Impacto de la guerra en Irán: ahorradores españoles enfrentan pérdida de poder adquisitivo por inflación en cuentas sin intereses y depósitos

Un volumen considerable de fondos acumulados está en riesgo de perder valor debido al aumento de los precios

Un cliente compra en un supermercado. (Jon Nazca/Reuters)

El previsible incremento de la inflación, impulsado por el encarecimiento del petróleo debido al conflicto en Irán, ha puesto en peligro el poder adquisitivo de los ahorradores españoles. Según un reportaje publicado este sábado por la Agencia EFE, un volumen considerable de los fondos depositados en cuentas sin remunerar y depósitos corre el riesgo de depreciarse frente al alza de los precios.

Las familias en España mantienen un total de 1,074 billones de euros en depósitos y cuentas sin intereses, según los datos más recientes del Banco de España, correspondientes a finales de febrero. Este monto se distribuye entre 914,9 millones en depósitos y 159,6 millones en cuentas sin rendimiento. Sumando los fondos pertenecientes a organizaciones como ONG, sindicatos, partidos políticos o asociaciones —que representan 21,1 millones adicionales—, el total en efectivo y depósitos alcanza los 1,125 billones de euros. Esta cifra representa la mayor parte de los ahorros conservados fuera de la inversión y, por ende, la base más expuesta a la pérdida de valor por la inflación.

Conservar el dinero sin inversión, almacenado en cuentas sin rentabilidad o depósitos, implica que los ahorradores se enfrenten a una reducción paulatina de su poder adquisitivo debido a la inflación. La subida directa de precios impacta en el valor real del ahorro, disminuyendo el nivel de compra año tras año si el dinero permanece inactivo. Esta situación es habitual entre quienes prefieren evitar la volatilidad del mercado financiero y priorizan la seguridad frente al rendimiento.

Cuando los ingresos no crecen al mismo ritmo que los precios: los españoles pierden hasta 1.200 euros de poder adquisitivo por la inflación.

La cantidad que pierde el ahorro

El reciente aumento en el precio del petróleo, vinculado a la crisis en Oriente Medio, ha provocado que en marzo la inflación española registre el mayor aumento en cuatro años, alcanzando el 3,3%.

Para medir su impacto en el ahorro, la Agencia EFE explica que, si una familia dispone de 10.000 euros en una cuenta sin intereses y la inflación media es del 3%, la pérdida en términos de poder adquisitivo sería de 300 euros tras un año. Si este escenario se prolonga durante cinco años con esa misma tasa inflacionaria, la disminución superaría los 1.400 euros, dejando el valor ajustado en poco más de 8.500 euros después del quinquenio.

La preferencia por mantener saldo en cuentas a la vista alcanzó su pico en diciembre de 2022, con 941.800 millones de euros, mientras que en 2023 y 2024 descendió hasta aproximadamente 876.000 millones. No obstante, este saldo volvió a incrementarse en 2025. En contextos de incertidumbre, la prioridad para los ahorradores es asegurar el control y el acceso inmediato al dinero, más que lograr una mayor rentabilidad. Sin embargo, tanto analistas como inversores advierten que evitar la inversión implica asumir el costo de la inflación y aconsejan destinar a inversión aquellos fondos que no se prevean necesarios en varios años. A pesar de que la liquidez ofrece tranquilidad y acceso rápido, el saldo inactivo pierde valor real con el tiempo.

*Con información de EFE

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