El tenista murciano se ejercita en su ciudad natal, acompañado de Martín Landaluce y bajo la atención de Morata, antes de partir hacia Mónaco el sábado.
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El número uno del mundo eligió el espacio más emblemático para ensamblar la fase del calendario más exigente para él.
Carlos Alcaraz volvió esta semana a las pistas de tierra batida en su Murcia natal y ha estado entrenando intensamente durante varios días, sin recurrir a escapadas especiales ni viajes para desconectar; mantiene su mente centrada en la próxima etapa: una gira sobre arcilla cargada de títulos por defender y con la oportunidad de hacer historia si conquista otra vez Roland Garros.
Su eliminación en la tercera ronda del Miami Open frente al estadounidense Sebastian Korda, el 22 de marzo, constituyó el primer revés destacado para Alcaraz en 2026, después de una serie de victorias que incluyó los triunfos del Open de Australia y el ATP 500 de Doha.
No obstante, el murciano supo dejar atrás esa derrota rápidamente. A diferencia del año pasado, cuando optó por un viaje familiar a la Riviera Maya tras una eliminación más dolorosa, esta ocasión decidió descansar unos días en casa y el domingo de Ramos ya volvió a las pistas.
El lugar escogido para reencontrarse con la tierra batida fue la Real Sociedad Club de Campo de Murcia, situada en El Palmar, su localidad natal y donde se encuentra la Carlos Alcaraz Academy.
El refugio de Carlos Alcaraz en Murcia donde entrena
Este club, conocido popularmente como ‘Tiro de Pichón’ debido a sus raíces cinegéticas desde 1923, cuenta con doce pistas de tierra batida. Fue aquí donde el joven Carlos aprendió a jugar bajo la supervisión de su padre. Cada año, al acercarse la gira sobre arcilla, regresar a este lugar se convierte casi en una tradición para el número uno mundial.
Landaluce y Morata, acompañantes de lujo
El lunes, Alcaraz repitió entrenamiento en El Palmar, con una visita inesperada: Martín Landaluce, joven promesa madrileña que recientemente alcanzó sus primeros cuartos de final en un Masters 1.000 en Miami, y actualmente ocupa el puesto 102 en el ranking ATP.
Ambos jugadores, quienes mantienen una buena amistad y comparten el reto de la gira sobre tierra, practicaron por separado con sus entrenadores respectivos – Samuel López para Alcaraz y Esteban Carril para Landaluce – antes de unirse para una sesión conjunta 24 horas después que resultó exigente y productiva.
Martín Landaluce y Carlos Alcaraz, entre risas durante un entrenamiento EFE
El martes cambió la ubicación al Real Murcia Club de Tenis 1919, en el centro de la ciudad. Allí, la sesión de Alcaraz congregó a cerca de 500 espectadores en las gradas de la pista principal, entre ellos Álvaro Morata, delantero del Como 1907 en Italia y amigo cercano del tenista.
La práctica se extendió por más de una hora, y tras finalizar, Alcaraz dedicó más de diez minutos a atender a los seguidores, firmando autógrafos y posando en fotos antes de continuar su programa en el gimnasio. Este gesto refleja el fuerte vínculo que mantiene con su tierra y su gente.
Álvaro Morata, en el medio, siguiendo un entrenamiento de Carlos Alcaraz en Murcia EFE
Su partida hacia Mónaco está programada para este sábado, dejando todavía algunos días más para entrenar en casa. Su preparación es tranquila, metodológica y, sobre todo, cercana.
Una gira repleta de historia
La decisión de Alcaraz por prepararse con tanta seriedad y sin pausas responde al enorme peso estratégico de la temporada de tierra batida. El calendario que afrontará desde la próxima semana resulta intenso hasta extremos elevados:
Montecarlo (5-12 de abril), donde defenderá su título y 1.000 puntos; Barcelona (13-19 de abril), torneo en el que alcanzó la final el año previo; el Mutua Madrid Open (del 22 de abril al 3 de mayo), donde su ausencia por lesión en 2025 brinda ahora una oportunidad sin la presión habitual; Roma (6-17 de mayo), otro título en juego junto a 1.000 puntos; y para cerrar, Roland Garros (24 de mayo-7 de junio), en donde defenderá la corona y 2.000 puntos.
En total, Alcaraz defiende 4.330 puntos en tierra batida, cifra que transforma cada partido perdido en una caída efectiva en el ranking.
Además, la lucha por el número 1 es más tangible que nunca: tras Indian Wells y Miami, Jannik Sinner ha reducido la diferencia hasta situarse a solo 1.190 puntos del español, con 13.590 para Alcaraz frente a aproximadamente 12.400 del italiano.
Carlos Alcaraz dialoga con su entrenador Samuel López, en pleno entrenamiento EFE
Sinner, además, no tiene puntos que defender en tierra hasta Roma, lo que le proporciona una posición privilegiada para intentar arrebatar el liderato.
La triple corona parisina
Más allá de los números del ranking, Roland Garros representa un desafío histórico. Alcaraz se coronó en la Philippe-Chatrier en 2024 y revalidó el título en 2025 tras una final épica que superó las cinco horas contra Sinner.
Conseguir la tercera corona consecutiva en París lo incorporaría a un grupo muy selecto del tenis masculino: junto a Bjorn Borg y Rafa Nadal, los únicos que han dominado esta emblemática competición sobre arcilla durante tres años seguidos.
Carlos Alcaraz, en el Real Murcia Club de Tenis 1919 EFE
Esta gira llega en un momento en el que la capacidad competitiva de Alcaraz sobre tierra es indiscutible. De sus 26 títulos, once se han logrado en esta superficie que le vio formarse, y en 2025 añadió a su palmarés Montecarlo, Roma y Roland Garros, además de ser finalista en Barcelona.
La tierra batida requiere paciencia, mayor efecto en los golpes y una resistencia física que supera a la de otras superficies debido a la duración de los intercambios; Alcaraz lleva años demostrando un dominio superior de estas particularidades.
Por ello, estos días que pasa en Murcia constituyen no solo una puesta a punto técnica, sino el inicio de un episodio que podría cambiar la historia del tenis masculino sobre tierra. Todo comienza el sábado, con el traslado a Mónaco. Antes de eso, aún restan algunas mañanas más en las pistas que vieron nacer su carrera.

