Bartolomé Lora reconoce que el expresidente de la Sepi asistió con él a una reunión con Duro Felguera mientras esta empresa negociaba su rescate, pero rechaza cualquier irregularidad

El vicepresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), Bartolomé Lora, encargado de los rescates durante la pandemia, admitió este miércoles en el Senado que mantuvo contacto y trataba asuntos oficiales con Vicente Fernández, a pesar de que este ya había sido cesado. Fernández se encuentra ahora bajo investigación por Anticorrupción como colaborador de Leire Díez en presuntos amaños de contratos y ayudas públicas vinculadas directamente con la Sepi.
Fernández fue cesado como presidente de la Sepi en octubre de 2019 debido a su imputación en el ‘caso Aználcollar’, pero según Lora, siguió gestionando asuntos del grupo industrial estatal después de su destitución. Incluso reconoció la existencia de una reunión con Duro Felguera, durante las negociaciones para el rescate de la empresa por parte de Sepi, en la que participó Fernández, tal como informó este diario. Asociaron esta particular intervención de un exmandatario en una reunión clave para un rescate público a la experiencia de Fernández en un estudio previo de compra de una filial de Duro Felguera gestionado por Sepi.
Estos detalles los facilitó Lora respondiendo a preguntas de los senadores Eloy Suárez (PP), Paloma Gómez (Vox) y Mercedes Caballero (UPN). Declaró que esas comunicaciones con Fernández fueron «principalmente» sobre temas relacionados con la experiencia previa del investigado en Sepi, y negó categóricamente haber detectado irregularidades vinculadas a esta trama investigada o a las empresas que se beneficiaron de las operaciones de este brazo industrial estatal.
Otras fuentes consultadas de Sepi en esa época confirmaron a este diario que Fernández mantenía relevancia en todos los asuntos de la entidad, ya que era de conocimiento común que la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no lo relevaba y mantenía a Lora desempeñando funciones mientras se esperaba la retirada de la imputación por Aználcollar. «Es posible que el señor Fernández realizara encuentros con presidentes de compañías bajo Sepi», concedió Lora, pero afirmó desconocer el contenido de esas reuniones.
También negó tener conocimiento sobre actividades privadas de Fernández tras su cesación, incluyendo si trabajaba para Servinabar. Reconoció, además, una reunión con Leire Díez durante la pandemia para «medidas preventivas contra contagios». No precisó, pese a las preguntas de Caballero, cuál era entonces la responsabilidad de Díez.
Lora fue el responsable interino de Sepi en los rescates de Air Europa y Plus Ultra, entre otros, y aseguró que ambos procesos están «totalmente instruidos». Sobre Air Europa negó contactos en el período de tramitación con Koldo García, asesor del ministro José Luis Ábalos, y con el intermediario Víctor de Aldama. Sí reconoció encuentros con el consejero delegado de Air Europa, Javier Hidago, en ese período, «como con todos los directivos» de empresas que solicitaron ayuda del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. «No recibí presiones del señor Ábalos», afirmó, aunque admitió «comunicación con Pedro Saura«, entonces secretario de Estado del Ministerio de Transportes.
Lora aseguró no haber recibido notificación judicial alguna sobre una posible investigación en su contra y, en caso de que así fuera, no prometió renunciar, pues valoraría si «existe base» en la eventual imputación, que por ahora rechaza.
Respecto a Plus Ultra, destacó que era una aerolínea «relevante» durante la pandemia y que, aunque en ese entonces tenía cuatro aviones, actualmente dispone de siete.
El senador del PP criticó la falta de informes internos sobre Plus Ultra. El vicepresidente de Sepi asumió toda la responsabilidad y admitió implícitamente que los documentos que recibía de sus subordinados sobre esta aerolínea carecían de firma.

