
Durante la ceremonia de investidura del segundo mandato presidencial de Donald Trump a principios de 2025, se observó la presencia de los principales CEO de las compañías conocidas como «Big Tech» (Google, Amazon, Meta, Microsoft, Apple y también OpenAI), quienes manifestaron su respaldo al nuevo líder de Estados Unidos.
Con la tecnología jugando un papel cada vez más crucial en la vida cotidiana, estos ejecutivos acumulan una influencia creciente, por lo que la colaboración estrecha con las más altas autoridades resulta fundamental para la expansión de sus negocios.
Por otro lado, el interés en acceder a tecnología avanzada desarrollada por estas empresas también es notable; en consecuencia, el ejército de EEUU creó el Destacamento 201, también denominado el Cuerpo Ejecutivo de Innovación. Esta entidad fue establecida para «integrar los conocimientos tecnológicos más punteros con la innovación militar», incorporando a líderes tecnológicos en cargos militares de alto rango sin que abandonen sus posiciones en sus respectivas compañías.
En particular, el 13 de junio de 2025, Andrew Bosworth, mano derecha de Mark Zuckerberg y jefe de tecnología en Meta; Kevin Weil, responsable de producto en OpenAI; Shyam Sankar, director tecnológico de Palantir; y Bob McGrew, ex ejecutivo de Palantir y OpenAI, fueron designados tenientes coroneles del ejército estadounidense.
Esta decisión sin precedentes causó malestar dentro de las tropas estadounidenses, debido a la rapidez con la que estos civiles alcanzaron altos rangos militares que normalmente requieren décadas de servicio, y generó inquietud por la relación entre el Pentágono y las grandes desarrolladoras de sistemas de Inteligencia Artificial.
Todas estas empresas mantienen contratos millonarios con el ejército, y sus líderes ahora forman parte de la estructura militar sin abandonar sus roles corporativos. «La tecnología ha transformado nuevamente el campo de batalla, y nuestro ejército debe adaptarse a ese cambio», declaró Sankar en su momento.
Estados Unidos consolida un nuevo complejo militar digital en asociación con las empresas dueñas de las aplicaciones que utilizamos diariamente y que recogen una amplia variedad de datos sobre los usuarios, lo cual genera alertas sobre los posibles usos que el ejército estadounidense podría dar a esta información.

