Un vídeo captado por Jésica Rodríguez en el apartamento de Atocha, 25, confirma que ahí conoció a José Luis Ábalos durante una reunión en 2018 organizada por Víctor de Aldama.
El material audiovisual, encontrado en el teléfono de Koldo García, fue enviado a Ábalos como felicitación de cumpleaños y tiene un papel fundamental en el caso Mascarillas, que se juzgará en el Tribunal Supremo.
La celebración en el piso de Atocha fue admitida por Aldama ante el juez, quien también indicó pagos y favores a cambio de contratos públicos en el marco de la trama.
La red empleó otros apartamentos, como uno en Chamberí, sufragado por el empresario José Ruz, donde se realizaban encuentros personales y reuniones con empresarios y altos cargos.
José Luis Ábalos conoció a Jésica Rodríguez en el apartamento turístico de Atocha, 25 (Madrid) que Víctor de Aldama alquiló para una «fiesta con señoritas» celebrada en noviembre de 2018.
El teléfono de Koldo García, al que ha accedido en exclusiva EL ESPAÑOL, guarda un vídeo de felicitación que Jésica remitió a Ábalos por su 60º cumpleaños en diciembre de 2019.
En este vídeo se muestra a Jésica en el apartamento de Atocha, 25, donde, según admite la joven, conoció al entonces ministro Ábalos.
Estas evidencias confirman que Aldama habló con sinceridad en el Tribunal Supremo respecto al alquiler de este apartamento para la celebración de una fiesta de la trama con prostitutas.
«Aquí fue», escribe Jésica junto a una imagen en la que aparece recostada en el sofá junto a la chimenea del apartamento turístico alquilado por Aldama.
El inmueble fue rentado por Víctor de Aldama para la noche del 9 de noviembre de 2018. Según declaró el empresario ante el juez Leopoldo Puente, la finalidad fue «una fiesta con señoritas».
Aldama también afirmó que Koldo García le informó de que Ángel Víctor Torres asistiría al apartamento con Ábalos. Sin embargo, el ministro sostiene que aquella noche no estaba en Madrid y que viajó a la capital al día siguiente para un acto del PSOE.
El apartamento turístico alquilado por Aldama cuenta con tres dormitorios y tres baños. El empresario pagó 323,71 euros, según la factura presentada en el Tribunal Supremo.
El vídeo descubierto por EL ESPAÑOL prueba que, más allá de la asistencia final de Torres, la fiesta existió tal como afirma Aldama, y que ese día se encontraron Ábalos y Jésica Rodríguez.
La expareja de Ábalos le envió una felicitación por su 60º cumpleaños con un montaje de imágenes y recuerdos sobre lo que define como «el mejor año» de su «vida».
Jésica remitió el vídeo a Ábalos en diciembre de 2019, un año después de su primer encuentro en el piso de la calle Atocha.
El vídeo, que se encuentra en poder de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), es fundamental para el proceso del caso Mascarillas que comenzará el 7 de abril en el Tribunal Supremo.
La autenticidad de lo manifestado por el empresario suma evidencias al caso.
Aldama también confirmó la veracidad al señalar a Santos Cerdán en la trama de amaños en contratos públicos. El empresario identificó al exsecretario de Organización del PSOE, algo que posteriormente se corroboró con las tarjetas de Servinabar.
También fue acertada su afirmación de que existían «más Aldamas» en el Ministerio de Transportes. La investigación ha revelado la participación de otros empresarios como José Ruz, constructor de Levantina Ingeniería y Construcción, quien asimismo aportó pagos a la trama a cambio de contratos públicos.
Empresas como Obras Públicas y Regadíos (OPR), Levantina Ingeniería y Construcción (LIC), Azvi y otras permanecen bajo investigación, con una causa abierta en la Audiencia Nacional.
Ismael Moreno, juez del Juzgado Central de Instrucción Número 2 de la Audiencia Nacional, unificó en una sola causa todas las pesquisas relacionadas con las presuntas mordidas a cambio de adjudicaciones públicas por parte de la red.
Aldama también declaró haber entregado comisiones tanto a Ábalos como a Koldo para obtener contratos públicos, especialmente por los 53 millones de euros otorgados a Soluciones de Gestión para la compra de mascarillas, hecho que se juzgará tras Semana Santa.
Otro piso clave
No obstante, el de Atocha no fue el único apartamento empleado por la trama. Según ha revelado EL ESPAÑOL, más tarde se utilizó otra vivienda en la calle Rafael Calvo, 7, ubicada en el barrio madrileño de Chamberí.
A diferencia del apartamento turístico, esta residencia no se alquilaba por días, sino que era arrendada de forma permanente.
El coste del arrendamiento superó los 23.000 euros durante 2021 y 2022, el cual fue cubierto por el empresario José Ruz mediante su empresa.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sitúa este pago dentro del entramado de favores de la trama.
En esta vivienda, Ábalos y Koldo celebraban reuniones con empresarios y altos cargos, además de encuentros privados.
Los mensajes intervenidos a Koldo también reflejan la organización de citas con prostitutas en este inmueble, así como una logística específica, como la limpieza.
Este nuevo apartamento refuerza la tesis de que la trama disponía de infraestructuras privadas destinadas a facilitar relaciones, encuentros y favores.

