Durante la celebración del 60º cumpleaños de José Luis Ábalos se mostraron dos vídeos: uno oficial y otro privado.
El vídeo público, realizado por su esposa Carolina y Koldo García, repasaba la vida personal y política de Ábalos frente a Pedro Sánchez y varios altos cargos.
El vídeo privado, creado por Jésica Rodríguez, documentaba el primer año de su relación extramatrimonial con Ábalos, incluyendo imágenes de viajes y encuentros románticos.
Ambos vídeos evidencian la doble vida de Ábalos y forman parte de una investigación judicial sobre presuntos beneficios y empleos públicos vinculados a empresarios relacionados con la trama.
José Luis Ábalos no tuvo un único homenaje audiovisual en su 60º aniversario. Aquella noche, el 8 de diciembre de 2019, en el restaurante Welow de Víctor de Aldama, se proyectaron dos vídeos.
Uno se exhibió en público, ante Pedro Sánchez, Begoña Gómez, ministros y dirigentes del PSOE. El otro circuló en privado, pasando del móvil del entonces ministro al de su asesor Koldo García.
La situación resume la doble vida que llevaba Ábalos, según los mensajes intervenidos en la investigación.
En el salón de Aldama, la entonces esposa de Ábalos, Carolina Perles, preparó junto a Koldo García una fiesta sorpresa con más de 30 invitados.
De forma privada, en un teléfono, Jésica Rodríguez le felicitaba con un montaje que recogía el primer año de su relación amorosa.
El vídeo oficial
El primero de los vídeos fue un regalo de índole familiar y política. Fue realizado por Koldo García y su esposa, Patricia Úriz, a solicitud de Carolina Perles, encargada de la organización de la celebración.
El montaje repasaba la trayectoria personal y profesional de Ábalos, incluyendo imágenes de su matrimonio, hijos y varias etapas de su carrera política.
También mostraba varias fotografías con Pedro Sánchez, evidenciando la estrecha relación que mantenían dentro del PSOE y el Gobierno.
La música de fondo acentuaba el componente emotivo del homenaje, con temas como Aquellas pequeñas cosas y Esos locos bajitos, de Joan Manuel Serrat, Color esperanza, de Diego Torres, Quiéreme siempre, de la Orquesta Aragón, y Nuestro juramento, de Julio Jaramillo.
El vídeo fue mostrado durante la celebración, y Sánchez lo observó como uno más de los asistentes.
Las fotos del evento, captadas por un fotógrafo de Moncloa y a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, muestran a un Ábalos emocionado, casi al borde de las lágrimas, observando en pantalla la sucesión de recuerdos políticos y familiares.
Una celebración singular
No fue un cumpleaños habitual. La fiesta tuvo lugar en el restaurante de Víctor de Aldama en Madrid, quien asumió todos los gastos.
El coste, según la información recogida por este diario, estuvo entre 5.000 y 10.000 euros, cubriendo comida, bebida, reserva del local y el personal de cocina y servicio.
Como anfitrión, Aldama asistió al evento. También acudieron Pedro Sánchez, Begoña Gómez, Carmen Calvo, María Jesús Montero, Fernando Grande-Marlaska, Santos Cerdán, Félix Bolaños y otros altos cargos del PSOE y del Gobierno.
La invitación indicaba que el inicio sería a las 18:45 horas. Sánchez y su esposa permanecieron hasta después de las 23:00. La celebración continuó hasta casi las dos de la madrugada.
El vídeo principal tuvo un profundo significado político, no solo por su contenido, sino también por el público presente que lo presenció.
Mientras las imágenes de Ábalos con su familia, entorno y el presidente del Gobierno desfilaban en pantalla, la sala estaba llena de dirigentes que posteriormente se distanciaron del exministro.
El vídeo de Jésica
Sin embargo, ese cumpleaños contó con un segundo vídeo. No se proyectó en el restaurante ni fue mostrado a los invitados, solo a una persona.
Lo envió Jésica Rodríguez a Ábalos como felicitación, y el entonces ministro lo compartió con su asesor, Koldo García.
Este montaje poseía un propósito muy diferente. Mientras el vídeo de Carolina era un homenaje formal y familiar, el de Jésica mostraba el primer año de una relación extramatrimonial.
Incluía imágenes de la pareja desde que se conocieron en el piso de Atocha, 25, hasta viajes internacionales, encuentros privados y momentos románticos.
El contenido de ese vídeo, encontrado en el teléfono de Koldo García, tiene relevancia para la investigación judicial.
En la primera imagen, Jésica se muestra en el apartamento de la calle Atocha 25 junto a la chimenea, con la leyenda «Aquí fue», que señala el lugar donde se conocieron.
Ese es el piso que Aldama alquiló para la noche del 9 de noviembre de 2018.
El vídeo también recoge imágenes en localizaciones como Moscú, Bruselas, Toronto, Abu Dabi, Dubái, Granada, Bilbao y Madrid.
Muchas de esas escenas coinciden con desplazamientos oficiales de Ábalos mientras dirigía Transportes. La misma Jésica declaró ante el juez que viajaban «todos los meses».
La reacción de la esposa de Koldo al ver ese montaje demuestra cuán comprometedor resultaba el contenido.
Patricia Úriz respondió: «Muy bonito, pero bastante arriesgado«.
Koldo añadió luego: «Madre mía. No es tonta«.
La conversación terminó cuando Úriz señaló otro detalle: «Y apareces tú en el vídeo…».
Este contraste entre ambos vídeos definió la noche del 60º cumpleaños de Ábalos. En público, un vídeo organizado por su esposa repasaba su vida familiar y política bajo la mirada de Pedro Sánchez.
Mientras tanto, en privado, otro vídeo enviado por su pareja extramatrimonial reconstruía una relación que forma parte del sumario y de la investigación sobre viajes, empleos públicos y beneficios financiados presuntamente por empresarios ligados a la trama.
Aquella noche, mientras en la pantalla del restaurante sonaban Serrat y desfilaban fotos de Ábalos con Carolina, sus hijos y Sánchez, en otro teléfono esperaba ya el segundo álbum. El íntimo, el oculto, el que completaba el verdadero retrato de ese cumpleaños.

