
Aunque en las últimas semanas la atención se ha centrado en el espacio exterior, particularmente en la Luna y la misión Artemis II, en nuestro propio planeta continúan existiendo áreas aún por descubrir, llenas de hallazgos inesperados.
Entre estos destaca el hallazgo efectuado por un equipo de científicos durante una expedición a una cordillera submarina situada justo al norte del archipiélago de Hawái, específicamente dentro del Monumento Nacional Marino Papah?naumoku?kea. Se trata de un ecosistema marino protegido y considerado uno de los mayores del planeta, del cual solo se ha explorado un 3% de su extensión total.
Los expertos de Ocean Exploration Trust están ampliando los límites de este entorno remoto, ubicado a más de 3.000 metros bajo el nivel del mar, y durante una de sus misiones encontraron algo inesperado.
Describieron esta formación como un «camino de baldosas amarillas», similar al que aparece en El Mago de Oz, aunque la estructura descubierta bajo miles de metros de agua no era una construcción artificial ni obra humana, sino un «flujo fracturado de roca hialoclastítica (una roca volcánica formada en erupciones de alta energía, en las cuales numerosos fragmentos de roca se depositan en el fondo marino)».
En una sección particular, la roca volcánica presenta fracturas que se asemejan notablemente a ladrillos. A lo largo de los 67 años en que se han registrado inmersiones en aguas profundas, se estima que tan solo se ha visualizado entre el 0,0006% y el 0,001% del lecho marino profundo.
«La exploración de esta región, hasta ahora inexplorada, está proporcionando a los científicos un mejor conocimiento sobre las formas de vida que habitan las laderas rocosas y el interior de estos antiguos montes submarinos de gran profundidad», explicaron los expertos de Ocean Exploration Trust.

