Factores genéticos que influyen en la variabilidad de pérdida de peso con Ozempic: el papel crucial de dos genes

Un estudio en ‘Nature’ revela variantes genéticas que influyen en la efectividad y efectos secundarios de los medicamentos GLP-1, aunque los especialistas recomiendan precaución en su aplicación clínica

Foto: (REUTERS / Hollie Adams)

Los medicamentos para la pérdida de peso basados en GLP-1, como semaglutida (Ozempic o Wegovy) y tirzepatida (Mounjaro), han transformado el abordaje de la obesidad en años recientes. Sin embargo, una duda persiste en la clínica: ¿por qué unos pacientes logran una reducción significativa de peso mientras otros responden de forma limitada?

Un artículo publicado este miércoles en Nature, al que tuvo acceso El Confidencial, ofrece una explicación parcial. Investigadores del 23andMe Research Institute examinaron datos de cerca de 28.000 individuos tratados con estos fármacos y detectaron variantes genéticas ligadas tanto a una mayor pérdida de peso como a la aparición de efectos adversos.

El estudio pone el foco en dos genes fundamentales, GLP1R y GIPR, involucrados directamente en el mecanismo de acción de estos tratamientos. Una de las variantes halladas se asocia con un aumento en la eficacia, aproximadamente 0,76 kilos adicionales perdidos por cada copia genética presente.

Asimismo, otras variantes están relacionadas con efectos secundarios comunes como náuseas y vómitos, especialmente en pacientes que reciben tirzepatida.

Un avance hacia la medicina personalizada

Los autores sostienen que estos descubrimientos permiten anticipar qué pacientes responderán mejor a cada terapia, un objetivo esencial en la medicina de precisión. El estudio demuestra que al combinar datos genéticos y clínicos, es posible clasificar a los pacientes según la respuesta que pueden esperar.

Este modelo coincide con la evidencia científica previa, que indica que la efectividad de estos medicamentos varía considerablemente y depende de múltiples factores.

No obstante, los propios investigadores admiten que la genética solo explica una fracción de la variabilidad observada. Elementos como la edad, género, diagnóstico de diabetes y dosis del medicamento mantienen una influencia predominante.

Descubrimiento significativo, aunque aún distante de la práctica clínica

Los expertos valoran el estudio como un avance notable, pero destacan que su impacto inmediato en la clínica es limitado.

“Este trabajo es muy relevante y aporta hallazgos importantes”, comenta Dolores Corella, investigadora del CIBEROBN, en declaraciones difundidas por SMC. “La novedad radica en la fuerte asociación entre una variante genética en el gen GLP-1R y una mayor pérdida de peso”, agrega, pero enfatiza que es necesario replicar estos resultados antes de llevarlos a la práctica clínica.

En términos similares, Ana Belén Crujeiras, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago, califica el estudio como “robusto”, aunque señala que “los efectos genéticos detectados son modestos” y que, por ahora, la utilidad clínica de estas pruebas es limitada, según explicó a SMC.

También Josefa García Barrado, profesora de Farmacología en la Universidad de Salamanca, recalca que “los efectos tienen tamaños pequeños” y que factores no genéticos, como la adherencia al tratamiento o la condición metabólica, “probablemente tienen una mayor influencia” en la respuesta terapéutica, según expresó a SMC.

Una señal biológica sólida pero con impacto moderado

Uno de los aspectos más destacados del estudio es que las variantes identificadas afectan a los receptores mismos sobre los cuales actúan estos medicamentos, lo que confiere una base biológica clara a los hallazgos.

“Se hallan asociaciones genéticas en genes que codifican las dianas de estos fármacos, aportando así una plausibilidad mecanicista evidente”, explica José M. Ordovás, investigador de la Universidad de Tufts, en declaraciones a SMC. Sin embargo, subraya que el efecto es moderado y no justifica el empleo aislado de pruebas genéticas en la clínica.

El propio estudio señala que los factores genéticos solo explican una parte de la variabilidad observada. Los modelos combinados alcanzan un poder predictivo cercano al 25%, donde las variables clínicas son las predominantes.

El futuro: integración de genética y clínica

A pesar de las limitaciones, los expertos consideran estos resultados un punto de partida para un cambio de paradigma.

“La investigación señala el comienzo de una nueva etapa en la medicina de precisión”, afirma Cristóbal Morales, de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, en entrevista con SMC. “En el futuro será posible anticipar quién tendrá mejor respuesta y quién experimentará más efectos secundarios”.

Por el momento, no obstante, la recomendación es prudente: la genética contribuye a comprender mejor por qué los tratamientos actúan de manera diferente según la persona, pero aún no permite escoger de forma definitiva qué medicamento utilizar en cada caso.

En síntesis, la revolución en los medicamentos para la obesidad ya está en marcha. La etapa de la medicina personalizada basada en genética aún está en sus inicios.

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