El conjunto azulgrana sufrió un rechazo inmediato en ambas quejas presentadas sobre la eliminatoria de Champions que se decidirá este martes.
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El FC Barcelona recibió un doble revés por parte de la UEFA a pocas horas del partido de vuelta de cuartos de final de la Champions League contra el Atlético de Madrid.
El máximo ente europeo dio la razón a los colchoneros en dos puntos controvertidos de esta eliminatoria: la altura del césped del Metropolitano y la queja sobre la posible mano de Marc Pubill en su área.
Una de las jugadas que más generó debate en el partido de ida en el Camp Nou fue protagonizada por Pubill, quien tocó el balón con la mano tras recibir un pase de Juan Musso y devolver el esférico.
El Barça elevó una reclamación formal a la UEFA, reflejando las protestas que surgieron tanto sobre el césped como desde la grada azulgrana durante el encuentro.
El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA dictaminó con rotundidad que dicha acción no constituyó ninguna infracción penalizable dentro del área rojiblanca. En su fallo, la entidad calificó como «inadmisible» la protesta presentada por el club catalán.
El comunicado de UEFA
«Después del partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA jugado el miércoles 8 de abril de 2026 entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid, el FC Barcelona presentó una protesta referida a una decisión arbitral. El 13 de abril de 2026, el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA declaró inadmisible dicha protesta».
El césped del Metropolitano
La segunda cuestión cobra mayor relevancia de cara al encuentro de vuelta. Esta misma mañana, el Barça logró que se realizara una inspección oficial de la altura del césped en el Metropolitano.
Técnicos europeos y empleados de ambos clubes confirmaron que la hierba mide 26 milímetros de altura, cifra que se encuentra perfectamente ajustada a los límites establecidos por la UEFA.
La organización validó que el estado del campo es adecuado para acoger un encuentro de la competición continental más importante.
Esta decisión se suma a los controles previos: el césped del Metropolitano ha sido utilizado en partidos oficiales de LaLiga y Copa, donde el Barcelona ya ha jugado sin quejas sobre la condición del terreno. Desde el principio, el Atlético defendió que la altura era conforme a la normativa.

