Barça enfrenta dos años de expulsiones que complican su objetivo y una defensa insuficiente para triunfar en Europa

Pau Cubarsí recibe la tarjeta roja en el partido ante el Atlético de Madrid. Pau Cubarsí incurrió en un error que podría costarle la eliminatoria al conjunto azulgrana, al dejar a su equipo con 10 jugadores durante toda la segunda mitad.

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El Barça sigue sin aprender de sus fallos, lo cual en esta temporada ya le ha costado varios encuentros. La defensa adelantada pierde estabilidad cuando los futbolistas no están totalmente sincronizados, y a ese problema se suma una tendencia visible en los últimos años respecto a las expulsiones.

La expulsión que sufrió Pau Cubarsí contra el Atlético de Madrid no resulta una sorpresa para un club que conoce que en Europa el criterio arbitral sobre ciertas jugadas varía considerablemente respecto a lo que se sanciona en España, y cuando llega la hora crucial, ha habido faltas que resultaron muy caras.

Ganarse el pase en la competición continental ya es una tarea difícil; hacerlo con un jugador menos se vuelve todavía más complicado. 

Hansi Flick tuvo un estreno europeo negativo en el banquillo del Barça con la derrota ante el Mónaco. Eric García fue expulsado a los once minutos de partido. Resultado final: 2-1.

Este curso, los azulgranas ya han jugado en inferioridad numérica en dos ocasiones. En Stamford Bridge, Chelsea los derrotó con un contundente 3-0 después de que Araujo dejara a su equipo con 10 durante toda la segunda mitad.

No era una situación nueva ni para Ronald ni para el Barça, ya que en la temporada 2023-24, en los cuartos de final, el central fue expulsado a los 30 minutos, privando al equipo de intentar una remontada ante el PSG.

No es extraño que muchos aficionados culés recordaran un déjà vu tras la expulsión de Cubarsí. El central, siendo el último hombre, derribó a Giuliano Simeone cuando el argentino se encontraba mano a mano con Joan García. Minuto 44 y 0-0 entonces. Finalmente, victoria rojiblanca por 0-2.

Errores en momentos decisivos de una eliminatoria de Champions. No existe margen para fallos y Cubarsí cometió uno que podría significar la eliminación del Barça. El español no entendió que es preferible permitir una ocasión rival, aunque termine en gol, a dejar a su equipo con un hombre menos cuando quedaba media hora por jugar.

Finalmente, doble castigo, ya que la falta señalada por el árbitro rumano Kovács al canterano terminó con un gol espectacular de Julián Álvarez de tiro libre. Cubarsí dejó a su equipo con un jugador menos intentando evitar un (posible) gol, pero el tanto llegó como consecuencia de su falta.

«No estoy seguro de si lo toca lo suficiente. La pelota estaba detrás. No entiendo por qué el VAR no interviene en situaciones donde ellos tocan el balón con la mano en el área. Es normal cometer errores, pero frente a estas circunstancias, ¿para qué existe el VAR? […] Hoy era mejor no hablar con el árbitro, aunque me gustaría una explicación», manifestó enfadado Flick en rueda de prensa.

Una tendencia preocupante

Esto se ha convertido en una costumbre negativa para el conjunto azulgrana cuando juega en Europa. Cinco expulsiones en poco más de dos años.

Además de las expulsiones de Araujo ante PSG y Chelsea; Eric García frente al Mónaco; y Cubarsí ante el Atlético de Madrid, hay que añadir la infracción que el ‘5’ del Barça cometió contra el Benfica al derribar a Pavlidis en el minuto 22, siendo también el último hombre.

Sólo Guardiola en 1998 y Piqué en 2017, ambos por doble amarilla, han sido los futbolistas del Barça expulsados en la primera mitad de un partido de Champions. Flick ha roto esta pauta.

Desde la llegada del técnico alemán, el Barça se ha convertido en un equipo que no teme recibir goles, ya que suelen marcar más que sus rivales, pero las fallas defensivas son cada vez más evidentes y difíciles de corregir.

En los once partidos disputados por el conjunto azulgrana en la presente edición de la Champions, han recibido un total de 19 goles, lo que implica un promedio de casi dos tantos concedidos por partido (1,72).

Estas cifras podrían convertirse en una carga demasiado pesada para un equipo que aspira a conquistar la Champions once años después.

Sin duda, esta no es la senda adecuada. El Barça debe mejorar notablemente en defensa, no sólo para intentar remontar esta eliminatoria, sino también para pelear por la codiciada Orejona. Quedan cinco días para la ‘final’ en el Metropolitano y, con una defensa tan frágil, el panorama se presenta sombrío.

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