Juan Bravo centra la atención en «el clan Sánchez», refiriéndose al ex ministro José Luis Ábalos y a Koldo García, quienes deberán sentarse en el banquillo esta semana.

«Rechazamos sin excepción cualquier caso o delito relacionado con la corrupción». Así se ha posicionado el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, respecto al inicio del juicio por la operación Kitchen que comenzó este lunes en la Audiencia Nacional. «Es fundamental permitir que la Justicia trabaje sin ser ofendida, sin calificativos como ‘rojos con toga’, ni hablar de lawfare; lo que corresponde es respetar su labor y que cada responsable asuma las consecuencias correspondientes», enfatizó.
Aunque Génova ha subrayado la importancia de que «la Justicia actúe con total independencia y que los implicados asuman las responsabilidades por sus actos», el líder del PP ha destacado que la actual dirección del partido no está relacionada ni con la anterior ni con los altos mandos del Ministerio del Interior implicados presuntamente en la creación del operativo clandestino para espiar al ex tesorero del partido, Luis Bárcenas.
«Feijóo no cuenta en su equipo con personas involucradas en casos de corrupción y, durante su etapa como presidente de la Xunta, ninguno de sus consejeros tuvo que rendir cuentas por este tipo de asuntos», afirmó Bravo.
Sin embargo, el senador Javier Arenas, actual integrante del Comité de Dirección del PP, declarará como testigo el 27 de abril debido a su rol en el partido durante las gestiones de José María Aznar y Mariano Rajoy, así como por su vínculo con Bárcenas hasta que fue expulsado del PP.
«El PP de 2026 no es el de Kitchen ni el de Gürtel, y el PSOE de 2026 no es el de Filesa«, remarcó el dirigente popular, quien además destacó la otra causa judicial que comienza esta semana en el Tribunal Supremo: el caso Koldo, «un episodio de corrupción que los españoles han presenciado en vivo», subrayó Bravo, recordando que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, todavía «tiene a su hermano y a su esposa imputados».
El ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, junto a su ex asesor Koldo García, afrontarán esta semana el juicio por supuestas comisiones ilegales obtenidas en la compra de material sanitario con fondos públicos durante la pandemia. «Serán 23 sesiones, mañana y tarde, hasta el 30 de abril, para Ábalos y García. El clan Sánchez está acusado de un total de 400 años de prisión y de un botín superior a 1.000 millones de euros», señaló. Según su perspectiva, esta situación «representa el manifestarse natural de la corrupción y el flujo de dinero en efectivo por Ferraz».
El vicesecretario de Hacienda también se refirió a los mensajes de WhatsApp vinculados a esta trama, publicados por este diario, que, a su juicio, ilustran «a la perfección lo que caracteriza al sanchismo». «Puede mentir tanto en público como en privado, engañando a sus propios seguidores y a los demás, incluyendo a periodistas y jueces, en el Congreso y en el Senado, en mítines y en mensajes», afirmó. «Esa es la principal diferencia entre el señor Sánchez y el presidente Feijóo».
Declaración de Rajoy y Cospedal
Entre los antiguos dirigentes del PP citados para testificar figuran el ex presidente Mariano Rajoy -quien nunca fue imputado- y la ex secretaria general María Dolores de Cospedal -investigada en este caso-.
Respecto a si la actual dirección del PP confía en la inocencia de ambos —y en relación con la entrevista concedida por Bárcenas a este diario, donde afirmó que «La operación Kitchen era imposible sin el conocimiento de las altas instancias del PP»—, Bravo indicó que él no es «ni juez ni responsable para determinar quién es culpable o inocente». Sin embargo, desde una perspectiva política, recordó que Kitchen y Gürtel provocaron consecuencias para el PP, que «perdió el gobierno» tras la moción de censura de 2018.

