La Sepi obligó a la metalúrgica a vender una filial dedicada a ciberseguridad como condición para recibir un rescate de 120 millones.

La entidad gubernamental encargada de los rescates incluía en las reuniones para la distribución de fondos públicos a un ex alto cargo que formalmente había sido cesado un año atrás y que ahora está bajo investigación por presunto cobro de comisiones ilegales.
El vicepresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), Bartolomé Lora, llevó consigo al ex presidente del grupo, Vicente Fernández, a una reunión con el CEO de Duro Felguera, José María Orihuela, preparación clave para el rescate. Así lo explicó Lora en la comisión de investigación del Senado sobre irregularidades en la Sepi, información que pudo ser confirmada por EL MUNDO a partir de fuentes de la metalúrgica asturiana de esa época, las cuales aportaron detalles adicionales respecto a lo declarado por el funcionario ante los senadores.
Aunque Fernández había sido formalmente cesado por la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, más de un año antes, acompañó a Lora a la reunión. De acuerdo con Lora, que sustituyó temporalmente a Fernández, solicitó su presencia por su experiencia y negó que hubiera habido irregularidades. «Sí, mantuve una reunión con el consejero delegado de Duro Felguera y Fernández también estuvo presente. Fue una reunión porque existía una operación previa a la del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee), en la que en ese momento gestionábamos la posible compra de una de las filiales de Duro Felguera. Además, Duro Felguera estaba en busca de inversores», explicó Lora.
Esta operación constituía una condición para el rescate de Duro Felguera, ya que el Gobierno deseaba adquirir su filial Epicom, una compañía de ciberseguridad relevante para la seguridad nacional. Según las fuentes consultadas, la Sepi aprovechó la necesidad de rescate para tomar control de dicha filial.
¿Era imprescindible la presencia de Fernández? Según las fuentes, Orihuela abandonó la reunión convencido de que el verdadero presidente de la Sepi seguía siendo Vicente Fernández, opinión que transmitió a miembros del consejo de administración. Además, Orihuela mantenía comunicación frecuente con el ex responsable de la Sepi.
El consejo mostró reticencia a vender Epicom por el precio limitado que establecía la Sepi, pero tuvo que ceder para obtener el esperado rescate. Finalmente, este fue concedido en marzo de 2021, por un importe de 120 millones que aún no ha sido reembolsado; en ese momento se anunció la compra inicial del 40% de Epicom con opción a adquirir el 60% restante dos años después, junto a Indra y Oesia, sin ofrecer oportunidad a otras empresas. ¿Recibió Fernández alguna comisión por esta operación? La UCO investiga la trama creada junto con otra ex empleada pública de la Sepi, Leire Díez.
Lora reconoció que mantenía contacto con Fernández tras su cese y que trataba con él asuntos oficiales relacionados con la Sepi. En respuesta a preguntas del senador del PP, Eloy Suárez, la senadora de Vox, Paloma Gómez, y la de UPN, Mercedes Caballero, Lora mostró reticencia a detallar sus conversaciones, pero afirmó que trataban «fundamentalmente» temas vinculados a la experiencia previa del investigado. También admitió que «es posible que el señor Fernández mantuviera reuniones con presidentes de empresas de la Sepi» sin su presencia.
Asimismo, Lora admitió haber mantenido una reunión con Leire Díez durante la pandemia para coordinar «medidas de prevención para evitar contagios». Posteriormente, no quiso aclarar a este diario la razón de dicha reunión con Díez, que entonces trabajaba para Enusa.

