El portero del Barça se refugia en la montaña para reconectar en los lugares que marcaron su niñez.
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Al pensar en los sitios de descanso preferidos por los futbolistas de élite, la mente comúnmente los sitúa en playas idílicas de Ibiza, embarcaciones de lujo o complejos turísticos internacionales y exóticos.
No obstante, el guardameta Joan García se decanta por una ruta muy distinta para renovar fuerzas antes de volver a ponerse los guantes. Alejado del ruido mediático y las elevadas temperaturas, ha descubierto su remanso personal de paz en las alturas montañosas.
No se trata del impresionante Parque Nacional de Ordesa ni del conocido Valle del Jerte. Su elección es el imponente Valle de Arán.
Ubicado en el centro de los Pirineos, en la provincia de Lleida, el Valle de Arán es una comarca única con cerca de 10.000 habitantes censados.
Este lugar, reconocido por su identidad cultural, su idioma propio (el aranés) y sus encantadores pueblos construidos en piedra y pizarra, plantea un contraste notable frente al ritmo acelerado de la ciudad y la constante presión del fútbol de alto nivel.
Joan García, con la Selección EFE
Diversos medios deportivos y publicaciones de estilo de vida han destacado recientemente cómo cada vez más atletas prefieren la montaña en lugar de la costa.
En este sentido, Joan García prioriza la privacidad y el tiempo con sus seres queridos. En la Val d’Aran, el futbolista halla el anonimato y la serenidad que requiere para desconectar durante el verano junto a su familia.
Mientras otros destinos naturales suelen recibir oleadas masivas de turistas en los meses de verano, la orografía y el diseño de las pequeñas localidades aranesas -como Vielha, Salardú o Bagergue– fomentan un turismo más tranquilo y pausado.
Según la prensa local y medios especializados, este tipo de escapadas resultan esenciales para el «descanso invisible» de los deportistas.
El Valle de Arán ofrece no solo un clima agradable cuando el resto de España enfrenta olas de calor, sino también un entorno ideal para el descanso activo: caminatas por espacios naturales, rutas de senderismo apartadas del bullicio y una sobresaliente gastronomía local.

