El entrenador del Real Madrid, aunque nacido en Salamanca, posee raíces familiares en Carcastillo, un rincón de Navarra con profunda historia y naturaleza.
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Carcastillo es ese lugar navarro desde donde Álvaro Arbeloa disfrutó de los vítores de sus vecinos tras regresar campeón del mundo con España en 2010.
Situado a 70 kilómetros de Pamplona, en la comarca de la Ribera Arga-Aragón, el exdefensa del Real Madrid mantiene un nexo directo con esta localidad de 2.400 habitantes, donde nacieron sus abuelos paternos Nemesio y Honorina.
Aunque su nacimiento fue en Salamanca y nunca residió en Carcastillo, Arbeloa expresó en su primera visita al ayuntamiento: «Estoy en el pueblo de mis abuelos, de mis tíos, de toda mi familia».
Su tío, Eduardo Prieto Arbeloa, quien ejercía entonces como alcalde, organizó el evento que permitió al campeón de la Roja viajar desde Sudáfrica y participar en el chupinazo inaugural de las fiestas patronales.
Sin embargo, Carcastillo no se limita a la conexión familiar con Arbeloa. Su valor singular reside en el Monasterio de Santa María la Real de la Oliva, fundado en 1143 por el rey navarro García Ramírez el Restaurador. Catalogado como Monumento Histórico Nacional en 1880, es uno de los ejemplos más representativos del arte cisterciense en España.
La abadía, vinculada a la abadía de Morimond a través de la casa madre de Escaladieu, fue probablemente establecida entre 1145 y 1150. Su estructura arquitectónica combina piedra y sillería distribuidas en tres naves, con cinco capillas y un ábside semicircular.
Sobresale el claustro gótico del siglo XIII, la sala capitular medieval y la capilla de San Jesucristo, donde la armonía de la arquitectura cisterciense converge con la espiritualidad monástica que aún permanece activa.
Arbeloa, en el banquillo del Real Madrid
En la actualidad, una comunidad de monjes reside en el monasterio, preservando las ceremonias y la vida en común en un entorno que invita a largas horas de meditación tranquila. Desde 1163, cuando Sancho VI el Sabio entregó Carcastillo al abad con sus territorios y propiedades, la historia del monasterio y del pueblo han transcurrido de manera paralela.
Otra característica distintiva es el Parque Natural de las Bardenas Reales, único en toda Europa. Reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2000, este espacio árido y semidesértico ocupa 42.500 hectáreas en el corazón de la depresión situada en el valle del Ebro.
Sus dimensiones máximas alcanzan 45 kilómetros de norte a sur y 24 kilómetros de este a oeste, con formaciones erosionadas de arcillas y areniscas que generan un entorno visualmente impactante y, al mismo tiempo, espiritualmente vacío.
Carcastillo constituye la principal entrada a las Bardenas Reales, por donde circulan turistas, senderistas y observadores de aves rapaces como el milano negro, milano real, águila calzada, águila culebrera y buitre común.
El Rincón del Bú, con sus acantilados que albergan búhos reales, y las Caídas de la Negra, caracterizadas por barrancos con fuertes desniveles, completan este ecosistema protegido desde 1987 conforme a la Ley Foral 6/1987 de la Red de Espacios Naturales de Navarra.
Para Arbeloa, actual entrenador del Real Madrid, Carcastillo significa más que un topónimo del árbol genealógico. Es el lugar donde su abuelo Nemesio fundó el club de fútbol local y donde la familia Arbeloa preserva su identidad navarra.
Este pueblo de la Ribera de Navarra, atravesado por el río Aragón y dedicado a la producción de vinos tintos y quesos de vaca, mantiene su esencia cisterciense mientras abre sus puertas a quienes buscan un encuentro entre historia, naturaleza salvaje y tradición monástica.

