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El presidente estadounidense Donald Trump reiteró este domingo la advertencia de que destruiría infraestructuras civiles como centrales eléctricas y puentes en Irán, si no se desbloquea el estrecho de Ormuz antes del martes.
«El martes será el Día de la Central Eléctrica y del Puente, todo en uno, en Irán», expresó en un mensaje plagado de insultos en su red social Truth Social.
«Vivirán un infierno» si se niegan a reabrir el estrecho, añadió Trump.
El estrecho de Ormuz es un canal marítimo estrecho entre Irán y Omán, por donde pasa cerca del 20% del petróleo crudo mundial.
Desde hace semanas, Irán mantiene restringido el paso por esta vía, lo que se ha convertido en el foco más importante de tensión en la guerra contra EE.UU. e Israel iniciada hace cinco semanas.
El gobierno iraní ha dejado abierta la posibilidad de levantar esta restricción, siempre que se reciba compensación económica.
Mahdi Tabatabaei, asesor del presidente iraní Masoud Pezeshkian, informó que los buques cargarán la ruta nuevamente una vez que se hayan «compensado todas las pérdidas» ocasionadas durante la guerra.
En entrevistas con medios estadounidenses este domingo, Trump indicó que existe un «buen chance» de llegar a un acuerdo con Irán, pero advirtió que «destruiría todo» si no se concreta.
En otra publicación, el expresidente fijó ese día como la fecha límite: «Martes, 8:00 PM. Hora del este», escribió.
El gobierno de Omán, por su parte, afirmó que se mantiene en contacto con las autoridades iraníes para buscar soluciones que garanticen la «fluidez del paso» por el estrecho de Ormuz.
En contraste, desde Emiratos Árabes Unidos declararon estar dispuestos a apoyar cualquier operación liderada por EE.UU. para reabrir la ruta, según el asesor presidencial Anwar Gargash.

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Avanza el nuevo peaje
El funcionario iraní Mahdi Tabatabaei informó que se ha presentado ante el Parlamento un proyecto de ley para fijar tarifas a las embarcaciones que deseen cruzar el estrecho de Ormuz, como una forma de compensar los daños sufridos en las últimas semanas.
«El estrecho será reabierto cuando todos los daños ocasionados por la guerra sean indemnizados mediante un nuevo marco legal en el estrecho de Ormuz, con parte de los ingresos provenientes de las tasas de tránsito», declaró el funcionario, según reportó el servicio persa de la BBC.
Esta propuesta ya había sido adelantada hace unos días por otras autoridades iraníes, quienes señalaron que terminó «la era de la hospitalidad» definitivamente.
«El estrecho de Ormuz se reabrirá sin duda, pero no para ustedes; estará abierto solo para quienes cumplan las nuevas leyes iraníes», afirmó el presidente del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, en un mensaje publicado en X (antes Twitter), refiriéndose a Trump.
«Trump finalmente consiguió su sueño de ‘cambio de régimen’, pero aplicado al ámbito marítimo de la región», añadió.
Medios estatales iraníes reportaron que el Comité aprobó un plan para la imposición de peajes a los buques que transiten por el estrecho. Actualmente, Irán cobra alrededor de US$2 millones por el paso de ciertos buques.
A pesar de la disposición para reabrir el estrecho bajo pago, este domingo las autoridades iraníes instalaron una enorme pancarta en la plaza central de la Revolución en Irán que advierte a EE.UU. que el estrecho «seguirá cerrado» y que «todo el Golfo se convertirá en zona para cazar estadounidenses».
Por otro lado, organizaciones internacionales de derechos humanos han condenado las amenazas lanzadas por Trump contra Irán.
«Los civiles iraníes serán los primeros afectados por la destrucción de centrales eléctricas y puentes. Sin electricidad, calefacción ni agua; sin posibilidad de escapar de los ataques. Podrían configurarse crímenes de guerra encadenados», alertó Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

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Continúan los ataques
El paso por el estrecho permanece casi totalmente cerrado, y los buques que se arriesgan a cruzar o incluso acercarse corren el peligro de ser atacados.
Un portacontenedores de los Emiratos Árabes Unidos reportó «múltiples impactos de proyectiles de origen desconocido», según informó la Oficina de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés).
El hecho ocurrió en el puerto de Khor Fakkan, en los Emiratos, durante operaciones de carga.
Irán ha declarado que los «buques no hostiles» pueden circular por el estrecho de Ormuz, pero debido a que varios barcos han sido atacados en el contexto del conflicto, la actividad marítima regular está paralizada.
Unos 2.000 barcos permanecen varados en la zona, según reportó la corresponsal de la BBC en la región, Orla Guerin.
Hasta el 2 de abril, la UKMTO registró 26 incidentes contra embarcaciones en el estrecho, el Golfo Pérsico/Arábigo y el Golfo de Omán.
La semana pasada, buques mercantes anclados frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos y Qatar fueron objetivo de ataques con proyectiles.
Rusia y China, aliados de Irán, han reiterado su llamado a EE.UU. para que modifique su estrategia.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, indicó que Washington debería abandonar sus constantes «plazos» y retomar las negociaciones con Irán.
Por su parte, el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, señaló que «la forma fundamental de resolver los problemas de navegación» en el estrecho de Ormuz es lograr un alto el fuego.
El cierre del estrecho —por el que en 2025 transitaron aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo diariamente, según autoridades estadounidenses— ha provocado un incremento en los precios internacionales del petróleo, que alcanzaron cifras superiores a los 100 dólares por barril.

