye la lucha libre profesional. En este grupo destaca Dwayne Johnson, conocido como “The Rock”, quien participa en el consejo de administración y actúa como imagen global de la marca.
La llegada de UFC Gym a España implica no solo un cambio de dueños, sino una revolución total en el enfoque del negocio. La empresa apuesta por un modelo más especializado, con dos líneas claras: centros integrales de entrenamiento y espacios dedicados a disciplinas como boxeo, kickboxing y artes marciales mixtas. Esta estrategia busca aprovechar la creciente demanda por estas actividades.
El crecimiento de las MMA, impulsado por figuras como Ilia Topuria, ha contribuido a popularizar este deporte en España. La nueva marca pretende capitalizar este auge y atraer a un público interesado en experiencias de entrenamiento más específicas y técnicas, alejadas del concepto clásico de gimnasio generalista.
Además, el grupo ha anunciado un plan agresivo de expansión, que incluye la apertura de nuevos centros y el desarrollo de franquicias. A nivel global, UFC Gym ya cuenta con más de 170 instalaciones y cientos de ubicaciones en planificación, reflejando así su ambición de crecimiento en distintos mercados internacionales.

