El desafío comercial de España con China: el déficit crece y las ventas no logran repuntar pese a esfuerzos diplomáticos

Los datos oficiales indican que en 2025, el 11% de las importaciones españolas provinieron de China, mientras que las exportaciones hacia este país sólo representaron un 2% del total.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante su visita este lunes en Pekín a la sede de la tecnológica Xiaomi junto a su fundador, Lei Juny.

Presidente y docente también. ‘Profesor Sánchez‘. Sin birrete ni toga. El reconocimiento fue una placa. El presidente del Gobierno recibió este lunes el título honorífico de la Universidad de la Academia China de Ciencias. «Bienvenido a la familia de la UCAS», le homenajearon con aplausos en la sede del CSIC chino. El ‘profesor’ enfrenta un desafío claro: cómo incrementar la cuota de mercado de las exportaciones españolas a China. Un lastre para España, ya que la balanza comercial presenta un fuerte desequilibrio. Según los datos oficiales, en 2025, un 11% de las importaciones españolas provinieron de China, mientras que las exportaciones a ese país sólo alcanzaron un 2%. En 2023, año de la primera visita de Sánchez a China, los números fueron similares.

En un entorno geopolítico y económico inestable, marcado por una guerra arancelaria entre EEUU y China que impacta a terceros países, España busca facilitar la entrada de sus empresas al mercado asiático, al tiempo que promueve la atracción de inversiones hacia el país. Se trata de un mercado aún por explotar. Según fuentes del Gobierno, el déficit comercial es uno de los puntos clave en la agenda de esta visita oficial, que incluye para este martes una reunión entre Sánchez y Xi Jinping.

Los números generan preocupación en España, pues aunque los vínculos económicos y comerciales con China han ido consolidándose, especialmente en la presencia de empresas y productos españoles, el déficit comercial sigue aumentando. En 2025 creció hasta 42.278 millones de euros, frente a los 37.706,6 millones de 2024, a pesar de que las exportaciones a China aumentaron un 6,8 % tras tres años consecutivos de descenso. En total, el déficit comercial español subió un 41,6 % en 2025, alcanzando los 57.054 millones. A nivel global, China representa el 74% de dicho déficit.

El Gobierno explica que este déficit comercial no solo se incrementó en España, sino también en toda Europa. En concreto, en 2025 alcanzó los 359.800 millones de euros, lo que supone un aumento aproximado del 15,3 % respecto a 2024. Se destaca que la relación intensa desplegada en los últimos años ha dado frutos, con el acceso de productos y empresas españolas al mercado chino, y continúan las negociaciones para ampliar las oportunidades en sectores como el agrícola, industrial y tecnológico.

Según datos oficiales del Gobierno para 2023, las exportaciones a China alcanzaron los 7.578 millones de euros, representando un 2% del total. En 2025, la cifra subió a 7.972 millones, manteniendo el mismo porcentaje del 2%. En 2024, los registros oficiales fueron 7.467 millones y un 1,9%. En 2025, China vendió principalmente a España maquinaria y equipos de oficina; mientras que la electrónica de consumo y juguetes cedieron terreno a este último sector. Por su parte, España exportó principalmente productos químicos, destacando también los minerales y metales.

En este marco, Sánchez solicitó este lunes, durante una conferencia ante estudiantes en la prestigiosa Universidad de Tsinghua, que China «se abra para que Europa no tenga que cerrarse». Este mensaje busca apoyar el objetivo de España y de la UE de «modificar el déficit comercial actual, que resulta insostenible para nuestras sociedades a medio y largo plazo».

Con la intención de fortalecer los lazos económicos en favor de los intereses españoles, Sánchez se reunió en Pekín con el fundador de la tecnológica Xiaomi, Lei Jun, y visitó las instalaciones de la empresa. Fuentes gubernamentales señalan que el líder español valoró las capacidades tecnológicas, el talento y la fiabilidad del sector industrial español, con vista a explorar nuevos proyectos de colaboración con Xiaomi. En esa línea, destacan desde la delegación española, Sánchez enfatizó el creciente papel de España como hub europeo de infraestructuras digitales, centros de datos y proyectos de IA.

Desde la dirección ejecutiva de Xiaomi explican que, a pesar de las importantes barreras de acceso al mercado interno que afectan varios sectores, existen oportunidades de negocio para empresas extranjeras en áreas consideradas prioritarias por las autoridades chinas para promover un modelo de crecimiento sostenible, como la industria tecnológica avanzada, manufactura inteligente, sectores médicos y farmacéuticos, así como manufactura ecológica.

El Gobierno defiende que España es un país atractivo para China, tanto por sus productos como por las oportunidades de inversión que presenta. Horas antes de la llegada de Sánchez a China, el Ministerio chino de Comercio anunció un plan para impulsar las importaciones bajo la iniciativa ‘Exporta a China’, en la que España fue incluida como uno de los países prioritarios del año para facilitar la entrada de productos extranjeros en su mercado.

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