El Barça asegura medio título de Liga mientras Lamine Yamal muestra descontento en la celebración, rechazando a sus compañeros y a Hansi Flick

Lamine Yamal, en el partido ante el Atlético de Madrid. El delantero culé acaparó todas las miradas debido a su actitud llamativamente negativa el día en que su equipo asestó un golpe casi definitivo en la competición.

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El Fútbol Club Barcelona prácticamente sentenció media Liga con su victoria sobre la bocina en el Metropolitano…  Sin embargo, nuevamente todos los focos se posaron en Lamine Yamal y su cuestionable comportamiento. 

El atacante culé protagonizó una de las imágenes que más desconcertó a los seguidores, al distanciarse de cualquier celebración por el gol de Lewandowski que prácticamente asegura el título para los culés salvo un milagro en la recta final de la temporada.

Mientras el resto del equipo celebraba efusivamente un tanto clave para la conquista del título, Lamine Yamal permaneció al margen de la fiesta tras la anotación de Lewandowski en el Metropolitano.

El jugador no mostró la menor reacción. Simplemente bajó la cabeza y se dirigió hacia su propio campo mientras sus compañeros se abrazaban para festejar el afortunado gol de Lewandowski.

La imagen de Pau Cubarsí fue especialmente significativa. El defensa fue el único integrante del Barça que se acercó a Yamal para interesarse por su sorprendente actitud. Se cubrió la boca, intercambió unas palabras con él, pero Yamal mantuvo su expresión sin variar.

El rechazo hacia Hansi Flick

El episodio particular de Lamine Yamal no terminó ahí tras la victoria frente al Atlético de Madrid. Otro instante que causó controversia ocurrió con el pitido final que certificó el triunfo culé en el Metropolitano.

De nuevo, el delantero azulgrana no mostró signos de euforia, alegría ni ganas de celebrar. Al sonar el último silbato, Lamine Yamal se encaminó directamente a los vestuarios sin intención de entablar diálogo con nadie.

Con la cabeza baja y un lenguaje corporal que no concordaba con la significativa victoria alcanzada por su equipo, Lamine cruzó su camino con varios compañeros y miembros del staff, quienes intentaron acercarse a él.

Lamine Yamal se lleva las manos a la cabeza.

Lamine Yamal se lleva las manos a la cabeza. REUTERS

No hubo forma de alterar su postura. Yamal siguió su camino hacia los vestuarios y su entrenador, Hansi Flick, fue quien recibió su último desplante.

El técnico alemán intentó felicitar a su jugador, pero la respuesta fue un marcado rechazo. Lamine ni siquiera lo miró, rechazó su saludo y solo gesticuló con el brazo en señal de reproche. Una muestra de enfado evidente para todos en el día en que el Barça asestó un golpe decisivo a La Liga.

El entrenador de porteros José Ramón de la Fuente acompañó a Yamal hasta el vestuario durante el resto del trayecto, aunque la actitud del jugador permaneció invariable.

A pesar del desplante recibido, Flick trató de justificar el comportamiento de su jugador en la rueda de prensa: «No sé qué sucede exactamente, pero había mucha emoción en el partido. Lamine hizo todo lo posible para lograr el segundo gol. Eso es positivo, realmente bueno. Claro que no todo fue impecable, pero dio todo lo que tenía. Siempre está disponible cuando recibe el balón y eso es una ventaja», afirmó. 

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