El murciano resolvió el compromiso frente al argentino en solo 1 hora y 10 minutos (6-1, 6-3), exhibiendo un nivel sólido tras sus recientes resultados negativos.
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Querían ver su revancha, toda la atención recaía sobre él tras su fracaso en Miami, aunque en esta ocasión Alcaraz no permitió sorpresas en su debut en Montecarlo. Su contrincante fue el argentino Sebastián Báez. Lo superó con relativa facilidad (6-1, 6-3), en un abrir y cerrar de ojos, iniciando con buen pie la temporada sobre tierra batida.
El murciano superó al tenista argentino sin demasiadas complicaciones. Fue una exhibición tranquila donde apenas encontró resistencia. Dominó desde el principio, quebrando el servicio en el primer juego, y mantuvo el control hasta conseguir la victoria.
Alcaraz necesitaba un triunfo de estas características. Las malas sensaciones y el agotamiento acumulado que mostró en Indian Wells y Miami le llevaron a tomar un descanso. Una breve pausa para regresar renovado y con la mente clara, enfocado enteramente en Roland Garros.
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— Tennis TV (@TennisTV) April 7, 2026
Montecarlo servirá como primer contacto con la tierra batida y su inicio no pudo ser más contundente. Báez, impreciso en varios momentos del encuentro, apenas representó una amenaza para el todavía número 1 del mundo, quien no necesitó esforzarse demasiado para acceder a la segunda ronda. Allí podría enfrentarse con Echeverry, también argentino, o Térence Atmane.
De principio a fin
Alcaraz arrasó desde el primer momento en la pista. Dos breaks y la consecuente confirmación de su saque lo llevaron a un marcador contundente de 4-0 en apenas quince minutos. Exigencia excesiva para el 65º en el ranking ATP, quien solo logró sumar un juego en la primera manga.
El argentino tampoco se benefició del breve descanso de cinco minutos entre sets. Comenzó devolviendo el saque, pero la dinámica se mantuvo. De hecho, salvó tres bolas de break para evitar que se repitiera el 4-0 dominante del primer set.
Alcaraz, durante el partido contra Báez. REUTERS
Fue en ese cuarto juego cuando intentó un regreso. Logró ponerse 3-1, luego 4-2, y quebró el servicio de Alcaraz, aprovechando la relajación del murciano para dar algo de emoción a un partido que hasta entonces había estado claramente desequilibrado.
No obstante, ese impulso no duró mucho. El murciano reaccionó inmediatamente y restauró la ventaja. Se mostró firme, ganó un juego complicado para avanzar a 5-3 y no dejó escapar su servicio, cerrando el choque sin ceder puntos en el último juego en un total de apenas 70 minutos.

