Acusa a IU de dejarlos sin diputados, cuando en 2016 él fue generoso con ellos al concederles «ocho» al pactar con Garzón

El drama en la izquierda continúa. De hecho, no es ningún secreto que Podemos está visiblemente molesto con IU y Sumar debido a las condiciones del acuerdo de coalición para las elecciones andaluzas, lo que explica su negativa a hacer comentarios públicos. Sin embargo, ha sido Pablo Iglesias quien ha expresado esta frustración de forma clara y contundente: «Muchos en Podemos están indignados estos días».
El ex secretario general de los morados ha lamentado que el pacto para concurrir bajo la candidatura Por Andalucía les dejará con «ninguna representación» en el próximo Parlamento andaluz, dado que las posiciones asignadas a Podemos dificultan que sus candidatos logren escaños en las elecciones.
Específicamente, Podemos cuenta con el primer puesto por la provincia de Jaén y el segundo por Sevilla. Ninguno de estos es considerado un «puesto de salida», lo que significa que no garantizan, ni siquiera en gran medida, escaños institucionales.
Durante una intervención en RNE, donde es colaborador habitual, Iglesias declaró que su partido accedió al acuerdo por «responsabilidad», aunque aseguró que «difícilmente puede sentirse satisfecho» con un pacto «poco generoso» que no les otorgará ningún diputado.
En este sentido, Iglesias comparó la postura actual de IU, que lidera la candidatura Por Andalucía, en su trato hacia Podemos con la que tuvo su propio partido en 2016 al sellar la primera coalición con Alberto Garzón. «Cuando IU tenía dos diputados, nosotros logramos que tuviera ocho», comentó, finalizando con la reflexión de que este tipo de situaciones son comunes en la política.
Iglesias señaló además que el PSOE y María Jesús Montero están satisfechos, insinuando que el menosprecio hacia Podemos era lo que buscaban. Asimismo, advirtió que cuando la líder socialista elogia al candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, realmente está favoreciendo el voto hacia Adelante Andalucía.
De este modo, alertó que «todo el idilio entre el PSOE y Maíllo» podría provocar que los votantes de izquierdas opten directamente por el PSOE o, si desean una opción diferente, se inclinen por Adelante Andalucía o incluso decidan no votar.
Respecto al impacto a futuro, Iglesias afirmó: «En política a menudo es necesario hacer renuncias, es como ceder una posición, para luego enfocarse en la siguiente oportunidad. En esa próxima ocasión aparecerán nuevos elementos».
Relacionó esto con la reunión que este jueves sostendrán Gabriel Rufián e Irene Montero en Barcelona. Iglesias apoyó la estrategia de Podemos de presentar este encuentro como la antesala de un «tándem» y de fomentar la posibilidad de esta alianza, a pesar de que ERC ha rechazado tajantemente participar en una operación de este tipo.
Para el exlíder de Podemos, esa conversación refleja dos liderazgos que, aunque pertenecen a partidos distintos, su coincidencia en un espacio común genera expectativas de construir una izquierda alternativa al PSOE y, tal vez, incluso una «sorpresa» para las elecciones generales. «Es lo opuesto al modelo Sumar, que se ha basado en acuerdos entre despachos. Allí no ha habido nunca primarias para elegir a nadie. Un juego de tronos cuyo objetivo es eliminar a Podemos y contar con el aplauso del PSOE».
Según Iglesias, Rufián «querrá explorar» un camino para buscar un pacto de unidad de las izquierdas, aunque sólo en Cataluña, con la intención de que luego este acuerdo influya en las dinámicas a nivel estatal.

