Los 18 ministros de Exteriores han suscrito un comunicado en el que exigen el desarme del grupo armado y destacan la importancia de la estabilidad del Líbano para preservar la paz en la región

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, expresó este jueves, junto a sus homólogos de otros 16 países europeos, su alarma por la “dramática situación” en el Líbano ante el aumento de la violencia ocurrido en el último mes en Oriente Medio, y exigieron a Hezbolá que detenga sus agresiones contra Israel, al mismo tiempo que instaron a este último a respetar el derecho internacional.
El ministro hizo el anuncio mediante un comunicado conjunto firmado junto a los titulares de Exteriores de Austria, Bélgica, Croacia, Chipre, Estonia, Finlandia, Islandia, Italia, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Moldavia, Noruega, Polonia, San Marino, Eslovenia y Suecia, en el cual manifestaron su preocupación ante el conflicto en Oriente Medio, que comenzó con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y la posterior reacción de los países vecinos de la región.
En el mensaje conjunto, los ministros señalaron que en el Líbano existen 1,2 millones de desplazados internos, cifra que representa aproximadamente el 25% de la población total, además de lamentar la muerte de más de 1.000 personas, en su mayoría civiles. También condenaron la decisión de Hezbolá de atacar Israel en apoyo a Irán, reclamándole que detenga “de inmediato toda acción hostil” y que se desarme conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
“La estabilidad del Líbano es esencial para mantener una paz duradera”
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Asimismo, los ministros de Exteriores calificaron los ataques de Israel en Líbano como “injustificados e inaceptables” y solicitaron al Gobierno de Benjamín Netanyahu que atienda el llamado de las autoridades libanesas para iniciar negociaciones directas. “Los esfuerzos para promover la estabilización en el Líbano son esenciales para lograr una paz y seguridad duraderas en Oriente Medio”, subrayaron.
En la misma línea, los representantes de los 17 países firmantes recordaron a Israel la obligación de cumplir plenamente con el derecho internacional humanitario, haciendo especial énfasis en los principios de distinción, proporcionalidad y precaución, así como en respetar la integridad territorial del Líbano, apelando además a que prime la diplomacia.
Respecto a la decisión de dejar al grupo armado Hezbolá sin su arsenal militar, los Estados firmantes manifestaron su respaldo a la postura del Gobierno libanés “sobre el monopolio estatal de las armas, sus esfuerzos para desarmar a Hezbolá y poner fin a sus actividades militares”. Asimismo, aplaudieron la reciente medida adoptada por el Ejecutivo libanés para prohibir “todas las actividades de seguridad y militares” de Hezbolá y encomendar a las fuerzas armadas libanesas la custodia del armamento en el país.
Por otro lado, los ministros de Exteriores —entre ellos Albares— reiteraron su respaldo a las labores de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano (Finul) y rechazaron cualquier agresión contra sus contingentes. En el comunicado de prensa, solicitaron también un acceso humanitario “pleno, seguro y sin obstáculos a todas las poblaciones afectadas” en Líbano, instando a la comunidad internacional a movilizarse para continuar apoyando al país.

