El ministro de Presidencia declara que la corrupción «provoca vergüenza, repulsión y rechazo» en el Ejecutivo, «sobre todo cuando involucra a alguien que ha ocupado un cargo socialista»

Félix Bolaños, ministro de Presidencia, afirmó ante la Comisión Constitucional del Congreso que España enfrenta «el peligro de un deterioro democrático» debido a que «la derecha tradicional se está convirtiendo en colaboradora necesaria de la ultraderecha». Inició su intervención en la Cámara con un discurso que destacaba la gestión gubernamental y su influencia en el ámbito internacional.
El ministro reiteró que el Ejecutivo «disfruta de estabilidad y fomenta el crecimiento económico». Acto seguido, anticipándose a las críticas que ya preparaban otros partidos políticos, sentenció: «Lo demás son simples episodios en la historia del país».
Asimismo, Bolaños anunció que para mayo se enviará al Congreso el proyecto de ley orgánica sobre el Derecho al Honor, la Intimidad y la Propia Imagen, junto con la iniciativa de Integridad Pública, destinadas a combatir la corrupción. «La corrupción nos causa indignación, asco y rechazo, especialmente cuando implica a alguien que ha tenido un cargo socialista», indicó, refiriéndose al proceso judicial que se lleva a cabo en el Tribunal Supremo contra el exministro y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos.
Los grupos parlamentarios, con mayor o menor intensidad, han cuestionado su «autocomplacencia» y «tono triunfalista». Junts le ha criticado por «hacer la vista gorda» ante jueces que «rechazan cumplir la ley». Vox lo ha acusado de «burlarse» de los diputados al congelar semana tras semana las 128 iniciativas en tramitación en el Congreso, mientras que Bildu y Sumar le han recriminado su carencia de «valor y determinación» frente a la derecha.
Cayetana Álvarez de Toledo, en representación del PP, subrayó también las iniciativas bloqueadas en la Cámara y la ausencia de Presupuestos, además de referirse a la postura internacional del Gobierno. «Su rechazo a la guerra es tan falso como su negativa a la corrupción. Escucharle es similar a escuchar a Ábalos durante la moción de censura, la misma impostura», lanzó la diputada popular.
«Sánchez es el principal responsable político de la corrupción y, conforme a los criterios que él mismo estableció al asumir La Moncloa, debería renunciar», afirmó Álvarez de Toledo, quien calificó a Bolaños de «tramposo» y a Sánchez de «cobarde», burlándose luego de su «relevancia mundial».
«Nadie desea la guerra», expresó la diputada antes de insinuar su sospecha de que el Gobierno, en realidad, no quiere que la guerra termine. «¿Qué harían sin ella?», preguntó, acusando al Ejecutivo de fomentar el guerracivilismo nacional mientras afirma defender la paz global.
Bolaños respondió calificándola de «ultraderechista» con un discurso dirigido a un público «minorista que prefiere permanecer estático». El ministro recordó a la diputada popular su tuit con el mensaje «sí a la guerra» y le solicitó aclarar si su postura es personal o en nombre del Partido Popular. Además, le reprochó su «atracción insuperable por las falsedades». «Usted es la mujer de los bulos», le espetó.
Los intercambios dialécticos entre Álvarez de Toledo y Bolaños suelen ser personales y cargados de fuertes descalificaciones. La diputada popular tiene la destreza de situar al ministro en un escenario de confrontación directa. Hoy, Bolaños le recriminó «no estar ni cerca del nivel de Pedro Sánchez», «ignorancia total», ser «promotora de la guerra» y «simbolizar la barbarie».

