Un gol de Mbappé recortó la diferencia a un tanto a favor del Bayern, manteniendo así viva la eliminatoria de Champions de cara al partido de vuelta.
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El Real Madrid cayó en el Bernabéu, aunque el marcador no reflejó con exactitud lo ocurrido sobre el terreno… hasta que la tormenta volvió a desatarse. El Bayern se mostró dominante en la casa de Arbeloa, no supo aprovechar momentos clave para asegurar el partido y permitió que Mbappé marcara en el minuto 74, dejando abierta la puerta para que el conjunto blanco pueda soñar aún. [Narración y estadísticas: Real Madrid 1-2 Bayern Múnich]
Los madridistas afrontarán la visita a Múnich la próxima semana aferrados a una mínima esperanza. Sin embargo, el plan de Arbeloa requerirá un esfuerzo considerable. La estrategia de Kompany superó ampliamente a la de los locales, al igual que la calidad y el entendimiento de futbolistas como Olise frente a las figuras del Madrid.
Los goles de Luis Díaz y de Kane, anotado a los 22 segundos del segundo tiempo, parecían sellar el resultado. No obstante, el tanto de Mbappé, después de numerosas intervenciones de Neuer, encendió la ilusión de la remontada. Aunque no se logró la hazaña, el resultado permite albergar la posibilidad de que suceda en Alemania dentro de ocho días. La Champions League sigue ofreciendo todas las probabilidades.
El Madrid salió a disputar el encuentro confiando en la dupla Mbappé – Vinicius. Sin la presencia de Bellingham en el campo, pero con un Thiago Pitarch que Arbeloa decidió mantener activo. Por su parte, el Bayern, que incluyó a Kane en el once titular, mantuvo el 4-2-3-1 flexible que le ha dado buenos resultados.
Desde el inicio, los bávaros pusieron a prueba la fortaleza defensiva del Madrid. Un tiro libre peligroso ejecutado por Olise y tres saques de esquina consecutivos – entre ellos uno en el que Kimmich intentó un gol olímpico – fueron las primeras señales de peligro.
Apenas dos minutos después, el Madrid vivió un susto en su área: Carreras despejó bajo palos un remate que Upamecano desaprovechó al impactar con la suela. Durante los primeros diez minutos, el Madrid fue dominado, especialmente por la banda donde actuaba Olise.
El francés, que llegaba a este encuentro con siete asistencias en Champions, fue el principal motor ofensivo del Bayern. Desde la derecha, buscaba constantemente el interior para combinar o encarar hacia el área.
El Madrid no encontró su ritmo hasta pasada la primera media hora. Neuer realizó una doble parada consecutiva a Mbappé y Vinicius, impidiendo que el equipo de Arbeloa, que no estaba siendo superior, se adelantara en el marcador.
No obstante, el Bayern mantenía el control del partido. Los errores forzados del Madrid otorgaban oportunidades a los visitantes. Uno de los errores más graves fue del joven Pitarch, que dudó al entregar un balón a Lunin mientras Gnabry presionaba. Por suerte, el francés llegó a interceptar justo a tiempo y el ucraniano cubrió bien con el brazo un disparo a corta distancia.
La respuesta del Madrid llegó con Mbappé exigiendo otra atajada de Neuer, pero aún así no les alcanzaba. El Bayern mostró una solidez táctica y un juego colectivo al nivel esperado, mientras que el conjunto blanco, encerrado en defensa, apostaba por el contragolpe y cualquier recurso para mantenerse en el partido.
Sin embargo, los milagros en la portería de Lunin no fueron eternos, sobre todo con un Madrid que seguía cometiendo errores. En el minuto 41, tras una pérdida de Vinicius y una batalla perdida ante Kimmich de Tchouaméni – quien antes vio la tarjeta amarilla y no podrá jugar la vuelta en Múnich – comenzó el declive.
Con el control del balón, Olise, Gnabry y Kane tejieron el ataque rápidamente. Carreras dejó en fuera de juego a los defensores y Trent perdió la marca de Luis Díaz. El colombiano resolvió el mano a mano frente a Lunin y adelantó al Bayern en el Bernabéu, dejando un silencio profundo entre la afición local. La ofensiva bávara se convirtió en una realidad implacable.
22 segundos para otro golpe
El Madrid se fue al descanso con demasiadas dudas y sin soluciones claras. En apenas 22 segundos tras el inicio de la segunda mitad, el Bayern asestó el golpe definitivo. Primero un error infantil de Carreras y luego un disparo desde fuera del área de Kane, solo, sentenciaron el 0-2 para los alemanes.
De nuevo, Olise fue el generador del desequilibrio. El francés, con formación en academias como Chelsea y City, atrajo a tres jugadores en la frontal y habilitó a Kane para disparar sin contrincantes delante.
Con dos goles en contra el Madrid afrontaba la eliminatoria contra las cuerdas. Quedarse sin marcar en el Bernabéu por primera vez en 8 años en Champions sería una sentencia. El Real tuvo ocasiones claras para recortar diferencias en el segundo tiempo.
La oportunidad más clara fue para Vinicius, quien tras un error de Tah quedó solo frente a Neuer. El brasileño, cada vez más escorado y sin hallar el espacio adecuado, mandó el balón al lateral de la red. Los abucheos, que ya se escuchaban desde minutos antes, aumentaron con este fallo.
Mbappé también dispuso de oportunidades, pero volvió a toparse con el portero bávaro, que le detuvo el tercer disparo consecutivo. Además, perdonó tras intentar ajustar demasiado el balón al poste. Mientras tanto, Arbeloa hacía cambios para dar entrada a Militao, Bellingham y Brahim. Kompany también movió su banquillo incorporando a Musiala y Davies.
El Bernabéu siempre ofrece sorpresas
La situación pintaba muy mal. Sin embargo, en el Bernabéu todo puede cambiar hasta el último minuto. Así fue cuando Mbappé, tras insistir una y otra vez y fallar varias veces frente a Neuer, logró anotar de la manera menos esperada: empujando un balón que el portero alemán detuvo pero que ya había cruzado la línea de gol. Michael Oliver señaló la validez del tanto y el marcador se actualizó a 1-2 con tensión en el ambiente.
Con más de quince minutos restantes, parecía comenzar un partido nuevo. Los errores previos y los pitos quedaron atrás. El Bernabéu se volcó con entusiasmo para intentar salvar una eliminatoria que se había complicado tremendamente. A partir de ese momento, cualquier desenlace era posible.
Cada carrera, contraataque y oportunidad producía un estruendo ensordecedor en el estadio. Algunas pesadillas del pasado acechaban a Neuer, con Joselu como protagonista, y Kompany apenas se atrevía a mirar nada en la zona técnica excepto el reloj.
Finalmente, fue el Bayern quien dispuso de las ocasiones más claras para mantener su ventaja en la eliminatoria. Pero ni unos ni otros lograron anotar más goles. Con este marcador, los alemanes abandonaron el Bernabéu con una victoria insuficiente, mientras que el Madrid viajará a Múnich con una mínima dosis de esperanza. El desenlace de la temporada para el equipo de Arbeloa se definirá en Alemania.

