La semana pasada rechazó participar en un encuentro similar «porque no asistirá a ninguna reunión donde se pueda discutir cualquier tipo de intervención militar», según afirmó Albares

Esta vez, España sí se ha unido a las principales potencias europeas y ha rubricado un comunicado conjunto en el que, entre otros aspectos, se indica que los gobiernos de los países participantes «apoyarán la garantía de la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz».
El documento, además de estar firmado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuenta con las firmas del presidente de Francia, Emmanuel Macron; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el canciller Merz; y el premier Starmer. También aparecen los nombres del primer ministro de Canadá, Mark Carney, así como de los responsables de la Comisión Europea y del Consejo, Ursula von der Leyen y António Costa, respectivamente.
La postura de Sánchez representa un cambio significativo con respecto a la decisión tomada por España la semana pasada, cuando estas mismas potencias europeas asistieron a una reunión organizada por Starmer con la participación de 40 países, en la que igualmente se debatió cómo desbloquear la situación en Ormuz.
«Fui invitado, pero España decidió no unirse a esa reunión porque no participará en ninguna convocatoria donde se pueda discutir cualquier tipo de intervención bélica o de seguridad que pueda intensificar este conflicto», explicó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, esta misma semana para justificar la postura de España. El matiz ahora es que la discusión no abordaría explícitamente el uso de la fuerza.
No obstante, no se especifican detalles porque la declaración sobre el estrecho es intencionadamente ambigua. Lo único claro es que la reapertura del estrecho resulta esencial para evitar que la crisis energética se agrave y desemboque en una situación de deflación advertida por la Comisión Europea: alta inflación combinada con un crecimiento económico prácticamente nulo.
«Nos congratulamos por la tregua de dos semanas acordada hoy entre Estados Unidos e Irán. Agradecemos a Pakistán y a todos los socios involucrados por facilitar este acuerdo fundamental. El objetivo ahora debe ser negociar un cese rápido y duradero del conflicto en los próximos días. Esto solo podrá lograrse por medios diplomáticos», añade el texto.
«Exhortamos encarecidamente a avanzar cuanto antes hacia un acuerdo negociado definitivo. Esto resultará fundamental para proteger a la población civil de Irán y asegurar la estabilidad en la región. Podría evitar una grave crisis energética global. Apoyamos estos esfuerzos diplomáticos. Con ese propósito, estamos en estrecho contacto con Estados Unidos y otros aliados. Instamos a todas las partes a respetar el alto el fuego, también en el Líbano», concluye.

