El presidente rompe con la costumbre de estar acompañado por vicepresidentas. El titular de Economía provoca rechazo en Sumar.
Carlos Cuerpo será el nuevo vicepresidente primero y Arcadi España el ministro de Hacienda
El vehículo se aproxima bajo la mirada curiosa de quienes esperan. «¿Quién viene?», «¿quién es?», se cuestionan en las inmediaciones del Monasterio de San Jerónimo de Yuste. Carlos Cuerpo, entonces ministro de Economía, baja la ventana. «¡Es Mario Casas!», exclama alguien. Desde ahora, las confusiones serán mínimas. Las elecciones en Andalucía del próximo 17 de mayo han precipitado la crisis de Gobierno de Pedro Sánchez para sustituir a María Jesús Montero, quien hasta ahora era vicepresidenta primera y ministra de Hacienda y que ya es candidata socialista en esta región. El jefe del Ejecutivo ha optado por promover a Cuerpo a la vicepresidencia primera y nombrar a Arcadi España nuevo ministro de Hacienda. Dos hombres ocupan el lugar que antes tenía una mujer.
La crisis económica derivada de la guerra en Oriente Próximo y la incertidumbre sobre su alcance —en el Ejecutivo son conscientes de que mientras más se prolongue, más profunda será la recesión— ha sido uno de los aspectos analizados por el presidente del Gobierno. En esta ocasión, el factor decisivo para la remodelación no ha sido que todas las vicepresidencias estuvieran ocupadas por mujeres, algo que Sánchez siempre ha defendido como bandera. La designación de Cuerpo pone el foco en la gestión y en los buenos indicadores macroeconómicos del país. Un desempeño económico positivo frente a un panorama lleno de dificultades. Además, le confiere un relato claro y lo establece como la máxima autoridad económica del Ejecutivo, por encima de Yolanda Díaz.
Cuerpo ha sido el rostro visible de esta crisis, no solo por ser quien defendió el jueves en el Congreso el plan de medidas contra la crisis, sino porque fue de los ministros que se reunió con agentes sociales y sectores afectados. Otro dato relevante: ha comparecido ante la prensa tras las dos últimas reuniones del Consejo de Ministros. Su peso y presencia son evidentes.
El nuevo vicepresidente celebró desde su escaño la aprobación del decreto con las medidas y abandonó el hemiciclo abrazado a Montero. Evitaba reconocer con gestos la pregunta de los periodistas sobre si era el nuevo número dos del Gobierno. Sánchez siempre tuvo claro que no crearía un superministerio uniendo Economía y Hacienda, como sí han hecho otros presidentes. Fuentes gubernamentales explican que su formación en Ciencias Económicas hace que conceda gran valor a este departamento, que considera debe conservar autonomía y entidad propia.

El propio titular de Economía, quien había estado en las quinielas desde que se supo que Andalucía votará el 17 de mayo, coqueteó con esa posibilidad. «Que me incluyan en estas especulaciones significa que en política económica se está trabajando bien», expresó el martes tras la reunión del gabinete.
Sánchez ha optado por un perfil con mayor recorrido técnico que político en un momento de incertidumbre. No obstante, Cuerpo está siguiendo una trayectoria similar a la de su antecesora Nadia Calviño: no es militante del PSOE, actúa como gestor independiente, pero su identificación política crece, sumando protagonismo y peso político. Pasó de ser ignorado por el PP en las sesiones de control al Gobierno a tener un papel notable en el mensaje y la imagen del Ejecutivo.
En un contexto donde la imagen del Gobierno se deteriora y pierde fuerza, no solo por los ocho años en el poder sino por escándalos que han rodeado La Moncloa —la trama Cerdán/Ábalos/Koldo, el caso Salazar…— Cuerpo transmite una imagen sin generar rechazo. Cuenta con aceptación. Dos ejemplos: en el CIS de enero de 2026 se consagró como el ministro mejor valorado del gabinete con una nota media de 5,27, siendo el único de los 22 ministros que obtuvo un aprobado.
