Impacto de la reducción del IVA en gasolina: ahorro de 9 euros para hogares pobres y 289 euros para los más ricos

La rebaja fiscal del Gobierno abarata el combustible, pero amplía la brecha entre hogares según su nivel de ingresos y tensiona las cuentas públicas

Una persona reposta en una gasolinera. (Eduardo Parra - Europa Press - Imagen de archivo)

La reciente reducción fiscal sobre los carburantes, aprobada por el Congreso de los Diputados el 26 de marzo, fue una de las medidas más reclamadas para incluirse en el paquete anticrisis diseñado por el Gobierno para enfrentar el impacto económico derivado del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, más allá del alivio que aparentemente ofrece a los conductores, la realidad es que su efecto no será igual para todos los hogares.

El decreto, promovido por el Consejo de Ministros y apoyado por la mayoría parlamentaria, consiste en la disminución del IVA de los combustibles del 21% al 10%, junto con una reducción del impuesto especial de hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la legislación europea. En términos prácticos, esto se traduce en un abaratamiento aproximado de 29 céntimos por litro de gasolina y 23 céntimos en el caso del diésel. Según las estimaciones del Ejecutivo, el ahorro podría alcanzar hasta 20 euros por cada llenado en un vehículo promedio.

No obstante, el impacto de esta disminución fiscal está directamente ligado al consumo de combustible de cada hogar, lo cual provoca marcadas diferencias basadas en la renta del conductor. Según explican desde Funcas, quienes cuentan con mayores ingresos y tienden a usar más el vehículo privado, serán los principales favorecidos por esta medida.

A mayor renta, mayor beneficio de la rebaja fiscal

De este modo, los análisis del centro de estudios señalan que el ahorro promedio por hogar durante los tres meses que dura esta medida rondará los 90 euros. Sin embargo, esta cifra es un promedio que no refleja el efecto real para todos los casos. Mientras que las familias con ingresos inferiores a 18.000 euros apenas percibirán una reducción cercana a 30 euros en ese período, es decir, unos 9 euros mensuales, las unidades familiares con rentas superiores a 90.000 euros podrían ahorrar aproximadamente 290 euros en esos tres meses.

Esta diferencia responde a un patrón claro: a mayor ingreso, mayor consumo de combustible. Las casas con más recursos suelen contar con más vehículos, realizar recorridos más extensos y frecuentes y, en muchos casos, no dependen tanto del transporte público. Por el contrario, quienes tienen ingresos menores tienden a limitar el uso del automóvil por motivos económicos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, advirtió este miércoles que, durante un mes del conflicto en Oriente Próximo, el Ibex 35 ha sufrido una caída del 9%, lo que representa que las empresas españolas han visto reducidos más de 100.000 millones de euros en valor bursátil. (Fuente: Congreso)

Impacto millonario en las cuentas públicas

Además, esta reducción impositiva tiene repercusiones en las finanzas públicas. El gasto estimado de esta medida supera los 1.050 millones de euros en solo tres meses. De dicha cantidad, aproximadamente dos tercios corresponden a una menor recaudación de IVA, mientras que el resto se explica por la reducción del impuesto especial de hidrocarburos.

Este esfuerzo fiscal se produce en un momento especialmente difícil, ya que las reglas fiscales europeas vigentes limitan el margen presupuestario del Gobierno. Aunque el Ejecutivo confía en cumplir los objetivos de déficit establecidos, fijados en el 2,5% del PIB para 2025 y el 2,1% para 2026, la extensión de estas medidas podría ocasionar tensiones financieras en el futuro.

La decisión de reducir los impuestos a los carburantes surge tras el incremento en los precios de la energía. En las últimas semanas, llenar un depósito medio de 60 litros se elevó en torno a 20 euros, incrementando así el gasto en los hogares. De hecho, el consumo medio anual de carburantes en España es de aproximadamente 840 litros por hogar, lo que representa un gasto cercano a 1.200 euros. Si los precios alcanzaran los 2 euros por litro, el sobrecoste anual podría aumentar hasta en 400 euros.

A pesar de ello, esta medida puede beneficiar considerablemente a ciertos colectivos. En particular, resulta especialmente útil en zonas rurales o áreas con limitada oferta de transporte público, donde el uso del coche es una necesidad más que una opción. En estos casos, la reducción en el coste del combustible puede suponer un alivio significativo para la economía familiar.

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