Las claves
Juanma Moreno valora positivamente el acuerdo de gobierno entre PP y Vox en Extremadura, aunque insiste en mantener un rumbo propio en Andalucía.
El presidente andaluz apuesta por un ejecutivo en solitario para evitar la dependencia de Vox y asegurar la estabilidad tras los comicios.
Moreno destaca la necesidad de conformar un gobierno de manera rápida, diferente al retraso vivido en Extremadura.
El PP andaluz muestra preocupación por la posible pérdida de la mayoría absoluta, lo que podría complicar las negociaciones con Vox.
La campaña electoral en Andalucía transcurre simultáneamente con las conversaciones entre PP y Vox para formar los gobiernos en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Se trata de un escenario delicado para Juanma Moreno, quien rechaza la idea de incorporar a los de Abascal en su administración.
Extremadura fue la primera comunidad en formalizar el pacto, casi cinco meses antes de las elecciones. Moreno reconoce el acuerdo y celebra que «finalmente los extremeños y María Guardiola (la presidenta reelegida) cuenten ya con gobierno».
Expresa esta opinión con cierta cautela, ya que para el PP andaluz perder la mayoría absoluta supondría un problema serio. Las encuestas apuntan a que esta situación podría darse. No alcanzar los 55 escaños y depender de Vox para formar gobierno abriría un proceso complicado.
Moreno defiende «una vía exclusiva, la vía andaluza, un gobierno estable y, por ende, una mayoría suficiente«. Un Ejecutivo que se conforme inmediatamente tras las elecciones y no, como en Extremadura, «seis meses después», remarcó el propio presidente andaluz.
«En Andalucía aspiramos a una alternativa distinta, buscando un gobierno en solitario, de no tener que esperar seis meses, pudiendo formar gobierno desde el primer momento, como se ha hecho durante estos cuatro años», añadió.
Lo contrario supondría un hecho inédito en Andalucía, donde en 2019 Vox se abstuvo para posibilitar el Gobierno del PP con Ciudadanos. Ahora, los de Abascal, que desde entonces han entrado en varios gobiernos autonómicos, podrían exigir el peso de sus diputados.
Esta situación no solo paralizaría la Junta más tiempo, sino que pondría en riesgo la imagen centrista y moderada que ha caracterizado a Juanma Moreno y se ha reflejado en su gestión incluso durante la última legislatura de mayoría absoluta.

