España se ha posicionado como el primer país de la Unión Europea en financiar la PrEP inyectable, una opción que amplía el acceso para pacientes que no toleran o no pueden cumplir con la pauta oral
En febrero pasado, España fue el primer país europeo en anunciar que financiaría la profilaxis preexposición (PrEP) inyectable. Esta nueva variante del medicamento implica una administración mediante inyección cada dos meses. En su modalidad oral, se han descrito distintas formas de administración que han demostrado eficacia, siendo la diaria una de las principales.
Para Ángel Rivero, especialista en VIH del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol y médico responsable del centro BCN CheckPoint, el inconveniente de la forma oral es que hasta ahora solo existía un fármaco financiado. Esto significa que, si un paciente presentaba problemas relacionados con ese medicamento como toxicidad renal, osteoporosis, molestias digestivas o alergias, no contaba con otras opciones. “En esos casos, los pacientes quedaban excluidos del sistema. Con un hipertenso, por ejemplo, hay diferentes familias de fármacos, mientras que en la PrEP era usar ese o abandonar”, declara el doctor durante la presentación del medicamento Apretude, de ViiV Healthcare.
Rivero señala que cada dos meses el paciente debe asistir a consulta para realizarse análisis de control y recibir la inyección del medicamento. “Es esencial garantizar que los pacientes continúen con las revisiones. Se trata de un fármaco de acción prolongada y existe una ventana de siete días para la administración. Si el paciente viaja con frecuencia o no acude regularmente, posiblemente no sea el perfil ideal, ya que el medicamento disminuye su concentración gradualmente dejando de proteger frente al VIH”, explica. Aunque la PrEP es un medicamento hospitalario, Rivero indica que se planea que la versión oral se distribuya en farmacias comunitarias.
En mayo de 2025, todas las comunidades autónomas habrán implementado esta PrEP oral, con un número estimado de usuarios de 34.309. Además, el 98,8% son hombres con una edad promedio de 36 años. Actualmente, Apretude debe pasar por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para que las comunidades autónomas lo incorporen a sus hospitales.
Asimismo, Rivero señala que “ningún paciente debería quedar excluido del acceso al fármaco”: “Los estudios han buscado incluir a la mayor diversidad de poblaciones. Con la financiación, se priorizarán usuarios con dificultades en la PrEP oral o con problemas de adherencia, ya que la mayoría de los fracasos se deben a esto último”. En otras palabras, está dirigido a perfiles de alta exposición que cumplan con estas características y que pesen más de 35 kilos.
Respecto a las condiciones de financiación, Cristina Gabriel, directora general de ViiV Healthcare España y Portugal, afirma que la empresa “trabaja para garantizar la sostenibilidad del sistema”. “Comprendemos que Apretude está destinado a poblaciones que actualmente no pueden usar PrEP oral, por lo que hemos alcanzado un acuerdo para cubrir a estos grupos. Más adelante evaluaremos otras posibles vías de desarrollo”, detalla.
Más de 3.000 nuevos casos de VIH
En línea con las metas 95-95-95 de ONUSIDA, España pretende eliminar la aparición de nuevas infecciones por VIH para el año 2030. No obstante, anualmente se registran más de 3.000 diagnósticos nuevos. Justamente, el objetivo de Apretude, junto con prácticas sexuales más seguras, es disminuir el riesgo de infección por VIH-1 transmitido sexualmente. “Es vital que las personas con VIH conozcan su estado y reciban un tratamiento antirretroviral adecuado”, comenta Eva Orviz, experta en VIH, PrEP e infecciones de transmisión sexual (ITS).
Sin embargo, los especialistas insisten en la necesidad de resolver un problema de acceso al programa de prevención. “Hay determinados grupos vulnerables, como mujeres, trabajadores sexuales y adolescentes, que requieren atención especializada”, señala Ortiz.
Sobre la aceptación del medicamento en ensayos clínicos, el doctor Rivero describe la experiencia observada en pacientes como “espectacular”. “La percepción sobre el inyectable fue superior. La mayoría de las mujeres cisgénero optaron por la fase de extensión abierta del estudio, prefiriendo esta forma frente a la oral”, agrega.
Los especialistas coinciden en que esta inyección abre oportunidades para quienes antes no podían acceder a la versión oral. “Atendemos pacientes de todas las edades en consulta y, hasta ahora, no hemos observado efectos metabólicos, renales u óseos adversos en los ensayos. No se han registrado efectos secundarios atribuibles directamente al fármaco”, concluye Rivero.

