Varios miembros del PSOE andaluz han expresado críticas hacia la decisión de María Jesús Montero de incorporar a Salvador Illa en la campaña tras su respaldo al ‘cupo catalán’.
El equipo de Montero busca dar un carácter nacional a la campaña para activar el voto de la izquierda y contará con la participación de figuras como Chaves, Susana Díaz y Zapatero.
El Gobierno ha postergado la firma del acuerdo con ERC sobre la recaudación del IRPF en Cataluña hasta después de las elecciones andaluzas, para no afectar negativamente a Montero.
Juanma Moreno, del PP, apuesta por una campaña basada en la identidad andaluza y por evitar enfrentamientos directos con el PSOE y Vox.
La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, se propone maximizar la nacionalización de su campaña para activar el voto progresista.
«Formo parte del círculo más cercano del presidente Sánchez. Por motivos políticos y personales, estará muy implicada en la campaña«, afirmó Montero en su primera intervención tras anunciarse la convocatoria del 17 de mayo.
Además, los socialistas han anticipado que esperan contar con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante la campaña, para contrarrestar los ataques al modelo de financiación especial que beneficia a Cataluña.
Esta situación ha generado malestar en una parte del socialismo andaluz. En privado expresan que podría ser «un error importante«. Sin embargo, mantienen la cautela por el momento.
Las candidaturas deben presentarse a mediados de abril y, ante la posibilidad de conseguir pocos escaños en el Parlamento, nadie quiere desaprovechar la oportunidad.
Sin embargo, consideran que implica un riesgo, especialmente porque el Gobierno ha optado por aplazar hasta después de las elecciones andaluzas el convenio con ERC para que la Generalitat pueda recaudar el 100% del IRPF, intentando preservar las expectativas electorales de María Jesús Montero.
El PSOE andaluz también pretende contar con la presencia en la campaña de dos ex presidentes de la Junta, Manuel Chaves (cuyo fallo del TC anuló su condena por los ERE) y Susana Díaz, así como del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Zapatero se mantuvo reservado, sin apariciones públicas durante meses, tras la detención en diciembre de Julito Martínez, quien le efectuó pagos vinculados al rescate de la aerolínea Plus Ultra, que recibió del Gobierno un rescate de 53 millones de euros.
Según informó EL ESPAÑOL, Julito Martínez recibió durante cinco años 458.000 euros de Plus Ultra y transfería a Zapatero una cantidad casi equivalente.
No obstante, después de declarar en la comisión del caso Koldo en el Senado, Zapatero reapareció en la campaña electoral de Castilla y León para apoyar al candidato socialista Carlos Martínez en la clausura de campaña.
Ahora retomará un papel protagonico en los comicios del 17 de mayo.
Tampoco ha sido bien recibida por numerosos socialistas andaluces la autoelogiosa presentación en tercera persona de María Jesús Montero al dejar el Gobierno para iniciar la precampaña, describiéndose como la mujer con más poder en la historia democrática.
Ni la contienda política entre el Gobierno de España, con Óscar Puente como figura principal, y la Junta de Andalucía en relación a la crisis ferroviaria del AVE Málaga‑Madrid.
Tampoco su gestión posterior al accidente de Adamuz y el trato a las víctimas.
Que Óscar Puente se involucre en la campaña para apoyar a María Jesús Montero sería interpretado por muchos andaluces como una ofensa, según fuentes del partido consultadas por EL ESPAÑOL.
«Nosotros a lo nuestro»
Mientras tanto, el presidente de la Junta de Andalucía actuará de manera opuesta. «Nosotros, a lo nuestro», remarcó Juanma Moreno la semana pasada en una reunión directiva del PP andaluz al dar las primeras directrices para la campaña electoral.
Su estrategia es realizar una campaña «profundamente andaluza», arraigada en la realidad local y con una identidad propia. Seguro de haber definido un estilo distintivo, la «vía andaluza», ahora busca potenciar la marca «Juanma».
Ha pasado casi una semana desde que anunció el adelanto electoral y el ánimo en el PP es optimista. Sin embargo, Juanma Moreno evita la euforia y la autocomplacencia.
Además de centrar la campaña en Andalucía, su segunda pauta es evitar caer en confrontaciones directas con Sánchez, quien «buscará el choque personal y provocar«, según comunicó a su equipo.
Su tercera intención es no dar ventaja ni a Vox ni a la candidata del PSOE, María Jesús Montero, dado que ambos impulsarán una campaña de carácter nacional.
Por su parte, Santiago Abascal ha descartado cambios y ha designado nuevamente como candidato andaluz a Manuel Gavira, el portavoz con mayor antigüedad en el Parlamento regional.
Gavira, de hecho, estuvo a punto de ser candidato hace cuatro años cuando se impuso a Macarena Olona para liderar la candidatura en Andalucía. Las encuestas preveían 22 escaños y finalmente lograron 14.
En esta ocasión, Vox apuesta por seguir sin experimentos y confirma como candidato a su líder nacional.
La sombra de Rufián
Por consiguiente, el escenario está definido, a la espera de las decisiones de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE, que continúan negociando alianzas.
De momento, hasta el Viernes Santo, seguirá un nuevo proceso complejo. Ese día expira el plazo para inscribir ante la Junta Electoral de Andalucía la coalición Por Andalucía, hasta ahora compuesta por IU, Sumar y Podemos.
Todo indica que esperarán hasta último momento, como ocurrió en 2022, cuando registraron el acuerdo a las 23:57, apenas tres minutos antes de la finalización del plazo legal.
Tras el pacto se generaron diferencias y reproches mutuos que han perdurado durante toda la legislatura y continúan hoy en día.
Se sabe que en Por Andalucía estarán integrados Sumar e IU. Además, el candidato será el coordinador federal, Antonio Maíllo. La incógnita es si Podemos formará parte o si competirá por separado.
Mientras tanto, la figura del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, planea sobre la campaña. Está dispuesto a participar si recibe invitación, aunque por ahora esa invitación no ha sido extendida. La de otro catalán, Salvador Illa, sí está confirmada.