Además, es el único miembro del gabinete que ha recibido elogios de Junts desde la tribuna del Congreso. El 8 de mayo de 2025, La Moncloa logró aprobar el decreto contra los aranceles impuestos por Donald Trump gracias a un acuerdo con Junts gestionado por Cuerpo. «Si se negocia con Junts con rigor y se cumplen los acuerdos, como ha hecho el Ministerio de Economía, Junts también cumple sus compromisos», reconoció el diputado independentista Josep Maria Cruset. Cualquier puente con esta formación independentista es crucial para La Moncloa, dada su dependencia y débil posición parlamentaria.
Rechazo de Sumar
Con la salida de Montero del Ejecutivo, Félix Bolaños queda algo aislado en el diálogo y la negociación con los partidos. Cuerpo es una figura poco polémica que trabajará para consolidar apoyos. Sin embargo, y esto es importante, genera rechazo en Sumar. El socio minoritario lleva tiempo enfilando al nuevo vicepresidente. Lo acusan de inmiscuirse en competencias que no le corresponden. Yolanda Díaz llegó a afirmar que «casi era mala persona» durante la disputa por desacuerdos sobre la reducción de la jornada laboral, que incluso se reflejaron en una reunión del Consejo de Ministros. Ahora le acusan de enviar informes «como un loco» al Consejo de Estado para tratar de tumbar el registro horario, otra de las apuestas de Sumar.
Esa tensión se manifestó claramente este jueves en el Congreso, pocas horas antes de la promoción de Cuerpo por parte de Sánchez, cuando Aina Vidal, diputada de Sumar, le reprochó sus reservas hacia esta medida en el debate parlamentario del plan contra la crisis derivada de la guerra en Oriente Próximo. «No tardará en decir públicamente que estafar a los trabajadores y a la Seguridad Social dos millones y medio de horas a la semana es un robo», señaló.

Cuerpo y Bolaños son dos nombres que han sido muy mencionados estos días. El ministro para la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes no ha sido ascendido, pero, como en años anteriores, seguirá desempeñando el papel de vicepresidente político in pectore. Todo continuará pasando por él, sobre todo ahora ante la ausencia de Montero. «Una figura crucial en las negociaciones del Gobierno, llevando el diálogo parlamentario a su máximo nivel de responsabilidad», destacó Sánchez en una declaración institucional sin preguntas.
La figura de Bolaños será aún más clave para coordinar la coalición de Gobierno y para mantener activas las constantes vitales del diálogo con los grupos parlamentarios que respaldan la gobernabilidad de Sánchez.
Montero, «la mejor política que he conocido»
Junto a Cuerpo, Sánchez ha nombrado a Arcadi España como ministro de Hacienda para ocupar el lugar dejado por Montero. Hasta ahora secretario de Estado de Política Territorial, fue consejero de Hacienda en el gobierno de la Comunidad Valenciana con Ximo Puig. Ambos cargos son relevantes, ya que le han brindado la oportunidad de contactar y relacionarse con las comunidades, comprendiendo en primera persona lo que representa políticamente el cargo que ahora asumirá. Posee experiencia en la interlocución con los territorios.
También forma parte de la dirección nacional del PSOE, donde ocupa la Secretaría de Transportes y Movilidad Sostenibles. Su incorporación al Consejo de Ministros fortalece el socialismo valenciano, junto con Diana Morant, ministra, y Rebeca Torró, secretaria de Organización del PSOE.
En su intervención desde las escalinatas de La Moncloa, Sánchez se deshizo en elogios hacia María Jesús Montero, a quien calificó como «la mejor política, el mejor político que he conocido. Un pilar fundamental de este Gobierno y de las distintas administraciones que he presidido. Ha desempeñado un papel esencial en nuestro éxito económico y para que España contara con los recursos que permitieron afrontar crisis sin precedentes, fortalecer los servicios públicos y proteger a la ciudadanía».

