
Actualmente, pocos países permanecen tan cerrados y aislados del resto del mundo como Corea del Norte; se conoce muy poco sobre sus condiciones internas o sobre cómo es la vida dentro del país, ya que el foco principal suele ser su líder Kim Jong-un y sus maniobras militares diseñadas para debilitar a sus adversarios.
Durante los últimos años, una de las tácticas más comunes detectadas ha sido la infiltración de hackers y espías norcoreanos en empresas estadounidenses aprovechando la modalidad de trabajo remoto.
Al aprovechar la posibilidad de laborar a distancia, estos hackers se hacen pasar por ciudadanos estadounidenses, engañando a las compañías para que crean que son empleados locales y evitando así sospechas. Una vez dentro, mediante los equipos de las empresas, pueden fácilmente instalar malware con el fin de sustraer información, como patentes y secretos militares, entregándola después al régimen norcoreano.
Por esta razón, al contratar personal, las empresas están implementando nuevos métodos para identificar espías; aunque son rudimentarios, hasta el momento resultan efectivos. Partiendo del hecho de que Corea del Norte es una dictadura donde Kim Jong Un tiene autoridad absoluta, los ciudadanos deben mostrar respeto absoluto hacia él y nunca expresarle falta de consideración, motivo por el cual en las entrevistas laborales, las compañías estadounidenses solicitan a los aspirantes justamente eso.
Here is a video of a North Korean IT worker being stopped dead in their tracks upon being required to insult Kim Jong Un.
It won’t work forever, but right now it’s genuinely an effective filter. I’m yet to come across one who can say it. https://t.co/8FFVPxNm8X pic.twitter.com/KXI5efMo5L
— tanuki42 (@tanuki42_) April 6, 2026
Las preguntas pueden variar desde qué saben sobre Corea del Norte o su opinión acerca de la situación en el país, hasta solicitar explícitamente que insulten a Kim Jong Un. Sorprendentemente, esta estrategia funciona, y son varios los casos documentados en los que frente a estas solicitudes, los entrevistados se niegan, permanecen en silencio o incluso abandonan la videollamada.
Google meet recording. https://t.co/BwQ0Rz56Ow pic.twitter.com/YCRMErOdlR
— Simon (@SimonWijckmans) April 6, 2026
Quienes han sometido a esta prueba defienden que estos agentes nunca recibirían autorización para expresar tales insultos, y que hacerlo podría ocasionarles graves consecuencias en su país. En realidad, parece que este «método» tendrá una duración limitada, dado que se presume que Corea del Norte preferirá que sus agentes insulten a su líder antes que perder esta valiosa fuente de inteligencia. Sin embargo, el hecho de que haya sido eficaz ilustra una vez más cómo la realidad puede superar la ficción.

