Grazalema ha recuperado su rutina habitual tras dos meses de evacuación forzada a causa de las intensas precipitaciones provocadas por las borrascas.
Ahora, el municipio cuenta con mayor seguridad, gracias a un conocimiento detallado de su subsuelo, caracterizado por un karst de roca caliza que originó inundaciones y pequeños terremotos.
La afluencia turística alcanza el 80% durante la Semana Santa y la mayoría de los establecimientos ya han reanudado su actividad, aunque persisten algunas vías de comunicación pendientes de reparación.
El Ayuntamiento junto con los equipos técnicos están preparando intervenciones para reforzar el sistema de alcantarillado y el canal de agua, además de gestionar ayudas para quienes resultaron afectados.
Carlos Javier García, quien ejerce como alcalde de Grazalema desde 2015, nunca imaginó que viviría una experiencia tan dura el pasado 5 de febrero.
Este periodista de profesión fue la última persona en abandonar su localidad el día que, sin duda, marcaría el porvenir del pueblo y su propia vida.
Principalmente porque, dos meses después, la localidad es más segura, ya que se comprende mejor su subsuelo, sostiene el regidor en diálogo con EL ESPAÑOL.
En cuestión de minutos, tuvo que comunicar a sus vecinos la noticia más dura que ha enfrentado en años: debían evacuar sus hogares con urgencia.
Además, se les solicitó expresamente que mantuvieran las casas abiertas para permitir que el agua fluyera, a pesar de los malos pronósticos. Fueron trasladados a Ronda y Zahara de la Sierra.
Todo esto ocurrió luego de que cayera en mes y medio más lluvia de la que se registró en el año hidrológico previo o bien, en un solo día, la misma cantidad que suele llover en Madrid durante todo un año.
Le resultó especialmente complicado pedir tranquilidad a sus vecinos, cuando sus viviendas comenzaron a inundarse y el agua brotaba con fuerza desde los enchufes, acompañada de ruidos provenientes del subsuelo. Estos sonidos provocaron temor y dieron lugar a diversas especulaciones.
Tuvo también que encargarse de frenar la difusión de rumores, creando un canal oficial del Ayuntamiento para informar con veracidad.
Una ocupación del 80%
Pasados dos meses, con un nivel de ocupación que ronda
Actualmente, todos los negocios afectados han retomado su actividad, salvo la villa turística, que depende de la Junta de Andalucía y requiere reparación. Además, está pendiente la reapertura de un hotel para este 2026, establecimiento cerrado antes de las borrascas.
El principal problema son las carreteras, muchas de ellas bajo competencia de la Junta. «Es imprescindible que concluyan las obras de emergencia», apunta el alcalde, ya que varios accesos se encuentran en condiciones muy deterioradas.
Existen rutas alternativas por Ubrique o vía otra carretera que conecta con Sevilla, aunque la prioridad sería reparar urgentes las vías principales.
Grazalema dispone de unas 2.500 plazas turísticas, entre alojamientos rurales y campings, y desde hace años posee la distinción de ‘Pueblo más bonito de España’. En 2025 cerró con casi 700.000 visitantes.
El regidor fue uno de los más directamente afectados: su hogar sufrió inundaciones, aunque fue de los últimos en enterarse, pues estaba pendiente del bienestar de sus cerca de 2.000 vecinos, especialmente de los mayores.
Un subsuelo singular
Sin embargo, mantiene la firme convicción de que su pueblo es resiliente y transmite seguridad con sus calles llenas de visitantes: dos meses después, el municipio es más seguro porque han adquirido un conocimiento preciso del subsuelo que antes no tenían.
El subsuelo es singular, está formado por un karst antiguo constituido principalmente por roca caliza. Esta base funciona como un gran acuífero y esponja, almacenando agua en numerosas microcavidades.
Tras lluvias intensas, como las de febrero pasado, este sistema se saturó y generó hidrosismos (microterremotos), sonidos y la aparición de agua a través de fisuras en el terreno.
Actualmente, mantienen contacto constante con todos los técnicos que trabajaron durante la emergencia, quienes han formado nuevos equipos para estar preparados ante un posible regreso de este tipo de tormentas.
Este equipo integrado por hidrólogos, geólogos y arquitectos, entre otros, tiene responsabilidades importantes. Junto con el Ayuntamiento, planifican obras significativas para «diseñar el pueblo del futuro».
Entre los trabajos previstos se incluye una revisión exhaustiva de la red de alcantarillado, conexiones subterráneas que aseguren la canalización adecuada del agua y diversas intervenciones sustanciales en las calles más afectadas para robustecer su estructura.
En diálogo con este medio, el alcalde de Grazalema reitera un mensaje de tranquilidad a vecinos y visitantes que abarrotan las calles durante la Semana Santa.
Además, resalta el comportamiento ejemplar de los vecinos y la hospitalidad mostrada por Ronda, que acogió a la población en un polideportivo, así como la solidaridad de Zahara de la Sierra con sus habitantes.
Rememora con emoción la celebración del cumpleaños de Pepe Ramírez, el vecino más anciano de Grazalema, a quien llevaron un pastel y al que felicitó todo el pueblo. «En estas situaciones no hay signos ni formalismos; se trabaja por y para los vecinos».
Como muestra de apoyo, durante la evacuación estuvo presente el presidente de la Junta, Juanma Moreno, quien luego visitó el polideportivo de Ronda para comunicar a los vecinos junto a los alcaldes la posibilidad de regresar a sus hogares.
El alcalde también subraya el correcto funcionamiento del sistema institucional durante la crisis. «Hubo total disposición por parte del sistema de emergencias de Andalucía, solicitamos medios al Gobierno central que fueron llegando, no tengo quejas».
La etapa de recuperación
Actualmente atraviesan la fase más compleja: la recuperación. Tanto la Junta como el Gobierno central aprobaron ayudas por un valor de 9.000 millones de euros para mitigar los daños causados por el temporal.
Se han gestionado más de 1.100 solicitudes de ayudas directas sin devolución, destinadas a desalojados y afectados con negocios. Los autónomos ya han empezado a recibir estas ayudas, mientras que otras personas continúan en espera.
El Gobierno estableció una ayuda directa de 150 euros diarios por persona para los desalojados, cuyo pago aún no ha sido confirmado, aunque el Ayuntamiento confía en que no se demore demasiado.
Se ha abierto una oficina en el pueblo para brindar información y facilitar la solicitud de estas ayudas. También, el Ayuntamiento contrató a un equipo para realizar peritajes gratuitos que permitan a los vecinos acceder a la reparación de las viviendas afectadas.
En general, los daños más severos han sido superados y casi todos los residentes han regresado con relativa normalidad tras dos meses. Además, confían, según palabras del propio alcalde, en que están mejor preparados en caso de que se repita una situación similar.

