La F1 planea modificar las reglamentaciones tras tres carreras en 2026: reuniones de emergencia programadas para abril frente a una crisis inédita

Andrea Kimi Antonelli cruza la bandera de cuadros en el GP de Japón 2026 El GP de Japón, con el choque de Bearman y la amenaza de Verstappen, sitúa a la FIA en un punto crítico respecto a la normativa vigente.

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El grave accidente de Bearman durante el Gran Premio de Japón, las duras críticas encabezadas por Fernando Alonso y la seria amenaza de retirada planteada por Max Verstappen han generado una crisis inédita en la F1, provocada por la nueva reglamentación. Ya se están considerando medidas urgentes para mitigar la situación.

En medio del desorden generado en el circuito de Suzuka, la FIA ha tomado cartas en el asunto mediante un comunicado oficial. Según este, durante abril —sin pruebas en pista tras la suspensión de los Grandes Premios de Arabia Saudí y Baréin— se celebrarán múltiples reuniones extraordinarias.

En dichas sesiones se abordarán de forma formal los fundamentos de la normativa que entró en vigor en 2026 para valorar si convienen modificaciones, buscando tanto la mejora del espectáculo como la seguridad de los pilotos.

La FIA advierte en su declaración que «cualquier ajuste, particularmente los vinculados a la gestión energética, debe ir acompañado de simulaciones exhaustivas y análisis detallados». Además, señala que, en las condiciones actuales, «cualquier especulación respecto a posibles cambios sería precipitada».

A pesar de ello, se presupone que habrá modificaciones que podrían mitigar en mayor o menor medida las críticas de equipos y, principalmente, de los pilotos.

El accidente de Bearman

El incidente decisivo ocurrió en la vuelta 22 de la carrera en Japón. Oliver Bearman, piloto de Haas, intentó superar a Franco Colapinto en Spoon Curve —una de las secciones más veloces y técnicas del circuito— cuando la diferencia de velocidad entre ambos vehículos resultó incontrolable.

Los expertos estiman que la velocidad de cierre rondaba los 100 km/h. Bearman pisó fuera del asfalto intentando evitar un choque lateral, perdió el control y colisionó contra los muros de contención, sufriendo un impacto valorado en 50G.

El piloto británico salió cojeando del monoplaza y fue trasladado al centro médico, sin fracturas, pero con una contusión significativa en la rodilla. Ayao Komatsu, director del equipo Haas, señaló que las altísimas velocidades en la aproximación permiten que una maniobra de adelantamiento habitual pueda derivar en un accidente tan grave.

El coro de críticas

Aunque Bearman fue la imagen más impactante, la desilusión se ha venido expresando durante semanas por parte de los mejores pilotos del paddock. Fernando Alonso fue el más directo este domingo, calificando los adelantamientos bajo la nueva normativa como «maniobras de evasión», y no auténticos duelos.

Carlos Sainz, tradicionalmente más comedido en sus opiniones, ya había avisado a la FIA: «No creo que ni la FIA ni la FOM tengan claro cuánta ayuda para adelantar se debe usar en cada circuito, ni las dificultades para seguir a otro coche con estas reglas».

El piloto madrileño también criticó los más de 120 adelantamientos acontecidos en Australia: «Fueron artificiales y no reflejaron el espíritu real de la competición». La demanda de Williams es simple pero reveladora: «Si las primeras cinco carreras no cumplen con las expectativas, solicitaré que se realicen cambios».

La amenaza de Verstappen

La presión aumenta considerablemente al ser el tetracampeón del mundo quien la expresa. Max Verstappen lleva meses indicando que su permanencia en la Fórmula 1 dependerá de si esta normativa le permite disfrutar al volante.

Max Verstappen hablando con los mecánicos de Red Bull

Max Verstappen hablando con los mecánicos de Red Bull EFE

Después de quedar fuera en la Q2 de Suzuka —algo inédito para él en uno de sus circuitos predilectos desde hace años— reconoció ante la prensa que debe tomar decisiones «de vida» estrechamente vinculadas a la normativa vigente.

Su padre Jos, en declaraciones a De Telegraaf, fue todavía más claro: «Temo que Max está perdiendo la motivación; competir con estos coches ya no supone un desafío para él». La F1 no puede permitirse la pérdida de su principal figura de la última década. Y es consciente de ello.

Comunicado de la FIA

«Desde que se implementó, el reglamento de 2026 ha sido objeto de continuas discusiones entre la FIA, equipos, fabricantes de motores, pilotos y la FOM. Esta normativa incluye, por diseño, diversos parámetros ajustables, especialmente en lo referente a la gestión energética, lo que facilita optimizaciones basadas en datos reales.

Todos los interesados han coincidido en realizar una revisión estructurada tras la fase inicial de la temporada, para recopilar y analizar datos suficientes. Por ello, se han programado varias reuniones en abril para evaluar el desempeño del reglamento y determinar si es necesaria alguna modificación.

Cualquier ajuste, particularmente en la gestión energética, precisa de simulaciones rigurosas y análisis detallados. La FIA seguirá colaborando de manera constructiva con todas las partes para asegurar el mejor resultado posible para el deporte, manteniendo siempre la seguridad como un pilar fundamental. En esta fase, especular sobre posibles cambios sería prematuro. Se proporcionarán actualizaciones oportunamente».

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